Insólito, Tatián le exige (otra vez) a Macri que libere a Sala

El consejo directivo de la facultad que conduce Diego Tatián se pronunció nuevamente por la libertad de la ex líder de la agrupación Tupac Amaru.

2016-11-14_tatianLa Facultad de Filosofía y Letras de la UNC mantiene un ritmo febril en lo que se refiere a declaraciones políticas. La agenda que impone el decano ultrakirchnerista Diego Tatián privilegia posicionar políticamente a la institución educativa que conduce por sobre cualquier otra cuestión.
El consejo directivo de Filosofía ya se pronunció en otras oportunidades sobre el proceso de Milagro Sala. En el mes de agosto pasado, tuvo su momento de trascendencia nacional cuando decidió condecorarla con el “premio José María Aricó al compromiso social y político 2016”.
En aquella oportunidad, el consejo había considerado que su detención era arbitraria dado, en su particular visión, la líder de la agrupación Tupac Amaru gozaba de fueros en función de su elección como parlamentaria del Mercosur por la lista del Frente para la Victoria. En realidad, la cámara nacional electoral declaró la inconstitucionalidad de las inmunidades para los miembros del Parlasur y la Corte Suprema de la Nación confirmó la decisión.
Pero para los consejeros de la Facultad de Filosofía no existen los hechos, solo las interpretaciones. Inspirándose en esa máxima nietzcheana, también habían fundado su decisión en una supuesta declaración del Parlamento Europeo en favor de la liberación de Sala. La verdad es que solo existió una declaración de un grupo minoritario de parlamentarios en ese sentido, pero ese detalle no fue considerado por los prestigiosos firmantes de la resolución que otorgó el reconocimiento académico.
La elaboración metafísica de los miembros del consejo directivo conducido por Tatiánes tan profunda que llegó a la clarividencia. Hace más de tres meses, cuando otorgaron el premio, ya incluían entre los fundamento un supuesto pronunciamiento de la ONU en favor de la dirigente jujeña. En la página oficial de la Facultad todavía se lee textualmente: “la Organización de Naciones Unidas (ONU) (organismo que desde Ginebra hizo un “llamamiento urgente” a la Argentina por la libertad de Milagro Sala)”. Que ese pronunciamiento no exista y que la sede de la ONU quede en Nueva York son detalles irrelevantes para los consejeros.
Pero finalmente, los deseos imaginarios de Tatián parecen estar a una distancia menor de la realidad. El grupo de trabajo sobre detenciones arbitrarias del Consejo de Derechos Humanos de la ONU emitió un informe crítico de la detención de Sala hace algunas semanas.
Como era de esperarse, el órgano de conducción de la Facultad de Filosofía no dejó pasar la oportunidad de producir su más valorada especialidad: una declaración. En ella, los consejeros exhortan “al gobierno nacional por la inmediata liberación de Milagro Sala, con el objetivo de dar cumplimiento a lo solicitado por el Grupo de Trabajo sobre la detención arbitraria de Naciones Unidas”.
Para un observador no acostumbrado a los laberintos del pensamiento, que el poder ejecutivo nacional ordene el cese de una prisión preventiva dictada por el poder judicial de una provincia sería violatorio de todos los términos del artículo 1 de la Constitución Nacional que establece “para su gobierno la forma representativa republicana federal”. Sin embargo, la preclara inteligencia de los miembros del consejo de Filosofía no se detiene ante sutilezas legalistas como las contenidas en el primer artículo de nuestra carta magna.
Obviamente, la postura de gran parte de los especialistas en derecho internacional en el sentido de que los informes de un grupo asesor (como el grupo de trabajo) no son vinculantes para la justicia jujeña no fue tenida en cuenta por los firmantes.
Cuando la facultad entregó la distinción académica a Milagro Sala, el decano Diego Tatián viajó a Jujuy para entregársela personalmente. Es de esperar que este nuevo pronunciamiento motive otra visita al norte argentino.