Homenajes y definiciones

Por Gonzalo Neidal
gonzalo.neidal@gmail.com

Escudo-PeronistaLos políticos argentinos aman los aniversarios. Y la Historia.
Quizá adjudiquen al pasado una excesiva fuerza determinante sobre las variables del presente. Quizá se sientan representantes más o menos directos de algún personaje ilustre y remoto al que admiran. O quizá piensen que con sólo mentar algún nombre simbólico, convocan a sus pares o al pueblo, sin mayor necesidad de otras definiciones más actuales o perentorias.
Y estos días están colmados de fechas significativas: el centenario de la asunción de Hipólito Yrigoyen a su primera presidencia, el 121° aniversario del nacimiento de Perón y el 49° de la muerte del Che Guevara. Para todos los gustos.
En el caso de Yrigoyen, antes del encuentro protocolar que hará la UCR, tuvo lugar un pintoresco acto público organizado por Leopoldo Moreau, al que concurrió Cristina Kirchner, quien recibió una remera del merchandising alfonsinista, una boina blanca e incluso se atrevió a saludar a la militancia radical al modo de Raúl Alfonsín. Quizá Moreau, con el 2% de los votos obtenidos en la elección presidencial de 2003, sea un bocado apetecible para la ex presidenta, que busca recuperar el espacio perdido en la política nacional sin reparar en la calidad y la precariedad de la ingesta.
El Partido Justicialista, por su parte, se reunió en torno a la figura de Perón. Son los peronistas oficiales, los que se quedaron con la marca, los que no están con Massa-De la Sota y cada vez se sienten más incómodos con Cristina y sus muchachos de La Cámpora. Son los gobernadores, ex gobernadores y ex funcionarios que durante más de una década adhirieron al estilo K y que ahora, con los cambios en el poder, buscan una estrategia que les permita retornar a los viejos buenos tiempos.
No es que hayan ensayado alguna autocrítica que les permita echar luz sobre los errores cometidos, los daños causados y sus silencios prolongados. Si muchos de ellos se van alejando paulatinamente de Cristina lo hacen por razones meramente tácticas: perciben que ella no es bien recibida en la dirigencia media y en el seno del pueblo otrora identificado con el peronismo. Quizá ahora la consideren una “piantavotos” y es éste el motivo principal por el cual prefieren mantenerse a distancia.
En el homenaje a Perón, las palabras del titular partidario, José Luis Gioja, son asaz reveladoras respecto del pensamiento actual de ese sector:
“Hoy el peronismo aparece como un movimiento que busca un re-alineamiento, y es lógico que así sea, porque no estamos acostumbrados a ser oposición y estar fuera del poder”. Nada más importante que el regreso al poder.
El dirigente expresó también que “esta fecha nos une, nos hermana a todos, sin distinción de posicionamientos políticos o sectores de pertenencia, la reivindicación a la obra y el pensamiento del general Perón está por encima de cualquier otra cosa”.
Gioja piensa que los posicionamientos políticos actuales o grupos a los que los peronistas pertenecen, no tienen demasiada entidad frente a lo que a su juicio resulta fundamental: coincidir en la reivindicación del pensamiento de Perón. Y estamos tentados de darle la razón: existen ideas de fondo que unen a la inmensa mayoría de los peronistas, más allá de cualquier cuestión táctica menor. Una serie de ideas centrales profundas que son la esencia misma del populismo argentino y que los unifica detrás de una conducción, apenas vislumbren la posibilidad de que ella sea una vía al poder.
Hoy Massa y De la Sota permanecen alejados de Cristina Kirchner y todo hace pensar que se trata de una distancia definitiva, sin posibilidad alguna de coincidencias futuras que puedan replantear el pasado de coincidencias que ambos tuvieron con el kirchnerismo, en distintos momentos.
Pero el amor por el poder que confiesa Gioja es capaz de atravesar cualquier blindaje ideológico o aún táctico. Salvo, claro, que la experiencia K haya significado un realineamiento profundo en materia de ideologías, estrategias de crecimiento y valoración de la república.
Y esto está por verse.