Mestre ofertó suba de 4% (para el Suoem, 36% anual es poco)

Pese a la negativa inicial, el Ejecutivo municipal está dispuesto a aumentar el salario de los empleados públicos en diciembre. En una reunión del cuerpo de delegados se rechazó la propuesta oficial y se fijó un nuevo cronograma de asambleas que terminará con un paro

Daniele_SuoemDosificar la paritaria salarial de los municipales tenía beneficios. Acordar el aumento salarial por trimestres permitiría al Ejecutivo y a la conducción del Suoem disponer de informes de inflación todavía calientes y reducir casi a cero los riesgos asociados a toda proyección de precios en una economía en un empinado proceso de recuperación.
Un beneficio para las partes que implicaba un alto costo, solo para una de ellas. Toda renegociación de haberes se lleva adelante con sus correspondientes asambleas en el Palacio 6 de Julio o en las dos centenas de reparticiones. Curioso: son los contribuyentes que pagan esos ostentosos salarios quienes se ven privados de servicios.
Así fue como se cerró un 18,8 por ciento a completar con las liquidaciones de julio y 12,1 por ciento con el recibo de septiembre. Un total acumulado de 30,9 por ciento que, comparado con otros sectores, conserva dignamente el poder de compra de los salarios. Los dos round estuvieron marcados por la conflictividad. La tercera y última pugna del año no será la excepción.
El secretario General de la Municipalidad, Daniel Arzani, recibió a Rubén Daniele en el mediodía ayer. Se especulaba con que habría una propuesta oficial puesto que el sindicalista logró imponer un cuarto intermedio para el día siguiente en reunión de delegados del lunes, donde se presumía que habría mayoría para renovar la agenda de medidas de fuerzas.
Para el negociador del intendente Ramón Mestre, las arcas municipales podrían soportar un cuatro por ciento más de incremento salarial. Desde el punto de vista cualitativo, una excelente oferta teniendo en cuenta la negativa oficial de reabrir la discusión con la clara voluntad de mostrar coherencia con el discurso presidencial. Si la atención se dirige puramente al incremento, un 36,13 por ciento de suba salarial anual acumulada es una pauta expectable.
Pero las bases esperaban más. Daniele las había ilusionado al no frenar los rumores que fijaban el piso en un acuerdo similar al del Surrbac, del 39 por ciento. Cabe recordar que, con el traspaso del servicio de barrido a la órbita municipal, a través del ESOP, el patrón volvió a ser el municipio.
En la reunión de delegados que siguió a la mesa de diálogo entre Arzani y Daniele sucedió lo previsible. El histórico sindicalista puso en consideración la oferta que no convenció. Será trasladada a las bases, ya condicionadas por el nuevo ciclo de asambleas para los días que siguen.
Los empleados estarán habilitados para abandonar los servicios en todos los turnos, durante dos horas. Una asamblea general coronará la embestida sindical el próximo martes, en la explanada del edificio municipal. Durante esa jornada a paralización de los servicios será total si es que el Ejecutivo no pone sobre la mesa una propuesta que satisfaga al voraz sindicato.
En los principales despachos de la Municipalidad reinaba la insatisfacción. Precisamente, Mestre quería evitar un cierre de año complicado, como ocurrió el año pasado con 40 días de paro por el nacimiento del ente autárquico municipal.
La gestión aprovechó la decisión unilateral de la gobernadora macristas, María Eugenia Vidal, quien reabrió la paritaria con los estatales bonaerenses, y deslizó al Suoem una mejora salarial que el mismo intendente había negado públicamente. Sin las ataduras del decoro que imponen las alianzas políticas, reabrió la pulseada olvidando que el gremio, precisamente, mira su propio ombligo.
Los vecinos serán testigos, otra vez, de la falta de prestaciones por los antojos de un gremio que está determinado a aprovechar los fondos frescos que ingresaron al municipio.