Con aval de UPC, luz verde a reforma política en diputados

La reforma política que impulsa el gobierno nacional tiene los votos necesarios para aprobarse el próximo miércoles. La mayoría fue conformada luego del acuerdo del oficialismo con el massismo y el justicialismo cordobés.

schiaretti_macriUna de las iniciativas que Mauricio Macri considera prioritaria para el primer tramo de su gobierno es la que introduce reformas en el sistema electoral argentino. A pesar de que la mayoría de las fuerzas políticas habían coincidido en la necesidad de los cambios durante la campaña electoral, la maraña de especulaciones e intereses que la iniciativa afecta amenazó con paralizarla definitivamente.
Sin embargo, el acuerdo al que arribaron los representantes del bloque de Cambiemos con algunos bloques opositores garantizaría que el proyecto sortearía con éxito su parada en la Cámara de Diputados de la Nación. Este paso se tornaba urgente ya que el ejecutivo necesita un plazo razonable para organizar su implementación en todo el país.
En particular, la introducción de la boleta única electrónica (BUE) en los comicios del 2017 necesita un proceso de licitación del servicio, capacitación de fiscales y difusión entre los electores para el cual requiere un tiempo determinado. Fue el ministro del interior Rogelio Frigerio quien expresó que el gobierno trataría de agotar el trámite parlamentario durante el mes de octubre.
El debate sobre la incorporación de tecnología al proceso electoral tuvo idas y vueltas. Si bien el existió un acuerdo mayoritario sobre en avanzar, había quienes se inclinaban por una introducción gradual. Finalmente, se logró una mayoría en el sentido de reformar el sistema en todo el país en forma homogénea para las elecciones legislativas de 2017.
Además de este aspecto, el megaproyecto incluye otras reformas importantes. Entre ellas está la de la paridad de género en la conformación de las listas de candidatos. A partir del año que viene, las listas deberán estar integradas por mujeres y varones en forma igualitaria tal como se hace en la provincia de Córdoba para las listas legislativas.
Por otro lado, el proyecto contempla que la Cámara Nacional Electoral se haga cargo del escrutinio provisorio en lugar de la Dirección Nacional Electoral, dependiente del Poder Ejecutivo, que lo venía realizando hasta el momento. Este era uno de los puntos centrales que el bloque de UNA, que reúne a los diputados del oficialismo cordobés, había planteado en la negociación.
En las conversaciones que finalmente derivaron en el dictamen mayoritario, el justicialismo cordobés tuvo al diputado Juan Brugge como vocero. La posición del bloque que integra a los representantes de Unión por Córdoba acompañó las negociaciones del gobernador Schiaretti con el ejecutivo nacional.
Las Primarias Abiertas Simultaneas y Obligatorias (PASO) también serán objeto de reforma. En primer lugar, el proyecto oficial elimina la “fórmula cerrada” para las precandidaturas de presidente y vice de la Nación. De esta manera, quien resulte triunfante en la elección interna podrá elegir su candidato a vicepresidente luego de los comicios.
Este punto tuvo el acuerdo pleno de los diputados que responden a Sergio Massa y José Manuel de la Sota quienes evalúan la posibilidad de competir nuevamente por la cabeza de la lista en 2019 y luego integrar en la vicepresidencia a quien resulte perdedor en la PASO.
La iniciativa oficial también prevé el fortalecimiento de las PASO como elección interna de los partidos o frentes inscriptos. En este sentido, el elector debería optar dentro de una sola fuerza política, es decir que no podría votar a distintos partidos según la categoría. Este punto aun despierta discusiones ya que, aunque cuenta con el aval de los massistas y delasotistas, no convence a otros bloques del justicialismo disidente. El punto seguramente se despejará en la propia sesión.
Todo hace pensar que, salvo imponderables, el proyecto logrará el número necesario en la cámara de diputados el próximo miércoles. Luego de eso pasará al Senado donde la correlación de fuerzas es radicalmente distinta.
El FPV, que votará en contra en diputados, cuenta con una amplia mayoría en la cámara alta; mientras que UNA tiene una representación escasa. En el gobierno están confiados en contar con el apoyo de los senadores que responden a los gobernadores provinciales peronistas pero no se puede descartar que se introduzcan modificaciones. Si esto ocurre, el proyecto deberá volver a la cámara baja y conservar la mayoría.