Pichetto, Perón y los inmigrantes

El senador Miguel Ángel Pichetto viene ocupando la jefatura del bloque de senadores nacionales del peronismo desde tiempos de Carlos Menem. Se trata de una figura representativa del PJ, sin lugar a dudas.

Por Gonzalo Neidal
[email protected]

2016-11-08_pichettoEl senador Miguel Ángel Pichetto viene ocupando la jefatura del bloque de senadores nacionales del peronismo desde tiempos de Carlos Menem. Se trata de una figura representativa del PJ, sin lugar a dudas.
En estos días formuló declaraciones que le merecieron el repudio casi unánime de sus compañeros de partido, muy especialmente de los kirchneristas.
¿Qué dijo Pichetto? Tuvo el mal gusto de tocar uno de esos temas de los cuales nadie quiere hablar. Un tema asaz incómodo que, de sólo mentarlo, uno es susceptible de ser catalogado como fascista, nazi, reaccionario y enemigo de la humanidad.
Pichetto habló de la copiosa inmigración que recibe argentina desde países limítrofes. Del costo que eso tiene para el país en materia de servicios, salud, educación, infraestructura. Dijo que hay hospitales llenos de inmigrantes paraguayos que vienen a operarse en forma gratuita, que hay 35.000 colombianos estudiando gratis en las Universidades argentinas pero que 1.000 argentinos que viven en Colombia no gozan de ese privilegio porque allá las universidades son aranceladas.
Enseguida le saltaron a la yugular gran cantidad de progresistas invocando el Preámbulo de la Constitución Nacional, que ofrece el país a todos los que quieran habitar suelo argentino.
Es que existe una suerte de chantaje ideológico aceptado, según el cual sobre los inmigrantes no puede hablarse y quien lo haga será pasible de la condena unánime porque se supone que rechaza a los pobres hermanos latinoamericanos que vienen a la Argentina en búsqueda de mejores horizontes. Quien ose mencionar a los inmigrantes es marcado como xenófobo y comparado con la derecha europea.
En concepto del progresismo local, sobre los inmigrantes no puede decirse ni mu. Sin embargo, si alguien bucea un poco en el Segundo Plan Quinquenal de Perón, el de 1952, cuando su gobierno tuvo que ajustar las variables que se habían desmadrado durante los años de fiesta, se encontrará con algunas sorpresas.
En un discurso sobre este Plan, Perón expuso sus objetivos en materia de inmigración.
Son éstos:
a) Restringir la inmigración a la que, sin lugar a dudas, se radique en las explotaciones agropecuarias o en los casos de técnicos especializados.
b) Adoptar medidas tendientes a evitar su radicación en los grandes centros urbanos.
Todo lo anterior lleva comillas. Y la firma de Perón.
¿Qué dirán los “progres” de esto?
Es que cuando la situación económica no es buena, Perón no tenía miedo de ajustar donde fuere.
Era militar y el líder del pueblo.
Su palabra no admitía discusión.
Era la verdad revelada.
El pobre Pichetto no cuenta con esa prerrogativa.