Interna eterna en UTA: Arcando se rodeó de delegados afines

El veedor designado por UTA Nacional, Luis Arcando, llenó las vacantes en la cúpula de la filial de Córdoba luego de la destitución de Ricardo Salerno. Delegados y choferes se movilizarán hoy a la sede del sindicato para exigir precisiones y pedir elecciones.

Por Yanina Passero
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nueva-dirigencia-de-utaLa UTA Nacional cumplió el deseo de la mitad de los choferes del transporte urbano de la ciudad de Córdoba. El secretario del Interior, Jorge Kiener, les dio la buena nueva la noche del jueves. Compensaría la buena disposición para levantar las medidas de fuerzas lanzadas para el día siguiente con la eyección de Ricardo Salerno de la cúpula del sindicato.
El ex mecánico de Coniferal que logró suceder a Alfredo “Cuchillo” Peñaloza (por 66 votos) defraudó a la central de los choferes comandada por Roberto Fernández. Mostró apetencias políticas personales y habría obrado con el “ejemplo” contrario para contener a las libanizadas tropas de UTA.
Tuvo el apoyo para ganar la elección interna al sindicalista que del sueño de la reelección pasó al volante; aunque la rebeldía que practicaba terminó siendo inocente a los juegos internos de Salerno, según indicaron a Alfil calificadas fuentes de UTA Nacional.
En un año y nueve meses de gestión, Salerno tuvo el apoyo de la conducción central para recuperar el verticalismo perdido (si es que la UTA alguna vez lo tuvo) cuando comandaba Peñaloza. Si no fue destituido en la revuelta de choferes y delegados díscolos de meses atrás es porque Kiener pegó dos gritos, respaldó a Salerno y aprobó el enjuiciamiento interno de los promotores del “golpe”, muchos de ellos delegados y miembros de la junta ejecutiva.
Salerno gobernaba solo, pero con avales clave para hacer y deshacer a su placer. Kiener y Fernández desnudaron los motivos del apartamiento: problemas económicos en el sindicato y toma indebida de personal.
La unificación de Autobuses Santa Fe y Ersa suponía un potencial problema para un dirigente desgastado por la política sindical y prácticas administrativas que no pasaron el filtro de la UTA. Salerno demostró que así sería cuando se puso al frente del paro en la empresa de transporte correntina de la semana pasada. Sabía que llegaría su hora más temprano que tarde.
Así sucedió. Salerno fue apartado y ahora deberá probar un poco de su medicina. Como los delegados que envió al Tribunal de Ética de la UTA Nacional, quien fuera el mandamás de los choferes de Córdoba deberá dar explicaciones.
Soportará un proceso administrativo interno del que se supone que no saldrá ileso. Son varias las voces en el sindicato que afirman que Salerno no regresará más a la sede ubicada en avenida Vélez Sarsfield 588.
Tampoco habrá elecciones porque el sindicato no fue intervenido y el veedor a cargo, Luis Arcando, obtuvo el compromiso de los delegados para trabajar de manera conjunta para sanear la filial hasta que llegue el momento de convocar a los afiliados a las urnas: a finales de 2018.
Arcando trabajaba en Córdoba desde junio para proteger la gestión de Salerno del fuego amigo y enemigo. Tenía experiencia en el tema: como secretario general de la UTA Formosa tuvo que sortear la afrenta interna, que exhibió ribetes de violencia explícita.
Salerno no se la habría hecho fácil con un presunto comportamiento a contrapelo de la prédica verticalista. Como Peñaloza, en contra de la injerencia de UTA Nacional en los asuntos domésticos, el dirigente de las huestes de Coniferal habría dado indicios de incomodidad que se tradujo en falta de cooperación.
Arcando llenó las vacantes en la conducción de UTA con delegados de las cuatro empresas que se dividen el servicio.
“Brindamos total y pleno apoyo al Consejo Directivo Nacional de UTA y al secretario general Roberto Fernández, a la resolución de separar a Ricardo Salerno (…), conforme a las irregularidades que han afectado el normal desempeño institucional, con marcados conflictos internos con integrantes de la Junta Ejecutiva-UTA Córdoba, y el cuerpo de delegados (…)”, reza el acta firmada por los flamantes referentes de los choferes. Touché. Lograron su cometido, pero por las buenas.
La historia debería cerrar con un final feliz. Pero la UTA adora los culebrones con giros interminables. Choferes y dirigentes que quedaron afuera de los recientes nombramientos se movilizarán hoy al gremio para exigir explicaciones y la convocatoria a elecciones.
Acusan a sus nuevos dirigentes del “traidores”, de ser “elegidos a dedo y no por los votos” de los afiliados. No le perdonan “ponerse a las órdenes de los porteños”, según los mensajes que circularon por redes sociales.
Serán recibidos. Los delegados que firmaron la paz con Arcando tratarán de persuadirlos: el acuerdo es el mejor porque de lo contrario –si se resuelve una intervención para luego llamar a elecciones- la UTA Nacional tomaría el control total de la seccional.