Cada cordobés recibió en 2015 $5.390 menos de ingresos de lo que aportó a la Nación

Un trabajo del CPCE analiza la correspondencia entre gasto nacional, abarcando todos los conceptos, y desarrollo.

Por Gabriela Origlia

Mary Acosta
Mary Acosta

En el 2015 Buenos Aires, Córdoba, Neuquén y Santa Fe son las perdedoras en 2015 entre lo que aportaron y lo que recibieron de la Nación per cápita en todo concepto de la Nación. Cada cordobés perdió 5.390 pesos el año pasado. La gran ganadora es Tierra del Fuego con 164.730 pesos a favor por habitante.
Un trabajo de los economistas del Consejo Profesional de Ciencias Económicas (CPCE) estable el saldo neto para las provincias en función de todo el universo de fondos que reciben las jurisdicciones (incluido subsidios, exenciones tributarias) y los gastos que tienen. Para la media sanción del presupuesto hubo una fuerte discusión por los fondos con los gobernadores y volvió al centro de la escena el reparto de recursos. Más allá de lo coyuntural, cada provincia recibe dinero proveniente de diferentes tributos de manera externa al sistema de coparticipación, lo que implica una distorsión “extra” al esquema.
Los economistas describieron al sistema como “arbitrario y complejo” en el que los cambios dependen de los lobby de distintos actores y la distribución de recursos no está relacionada con el reparto de funciones y es “muy desigual” entre jurisdicciones de similar nivel de desarrollo.
El trabajo del CPCE estable el saldo neto para las provincias en función de todo el universo de fondos que reciben las jurisdicciones (incluido subsidios, exenciones tributarias) y los gastos que tienen.
A lo largo de los últimos seis años, los ingresos que la Nación recibe del total de las provincias es superior al global de los gastos; “lo que es lógico porque necesita financiarse, aunque ese valor fue en aumento”, plantea Mary Acosta. De lo que envía, el 65% corresponde en promedio es gasto público mientras que la coparticipación perdió peso en el período (unos 2,3 puntos porcentuales).
“La Nación tiene incentivos para crear nuevos tributos para no caer en la ley de coparticipación”, apunta Víctor Peralta. Acosta indica que hay una mayor discrecionalidad en el reparto de los fondos.
En el análisis por jurisdicción, entre 2010 y 2015, Córdoba, Santa Fe y Chaco recuperaron participación en las transferencias automáticas mientras que Buenos Aires, Santa Cruz y Ciudad de Buenos Aires perdieron.
En cambio en las transferencias no automáticas (ATN) ganaron Buenos Aires (28,2%) y Santa Cruz (18,5%) seguidas de Santa Fe, Formosa, Catamarca, Chubut y Corrientes. El concepto representa menos del 10% en el total del gasto nacional.
Si se toma como base la participación en transferencia por gasto público nacional, perdieron Ciudad de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, Catamarca, Corrientes, Santa Cruz y La Rioja. Por gasto tributario Tierra del Fuego es la mayor ganadora y Buenos Aires y Catamarca.
El saldo fiscal negativo, en la distribución regional, se reparte en 85% Buenos Aires; Córdoba, 8%; Santa Fe, 5%; Mendoza y Neuquén uno por ciento cada una.
Guillermo Pizarro indica que “se crean impuestos en necesidad del gasto y no de los requerimientos reales”. El presidente del CPCE, José Simonella, lamenta que “la arbitrariedad sea necesaria en términos políticos lo que hace más de 20 años traba el debate de una nueva ley de Coparticipación”.
En el cruce de datos entre nivel de gasto y desarrollo (medido a partir del Índice de Desarrollo Humano): Tierra del Fuego con un IDH relativamente alto es la más beneficiada en el reparto de fondos mientras que Buenos Aires es la más perjudicada, porque recibe el valor más bajo de coparticipación per cápita, tiene un IDH bajo y es la que más pierde en la distribución.
Mejorar la correspondencia fiscal; incrementar los incentivos para aumentar las recaudaciones provinciales. Para la distribución de los fondos coparticipables, el Consejo impulsa considerar las capacidades y necesidades fiscales e incorporar los indicadores de desarrollo económico y eficiencia fiscal.