La clase media, la más perjudicada por la suba de precios

Los salarios pierden poder de compra, pero hay sectores que tuvieron medidas directas que los beneficiaron, como la devolución del IVA o la mejora de la AUH.

telam-economiaLa economía argentina está asimilando un salto cambiario y tarifario significativo. En poco tiempo el tipo de cambio nominal aumentó 45% y los servicios públicos crecieron, en promedio, 165% durante los primeros cuatro meses del año.  Los perdedores, por supuesto, son los salarios y, en especial, la clase media.
Ecolatina indica que –aunque generalizados- los aumentos de precio no fueron homogéneos. Por caso, mientras que en los primeros cuatro meses del año el nivel general de precios registró un alza de 18%, los servicios privados y los alimentos crecieron “sólo” 12%. Incluso dentro de ese capítulo las variaciones son dispares: hacia el interior del grupo las frutas cítricas crecieron casi 60%, mientras que productos como el arroz o la yerba no llegaron a aumentar más de 5%.
La remuneración promedio no evolucionó a la par del tipo de cambio y ni siquiera creció al mismo ritmo que el nivel general de precios de la economía. Según Indec, el salario del sector registrado creció, en promedio, 6% en el primer trimestre del año. Los trabajadores del sector público mostraron la mayor variación (+9,3% en el periodo), mientras que los privados crecieron por debajo (+4,9%).
Más allá de estas diferencias, ni los trabajadores privados ni los públicos lograron recomposiciones en línea con la inflación observada durante los últimos meses. Comparado el salario real de noviembre de 2015 (el más alto del año) con el de marzo, la caída es de cerca del 8%. De todas formas, la comparación interanual (lógica al trabajar con series que tienen una estacionalidad marcada) muestra una contracción algo más acotada: 2,5% promedio durante el primer trimestre.
Dentro de los precios relevantes en la estructura de costos de las familias, es una buena noticia que con el salario promedio de marzo se puedan adquirir casi 7% más de papas o 4,5% más de arroz respecto a noviembre. Tampoco pasa desapercibido que el peso del alquiler de una vivienda haya caído en el periodo casi 2,5%. Lamentablemente, la cantidad de productos que son sensibles para las familias y crecieron significativamente por encima del salario promedio sobrepasan en número e importancia a los comentados.
La tarifa eléctrica, la cual en promedio pasó de $ 65 por bimestre a $ 450 en la Capital Federal, aumentó significativamente por sobre el salario. Además, los vehículos nuevos aumentaron su precio casi 35% en el periodo contrayendo en casi 20% la cantidad de cuotas que pueden ser pagadas con una remuneración (a marzo se necesitaron 15 salarios para comprar un 0 km, mientras que en noviembre, 19). Por su parte, el precio de la nafta súper también creció por encima de las remuneraciones salariales al pasar de $ 13,8 a $ 16,4 el litro.
El poder de compra del salario cayó en términos de los alimentos. El pescado, la cerveza, la docena de facturas, el paquete de fideos o la docena de empanadas son sólo algunos de los alimentos que crecieron por encima de la remuneración promedio. El caso más importante es el de la carne vacuna cuyo precio no aumentó en los últimos meses pero, una vez decidida la apertura del cepo y el fin de las trabas a las importaciones, acumuló incrementos importantes entre diciembre y enero. Hoy, la remuneración promedio alcanza para tantos kilos de carne vacuna como en 2014.
También hubo políticas de ingresos relevantes: se redujo parcialmente la presión de ganancias, aumentar prestaciones sociales, brindar bonos a los perceptores de AUH y jubilaciones mínimas, al mismo tiempo que se establecieron tarifas sociales para servicios públicos y habrá una devolución parcial del IVA a sectores vulnerables.
Para Ecolatina estas medidas brindan cierto alivio a los receptores de AUH y jubilaciones mínimas, que lograron mantener o incluso aumentar el poder de compra promedio de sus ingresos, igual que los alcanzados por Ganancias.
“La clase media no contó con políticas activas que compensen el desproporcionado aumento de precios. Lejos de cobrar prestaciones sociales o verse beneficiados por cambios tributarios, este importante sector de la sociedad sólo le resta esperar que durante los próximos meses las recomposiciones salariales reviertan parcialmente una caída del salario real que proyectamos alcanzará 4,5% promedio en 2016”, subraya.