Decepción para Cambiemos: tormenta en Deán Funes

Internas de radicales y macristas, y aún entre ellos, malogró la Mesa departamental

2016-11-17_tornado_dean_funesRevoltosas negociaciones animan radicales y macristas en Deán Funes para cerrar la conformación de la Mesa Cambiemos, que debió postergarse el lunes pasado por las rencillas internas de ambos partidos e, incluso, por las diferencias entre ellos.
La Mesa Cambiemos de Ischilín iba a ser la segunda mesa departamental que se constituía en la provincia de Córdoba, después de la de San Justo, y fue anunciada como un gran evento luego de la reunión de los principales referentes de la UCR, el PRO y el Frente Cívico que se realizó en la mañana del lunes en el Palacio 6 de Julio.
Sin embargo, apenas pasada la siesta, que en Deán Funes fue extrañamente intensa, comenzaron a sonar los celulares de los dirigentes capitalinos: los norteños querían avisarles, desesperados, que se había roto todo y que el acto quedaba suspendido hasta nuevo aviso.
La explicación oficial fue ridícula: el acto se suspendía por el alerta meteorológico. La verdad era simplemente política, aunque coincidía con la excusa en que se había desatado una verdadera tormenta.
La trenza tiene, como corresponde, tres líneas: la radical, la macrista, y la mixta.
En el departamento Ischilín la figura fuerte es la diputada nacional Soledad Carrizo, quien el año que viene apostará por su reelección. Carrizo habría pretendido que a la Mesa de la alianza (que además de la UCR y el PRO integran el Frente Cívico y el partido local Deán Funes Proyecto Ciudad) se sume el intendente Víctor Figueroa, un radical disidente. A esa decisión se habría opuesto el presidente de la UCR local, Gustavo Ruiz, concejal que ejerce una durísima oposición al intendente Figueroa, al que acusa de hacer política “con el hambre de la gente”.
Entre los macristas el lío puede haber sido más grande todavía.
Juan Quinteros, el presidente departamental del PRO, afirmó no haber sido no siquiera invitado al acto de lanzamiento de la Mesa, que iba a hacerse en el salón Sirio Libanés. El mandato de Quinteros venció el 17 de octubre, pero habría una prórroga vigente hasta que se llegue a un acuerdo; las internas, en un partido que allí tiene unos 100 afiliados, no parece una salida razonable.
Pero otros dirigentes consideran que pasada aquella fecha, Quinteros perdió su poder. Y la discusión continúa con la intervención de los dirigentes provinciales del PRO.
Para completar el escenario, hay cuestiones cruzadas: en Quilino talla fuerte la concejal Mabel Godoy, una durísima opositora de Carrizo, y que incluso fue candidata a intendente en las últimas elecciones en contra de la UCR. Godoy querría estar en la Mesa, pero la diputada nacional habría hecho saber a sus amigos del PRO su disgusto.

Villa Carlos Paz
El chasco deanfunense se suma al de Villa Carlos Paz, donde la conformación de la Mesa provocó un caos político porque dos de sus tres integrantes son opositores del intendente Esteban Avilés, al que se pretende sumar a la coalición para las elecciones de 2017 y 2019 (especialmente ésta, en la que Ramón Mestre tratará de convertirse en gobernador de Córdoba).
Sin embargo, en Punilla buscan una solución: invitar a Avilés a la Mesa departamental.
Ayer, en declaraciones realizadas por el presidente del Comité Punilla de la UCR, Eduardo Arduh, sostuvo que “tenemos conocimiento y somos conscientes de los problemas internos que existen en la UCR de Carlos Paz, en el PRO y que también se repiten en otras ciudades y debemos trabajar para sanear diferencias”.
“Queremos armar una mesa en tiempo prudencial, que tenga un carácter plural y sea capaz de contener a los distintos sectores que respaldan al presidente Mauricio Macri. Como presidente departamental del radicalismo, me comprometo a convocar también a la gente del PRO y del Frente Cívico. Nosotros no vamos a intervenir en la interna de Carlos Paz, la idea principal es sumar voluntades y trabajar todos juntos para las legislativas y las elecciones provinciales. No hay una conformación formal, pero nos esforzamos para llegar a buen puerto”.