Nueva autorización a Hemoderivados desmiente profecía K

Con el nuevo permiso otorgado por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica al Laboratorio de Hemoderivados de la UNC su producción podrá quintuplicarse.

Cuando la bioquímica Catalina Massa, responsable política del Laboratorio de Hemoderivados durante las gestiones de los exrectores Carolina Scotto y Francisco Tamarit, realizó una dramatizada renuncia a su cargo de directora ejecutiva, el kirchnerismo universitario no dudó en profetizar el derrumbe de la empresa estatal en manos del rector Hugo Juri.
Sin embargo, la habilitación de la nueva habilitación otorgada por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) a la nueva Planta Multipropósito del Laboratorio de Hemoderivados desmiente las predicciones de los académicos K.

Dramatismo químico
La transición entre las gestiones del físico Tamarit y el médico Juri tuvo uno de sus puntos más álgidos en el Laboratorio de Hemoderivados, con la directora ejecutiva Massa como protagonista del escándalo.
Apenas asumida la nueva gestión, y a pesar de que el gobierno saliente no le había aceptado la renuncia a Massa como al resto de los funcionarios políticos, el rector Juri optó por mantenerla en su cargo y designar una comisión asesora multidisciplinaria que generase informes del estado de situación de Hemoderivados.
La comisión estuvo presidida por el exvicerrector y exdecano de Ciencias Químicas, Gerardo Fidelio, a quien lo acompañaban como miembros de la comisión los extitulares de Ciencias Económicas, Alfredo Blanco, y de Matemática, Astronomía, Física y Computación, Daniel Barraco. La experiencia y el peso político de los tres asesores simbolizaba la importancia que Hemoderivados tenía para la gestión entrante.
Sin embargo, tras el receso invernal, la hasta entonces directora ejecutiva comenzó una furibunda campaña contra Juri y su gestión por los medios, apalancada por el espacio kirchnerista que encabezan los decanos de Filosofía y Humanidades, Diego Tatián, y de Matemática, Astronomía, Física y Computación, Mirta Iriondo.
A través de una extensa misiva, expresó sus quejas porque no habría sido recibida por el nuevo Rector, a pesar de aseverar en el mismo texto que el propio Juri se hizo presente en el Laboratorio para compartir una reunión con ella, la comisión asesora y el resto del equipo de gestión de Hemoderivados.
Además, en la nota dirigida a Juri, Massa criticaba la decisión de instaurar una comisión asesora, bajo el argumento de que “genera un esquema de funcionamiento institucional poco claro que puede ocasionar severos problemas en los procesos de toma de decisiones, en las responsabilidades sobre los resultados operativos y en el funcionamiento cotidiano de esta compleja empresa pública”.
Los adlateres kirchneristas de Massa (quien contaba con la “condecoración” de haber sido compañera del secundario de la exrectora Scotto) decidieron aprovechar la oportunidad para criticar el rumbo del Laboratorio, profetizando incluso su venida a menos o eventual cierre.
Fue en ese momento cuando un grupo conformado por nueve de los doce jefes de área decidieron proponer al químico Pascual Fidelio (hermando del exdecano de mismo apellido) como nuevo director ejecutivo. La recomendación, luego avalada por la comisión asesora, se convirtió en una realidad tras el visto bueno de Juri.

Aumento de la producción
Si bien la habilitación había comenzado a solicitarse bajo el rectorado de Scotto, puesto que la obra civil se extendió desde principios de 2011 hasta fines del 2012, la misma se convierte en el primer hito de la gestión de Fidelio al frente de Hemoderivados.
La principal consecuencia de la habilitación del ANMAT será la posibilidad de quintuplicar la capacidad productiva del Laboratorio. En números reales, de las dos millones de ampollas que actualmente produce Hemoderivados por año, la planta multipropósito posibilitará que la producción llegue a diez millones anuales.
El ANMAT tiene estrictas reglamentaciones al respecto de los procesos de calidad, tanto en cuanto a personal, materias primas, productos terminados y residuos, por lo que la puesta a punto de las instalaciones llevó un exhaustivo trabajo.
Esta habilitación compensa tropiezos de la gestión anterior, que se vio sancionada en dos oportunidades por el mismo ente, tanto por el robo de una partida (que provocó la prohibición de la comercialización del producto en cuestión, como por problemas de envasado que alteraron los productos y obligaron a desecharlos.
Actualmente, el Laboratorio cuenta con once medicamentos de distribución provincial y uno de ellos, la dexametasona, con autorización para ser distribuido a una escala nacional. Además, otros cuatro medicamentos se encuentran en trámite para tener la habilitación nacional y poder comercializarlo en todo el territorio argentino.
Desde el punto de vista de la gestión, la puesta en marcha de la Planta Multipropósito y las próximas habilitaciones nacionales permitirían que el incremento en las cantidades producidas redunde en el presupuesto del Laboratorio de Hemoderivados de manera altamente significativa, actuando como un colchón de tranquilidad para la nueva gestión.