Entornado por socialistas, Méndez se larga para 2017

El ex candidato a intendente municipal participó de una cumbre del Partido Socialista encabezada por su máxima autoridad nacional, Antonio Bonfatti. Se suman más elementos para confirmar las versiones off the record que colocaban al periodista en la carrera legislativa, con el propósito de mantenerse vigente para la compulsa de 2019.

adn-y-socialismo-1Los socialistas de Córdoba no se ruborizan al reconocer que solos no pueden. Razonan con altas dosis de sensatez que, para reinsertar al partido en espacios de poder, el diálogo y la voluntad frentista es la única bandera que pueden agitar, en especial si la mira se sitúa en las elecciones de medio término de año próximo.
Con la renovación de autoridades y una apuesta manifiesta a los cuadros jóvenes del PS, la fuerza política conducida por el joven abogado, Matías Chamorro, tuvo un fin de semana de deliberaciones internas y reuniones políticas con dirigentes locales.
Para el encuentro que se celebró el sábado pasado en Alta Gracia, desembarcó en la provincia la máxima autoridad a nivel nacional del partido de la rosa y titular de la Cámara de Diputados de la Provincia de Santa Fe, Antonio Bonfatti. Cada uno de los dirigentes invitados sabía que habría un único tema rutilante a tratar en la cumbre: cómo aprovechar las elecciones de 2017 para visibilizar al partido nuevamente como oferta electoral.
Es precisamente en las compulsas legislativas donde las fuerzas políticas más modestas suelen sorprender con una buena performance en las urnas, que no suelen tener en el marco de elecciones ejecutivas donde el votante suele inclinarse por peronistas, radicales o alianzas derivadas.
“Tenemos que construir un espacio entre los sectores progresistas del país, que están dispersos. Pero esa es nuestra tarea. No pasa porque esos sectores vengan hacia el socialismo o el socialismo a ellos, pasa porque construyamos una alternativa real y valedera para un futuro que por ahora vemos muy complicado”, dijo Bonfatti en declaraciones a la prensa de Alta Gracia.
Un resumen de la estrategia del socialismo que está dispuesto a hablar con cualquiera que muestre disposición. En la cocina del encuentro, dirigentes del espacio afirmaban que dialogan con espacios progresistas, incluidos los kirchneristas. En ese contexto, no sorprendió por el lado del socialismo la presencia del excandidato a intendente de Córdoba, Tomás Méndez, en la primera reunión del PS en el Hotel Sheraton de la ciudad, este viernes.
Encuentran allí la llave para trabar un acuerdo con los dirigentes huérfanos que adherían a modelo nacional y popular del matrimonio Kirchner y, a la vez, recuperar el nicho que perdieron cuando rompieron con el Frente Cívico, aliado de Cambiemos.
Invitado especial
La cuota de asombro la aportó en cabecilla de Movimiento ADN y titular del segundo puesto en el podio tras la elección municipal de septiembre de 2015. Sottovoce se conocían las intenciones del periodista de apostar a los comicios legislativos nacionales. La incógnita que se abría era sobre la elección de sus aliados coyunturales, si se recuerdan las reticencias del comunicador a blanquear su alineamiento ideológico. Repetía que lideraba una fuerza vecinalista abierta.
La foto que lo muestra cercano a la dirigencia socialista de Córdoba asoma como el primer hecho concreto que confirma la verosimilitud de aquellos rumores sobre las apetencias políticas del rival de Ramón Mestre.
El parte de prensa del opositor en el Concejo Deliberante celebra la ¿alianza? sin grises: “Méndez mantuvo una reunión con la conducción del Partido Socialista (…) con la finalidad de intercambiar ideas y acordar una agenda en común entre ambas fuerzas, teniendo en cuenta las elecciones legislativas del año próximo”.
La necesidad de lograr acuerdos electorales por parte del socialismo no requiere comentarios adicionales. En cambio, la voluntad de supervivencia obliga a mirar al novel partido. ADN obtuvo un buen caudal de votos en su debut en la política. Para no dilapidar el sustento electoral que le permitió al espacio convertirse en la primera minoría en el edificio de Pasaje Comercio (que después no pudo mantener) asoma como prioritario mantenerse activo cuando el objetivo general sigue siendo 2019.
Se explica entonces porqué la premura del líder de ADN en retomar el diálogo político y aprovechar la instancia de campaña para ganar visibilidad hasta que llegue el momento de la renovación de los cargos ejecutivos en la Provincia y municipio.
Méndez ya no cuenta con respaldos que supo tener en la campaña municipal como el de Marcelo Pascual, empresario contratista de la administración bonaerense de Daniel Scioli. Con su compañero de fórmula rompió relaciones políticas pocos meses después de ocupar las bancas ganadas en el Concejo. Y, un dato no menor, el kirchnerismo ya no es gobierno.