Rufail, el aliado que Pérez no debe perder

El vice segundo de Belgrano presentó su renuncia y se encuentra de licencia. Historia de desencuentros y desgaste entre ambos. Conmoción en Alberdi, aunque todos esperan la última palabra del “Turco” para creer o no.

Por Federico Jelic

2016-10-23_rufail_perez_belgrano¿Leyeron alguna vez le cuento del pastorcito? Relato popular aleccionador que castiga al bromista embustero que juega con la amenaza inminente de una manada de lobos que pone en peligro su rebaño de ovejas, aunque después se trata de una bromita. Y cuando sucede en verdad, nadie le cree, por lo que no van a su rescate y termina pagando las consecuencias.
En Belgrano acaba de ocurrir un cimbronazo a nivel dirigencial y todos esperan la palabra autorizada para confirmarlo. El mismo presidente de Belgrano, Armando Pérez, afirmó la salida del vice segundo Abraham Rufail, por “cansancio” y todos quedaron atónitos. ¿Se cumplirá esta vez el paso al costado o quedará como las veces anteriores, con más apocalipsis que realidad? Hoy, Rufail está de licencia. Nada se sabrá hasta que retorne de la misma.

Que sí, que no…
A ver: Rufail es de carácter temperamental y muchas veces lanzó al aire el “me voy del club” en anteriores oportunidades, hastiado de algunas situaciones que lo sobrepasaron. Sin embargo, quienes lo conocen más en profundidad saben de sus cambiantes estados de ánimos y su particular sentido del humor. Pocas personas son tan graciosas como el “Turco” cuando está enojado. Es la realidad.
La cuestión es que el imaginario de todos indica que Pérez no puede dejar ir tan fácilmente a uno de los hombres de su extrema confianza, de su riñón, desde hace 10 años. ¿Qué habrá pasado en el medio para que la relación se rompiera de esta forma? Y para colmo, en el momento más inoportuno, porque mientras el empresario de los cosméticos divide tiempos en AFA al frente de la Comisión Normalizadora (donde a decir verdad, está “full time”), en el club de Alberdi queda solamente el vice primero Jorge Franceschi con la conducción y las responsabilidades. Y encima, con una tribuna en el gigante a medio construir.
Todo tiene que ver con todo: Desde hace un tiempo a esta parte Pérez no aparece por las oficinas del “Pirata” con frecuencia. Solo bastaba algún llamado de Rufail o Franceschi para anoticiarlo de los pormenores de la institución. Diego Bustos y Sergio Magliano también son otros elementos del círculo de confianza del titular celeste. Sin embargo, algo parece haberse roto para que uno de sus laderos principales desde que inició el proceso suyo a cargo de Belgrano renucie y se evidencien estas grietas, con la salida de un pilar fundamental del proyecto.

De vocero a la vicepresidencia
Rufail fue periodista, uno de los mejores comentaristas de fútbol, con paso en LV2, Radio Universidad, Radio Impacto, diario Olé, “XdXt” en canal 10 y 8, con un uso sutil y exquisito de la ironía. En 2005 se embarcó con Armando Pérez en el gerenciamiento de “Córdoba Celeste”, cuando le adquirió el paquete accionario a Carlos Bustos, Luis Manzanares y al antiguo propietario Norberto Castaños. En ese entonces el “Turco” era encargado de prensa y a su vez, seguramente operador o asesor en materias de comunicación del presidente cada vez que fuera necesario.
Por su capacidad e influencias, de a poco o quizás de entrada estuvo cercano a la toma de decisiones, en la denominada “mesa chica”. Pérez confía ciegamente y delega en su accionar. Al punto de que cuando la quiebra fue levantada, es decir, cuando la Justicia le devuelve al club su naturaleza de Asociación Civil Sin Fines de lucro, retomó sus órganos naturales de conducción, Rufail integró la lista “Resurgir celeste” como vicepresidente, función que quizás venía cumpliendo sin la investidura oficial.
Cada vez que Pérez necesitaba salir a aclarar alguna situación o a “pegar”, en los micrófonos aparecía Rufail. Con su estilo singular y su amplio criterio en conocimientos, diatribas hacia algunos representantes de futbolistas o elogios para la gestión de Pérez vertían como desde una cascada, con un mensaje eficaz y contundente. Para eso lo convocaron. Y sobrada capacidad mostró para ello.

El distanciamiento
“Yo solía tener un amigo en Buenos Aires llamado Armando Pérez pero hace tiempo que no lo veo ni me atiende el teléfono”, fue el desahogo que una vez tuvo al aire Rufail, en Radio Sucesos, a inicios del 2016, con la peor campaña del “Pirata” desde su ascenso a Primera División en 2011. Algún cortocircuito había y las señales eran elocuentes. Pérez ya venía con menos asiduidad hacia Córdoba, solo para los partidos que Belgrano era local (y no siempre) y algo se empezó a resquebrajar.
A su vez, el “Turco” no se mostró en la misma sintonía que Franceschi, su par en la vicepresidencia. Quizás por celos, por suprimirse en algunas funciones o responsabilidades o por algunos deseos de protagonismos exagerados, entre ambos la soga se fue tensando hasta llegar casi a la indiferencia. Otros aducen que imprevistos en cuanto a la organización del viaje a Curitiba por la Copa Sudamericana fue el detonante y la gota que rebalsó el vaso. Pero que dos pares de comisión con altas obligaciones no tengan diálogo o mejor dicho, lo justo y necesario, no siempre es funcional a las necesidades del proyecto deportivo e institucional del club que fue de los más exitosos de la historia.
Hubo un desgaste evidente, en todos los sectores. Son 10 años de proceso y relación. Quienes conocen al “Turco” saben de sus declaraciones “en caliente” y que por lo general, cuando baja los decibeles, la tesitura en las decisiones no son de ese calibre. Y ya venía amagando con su intención de cambiar de aire desde hace rato, cuestión que no se concretaba quizás por cariño al antiguo Pérez que le llamó por teléfono y lo fue a buscar a su casa, con la finalidad de que dejará de hacer periodismo y se sumara a una estructura dirigencial.
Vale aclarar un importante punto: Rufail es empleado de la entidad y cobra un salario, por intermedio de la empresa de Pérez. Es uno de los pocos cargos rentados de la comisión. Es decir, de cristalizarse su salida o renuncia o acuerdo a modo de rescisión, la deuda generada queda a cargo de Pérez y no de Belgrano, aunque será solidario responsable este último si no se cumpliere lo pactado.

Si no lo escucho, no lo creo…
De todas formas, todo hay que escucharlo de boca del “Turco” para que tome dimensión real la situación. Por los anteriores antecedentes emocionales enumerados. Que el propio Pérez lo haya anunciado (“Me dijo que estaba cansado”) es más que un elemento de valor para tener en cuenta. Y bien vale confirmar la salida o renuncia. Sin embargo, hoy Rufail esta de licencia de funciones y será cuestión de esperar su regreso, porque habida cuenta de la relación entre ambos, la historia que los une, algo puede cambiar en el medio.
Magnífico imitador. El mejor “ponedor” de apodos de Córdoba después de Daniel Willington. Sarcasmo en su máxima expresión. Excelso ocurrente. Descriptor nato. Hábil gestionador e inteligente a la hora de hacer valer el poder que le fue conferido, al punto de hacer sentir miedo y rigor. Pérez pierde mucho más que un aliado su Rufail abandona el barco “Pirata”.