Saben dónde vivimos

El miércoles, después de que se conocieran los resultados de los comicios estadounidenses que lo tuvieron como ganador a Donald Trump, en el perfil de Twitter de Thom Yorke (líder de Radiohead) apareció un posteo con el link de Youtube de “Burn The Witch” y con parte de la letra transcrita.

Por J.C. Maraddón
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ilustra-donal-tump-espantapajaros-copiaEn mayo de este año, el grupo inglés Radiohead publicó un nuevo single, después de cinco años desde la última vez que sus miembros habían ingresado en un estudio de grabación. El tema era “Burn The Witch” y funcionaba como anticipo del álbum “A Moon Shaped Pool”, que salió pocos días después. El lanzamiento se proponía satisfacer la ansiedad de los fans, que llevaban un lustro esperando escuchar nuevo material de su banda favorita. Como la banda de culto que es, Radiohead no tiene una aceptación masiva, pero sus seguidores manifiestan una fidelidad a toda prueba, en la que se expresa la manera en que se identifican con sus canciones.
“Burn The Witch” fue dada a conocer este año, pero sus primeros demos datan del año 2000, cuando empezaron a componerla para que formara parte del disco “Kid A”, aunque después fue descartada. Sucesivamente, la pieza fue quedando afuera de cada uno de los siguientes álbumes, porque no llegaba a tomar forma definitiva y esto conspiraba contra sus posibilidades de contarse entre las elegidas. Siempre supieron que iba a llevar arreglos para cuerda, pero recién ahora estuvieron conformes con su sonido, hasta el punto de cortarla como primer single del que iba a ser su nuevo disco.
En la letra, elaborada hace unos diez años, Thom Yorke describe una situación digna de un relato de George Orwell, con un trasfondo de denuncia contra el autoritarismo y un título que remite a la inquisición. Algunos creen leer, además, en esos versos un alegato por la situación de los inmigrantes musulmanes que llegan a Europa y viven bajo la sospecha de ser terroristas. Lo cierto es que hay una frase que se repite, “We know where you live” (sabemos dónde vivís), como símbolo de la vigilancia universal que ejerce un Gran Hermano al que las nuevas tecnologías le facilitan la tarea.
El videoclip correspondiente, sostenido en la técnica de animación de stop motion, disfraza detrás de unos supuestamente inocentes muñequitos de madera toda la hipocresía de una sociedad que aparenta una cosa para esconder otra. Combinados con el mensaje que trasmite la voz de Thom Yorke y desvelados por las acciones que llevan a cabo, estos personajitos adquieren un tinte oscuro, que contrasta con la apariencia infantil que presentan. Su tenebroso comportamiento refuerza la idea de que la gente, unida, puede realizar proezas admirables… y también es posible que lleve a cabo los actos menos civilizados que se puedan llegar a imaginar.
El miércoles por la mañana, después de que se conocieron los resultados de los comicios estadounidenses que lo tuvieron como ganador a Donald Trump, en el perfil de Twitter de Thom Yorke apareció un posteo con el link de Youtube de “Burn The Witch” y con parte de la letra transcrita. No hizo falta ser muy perspicaz para advertir que Yorke brindaba así su opinión sobre el triunfo del candidato republicano, que ha sido leído en términos apocalípticos por los referentes de la alta cultura estadounidense. Y Yorke no ha sido la excepción.
El hermetismo de cierta poética rockera, permite que las canciones puedan ser reinterpretadas con el paso del tiempo, sin que se necesite forzar su significado original. Nadie más autorizado que Thom Yorke, en este caso, para reencauzar su obra en una dirección diferente a la que tenía cuando fue dada a conocer. El correr del tiempo dirá si, en este caso, la alegoría ha sido bien aplicada. O si, más allá de quien asuma el control, el panóptico funciona de manera autónoma, mediante artilugios más sutiles que la expulsión de inmigrantes o la construcción de un muro.