Berrinche K: usar “paro de mujeres” para frenar ley del arrepentido

Varios diputados del FpV ensayaron excusas para que la Cámara Baja pasara a un cuarto intermedio y se sumara a la marcha bajo la consigna “Ni una menos”. Ante la negativa de sus pares, se retiraron y no votaron, pero la norma fue sancionada. Mario Negri protagonizó un cruce con Héctor Recalde y otros kirchneristas.

Por María Viqueira
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ley_arrepentidoLa jornada de ayer en el Congreso Nacional fue accidentada. Los ánimos de la oposición estaban alteraros por la trascendencia de los debates en agenda; en especial, por la inminencia de la sanción de la legislación que podría generar una verdadera estampida de informantes hacia la Justicia, en el marco de las muchas causas por irregularidades en la función pública que hay en trámite y que, en general, involucran a miembros del anterior Gobierno.
Sin embargo, pese a los intentos de la bancada kirchnerista para usar el denominado “paro de mujeres”, en el marco de la nueva marcha nacional “Ni una menos”, para frenar la sanción de la ley del arrepentido, la Cámara Baja aprobó el proyecto que modifica el Código Penal e introduce la figura para casos de corrupción.
El primero en ensayar una pataleta fue el jefe del bloque de diputados del FpV, Héctor Recalde, quien presentó una moción para pasar a un cuarto intermedio, durante la tarde, para participar de la movilización.
Su postura generó el primer debate del día, cuando el radical Mario Negri aseguró que propuestas así implicaban un intento para dejar al resto de las bancadas “como si estuvieran en contra de la manifestación”.
En ese sentido, el cordobés le recordó a Recalde que en labor parlamentaria se acordó evitar esa clase de procederes. “Avivadas no”, reclamó.
Además, en nombre del oficialismo y de sus aliados, dijo: “Nos parece una enorme pequeñez venir a competir a ver quién arrebata primero, para ver si el dolor puede ser capitalizado”.
Por su parte, el presidente del Cuerpo, Emilio Monzó, le remarcó al legislador K que ya se había definido hacer un minuto de silencio en el recinto, aunque accedió a votar de manera nominal el pedido.
La massista Graciela Camaño se pronunció en contra de la idea de Recalde. Sin rodeos, dijo que era “inaceptable” y “demagógica” y argumentó que son los miembros del Poder Legislativo quienes, trabajando en las cámaras, deben darle garantías a las mujeres “para que no se sigan muriendo en la calle”.

Grotesco
La diputada de La Cámpora Fernanda Raverta protagonizó el episodio más grotesco del día. Acercó su teléfono al micrófono e hizo escuchar un audio del periodista Jorge Lanata fustigando a la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner por sus muchas causas judiciales, en un intento por “concientizar” a los diputados sobre la violencia contra la mujer.
Tristemente, la integrante del movimiento ultra kirchnerista se valió de la oportunidad para recordar a su “jefa”, poniendo el foco sobre su persona durante una jornada que fue el luto, teniendo en cuenta los espantosos episodios que suscitaron la convocatoria.
Por otra parte, no se detectó ninguna alusión de Lanata a la condición de mujer de la ex mandataria. No obstante, la camporista repitió el esquema de razonamiento absurdo de su referente, que el año pasado, cuando aún era la máxima autoridad nacional, se victimizó por su género en las redes sociales mientras el país asistía, azorado, a la comedia de enredos en la que convirtió el traspaso de mando presidencial.
Si bien en el puesto que ocupó Fernández de Kirchner, como en muchos otros, podría decirse que no hay género (no se es hombre ni se es mujer, se es presidente de la Argentina) y que tratar a alguien con firmeza o contradecirlo no implica violencia, Raverta replicó los dichos del conductor televisivo como todo argumento para ausentarse del recinto.
Ya sin el kirchnerismo presente en el edificio, de manera unánime, los diputados aceptaron los cambios introducidos por el Senado en la ley del arrepentido, estableciendo que el imputado solo podrá facilitarle a la Justicia datos vinculados a la pesquisa que lo involucra y hasta el momento de la elevación de la causa a juicio, a cambio de una reducción de la pena.
En tanto, la legislación determina que el acuerdo de colaboración se celebrará exclusivamente entre el fiscal y las personas que brinden información y que no será aplicable en investigaciones por delitos de lesa humanidad.
Según el articulado, el “arrepentido” no accederá a la eximición de prisión y sólo podrá acogerse la figura en caso de que la información que proporcione esté referida a delitos tipificados con una sanción igual o mayor a la suya.
También aclara que únicamente se tomarán en cuenta sus pistas sobre situaciones en las que estuvo involucrado y que no se tendrán en cuenta sus versiones sobre conductas o hechos de terceros.