UNC: encrucijada K, dudan entre agenda propia o “reforma Juri”

La primacía de la agenda oficialista en la UNC representa un desafío para el espacio kirchnerista, que se dirime entre continuar enarbolando las consignas de su “resistencia” o enfocarse en los planteos de sus adversarios.

tatian-y-tamarit-uncDesde su asunción en abril pasado, el oficialismo que conduce el rector Hugo Juri puso el pie en el acelerador de las discusiones políticas y académicas en la UNC.
En menos de cuatro meses, la dirigencia universitaria tuvo que debatir sobre el modelo de gestión, la política de extensión, la normalización de sus dos nuevas unidades académicas y, ahora, la reforma de su sistema político, incluyendo una modificación al sistema electoral y un debate sobre la composición del Consejo Superior.
La consolidación del nuevo oficialismo fue progresiva. Al comienzo la oposición parecía disputarle centralidad política, a través de manifestaciones e interrupciones al funcionamiento del Consejo Superior.
Con el pasar del tiempo, el bloque oficialista de consiliarios se muestra fortalecido y uniforme, mientras la oposición parece continuar enfrascada en las temáticas heredadas del universo K. Mientras en el oficialismo hay optimismo sobre el escenario, la impronta de las reformas que la gestión de Juri propone hace dudar a sus adversarios sobre la estrategia a futuro.

Cuatrimestre agitado
En las semanas previas a la Asamblea Universitaria que ungió al médico Juri como titular de la Casa de Trejo, los principales referentes que hoy conforman el oficialismo, pero que por entonces se encontraban en diferentes posiciones del tablero político, convergían en un diagnóstico: el debate de políticas académicas y universitarias en la UNC era casi inexistente.
La aficción del exrector Francisco Tamarit a la política partidaria y su adhesión al kirchnerismo corrían el foco de su gestión de los problemas universitarios. La solución provendría solamente, según los dirigentes, si un nuevo espacio se disponía a cuestionar la realidad vigente y a poner en cuestión las realidades de la UNC.
Juri fue el nombre que dichos dirigentes encontraron para despertar a los universitarios con reformas que, pendientes por más de una década, aún podrían brindar soluciones y transformar algunas prácticas nocivas.
Con tan solo cuatro meses en el poder, Juri y su grupo ha logrado cumplir con su objetivo, movilizando discusiones que parecían petrificadas.
La estructura del Rectorado y de sus áreas dependientes fue el primer debate que, tras dificultosas discusiones con la oposición, brindaron al oficialismo las herramientas para encarar el trienio de gobierno. La principal innovación fue la creación de las “áreas de gestión”, con el involucramiento de decanos y exdecanos en la diaria del Rectorado.
Las decisiones tomadas por el Consejo Superior al respecto de la normalización de las dos nuevas Facultades (Ciencias Sociales y Ciencias de la Comunicación) funcionaron como mensajes claros para el espacio kirchnerista; el oficialismo no está dispuesto a abandonar a su suerte a dichas unidades académicas, y no dudará en generar alternativas políticas a sus actuales conducciones, otrora miembros nucleales del kirchnerismo universitario.
El proyecto Compromiso Social Estudiantil, aprobado en la última sesión, quiebra con la concepción de la extensión universitaria como una actividad secundaria y/o complementaria a la enseñanza e investigación.
Por el contrario, la nueva disposición pretende que cada estudiante participe de al menos una experiencia extensionista en su carrera, como un método de aprendizaje alternativo que tenga un efecto concreto en el perfil de los graduados de la UNC.
Cada discusión significó un desafío para el conglomerado K que, atraído por algunas vetas de cada decisión, viró en estos meses de un enfrentamiento beligerante a apoyos circunstanciales y sectoriales.
El oficialismo contó con apoyo de distintas vertientes del espacio kirchnerista tanto en la designación de Mariela Parisi (enemistada con La Bisagra, brazo estudiantil K) como decana normalizadora de Ciencias de la Comunicación, como en la aprobación del Compromiso Social Estudiantil.

Encrucijada opositora
La tarea del oficialismo por las reformas no se detiene. Por el contrario, parece dispuesto a doblar la apuesta, con el proyecto de convocatoria a una Asamblea Universitaria que transforme el actual sistema de elección de autoridades y discuta la conformación del Consejo Superior.
En particular, el bloque de Juri se inclinaría por la instauración de un sistema de elección directa del rector y los decanos, en el que cada votante opte entre los distintos candidatos a cada cargo. De esta manera, podrían eliminarse las actuales distorsiones a la representativad de cada Facultad, hoy uniformizadas en la Asamblea Universitaria.
Además, el oficialismo discute la posibilidad de incorporar “representantes de la sociedad” al Consejo Superior para que, participando de las discusiones del cuerpo, puedan trasmitir las necesidades y realidades de la comunidad. Los nuevos consiliarios tendrían voz, pero no voto.
Las propuestas de Juri se convierten en pruebas para sus adversarios. Tanto la elección directa como una mayor relación con la comunidad fueron esgrimidas muchas veces por los opositores como marcas distintivas, pero el oficialismo ya le arrebató la iniciativa.
Ante dicha situación, el debate de la oposición se centraría entre aquellos que, tentados por sus convicciones, pretenden discutir en la cancha del jurismo, entrando en el debate de cada propuesta, y aquellos que, alertados por la posibilidad de ver diluido su rol opositor, buscan la intransigencia como refugio.
La reciente rúbrica de distintos referentes K a un reclamo por la libertad de la cuestionada dirigente jujeña Milagro Sala funciona como ejemplo de las preocupaciones ajenas a lo universitario que pretenden continuar enarbolando algunos opositores, en línea con las declaraciones de política exterior y crítica al macrismo que usualmente presentan en el Consejo Superior.
Esta estrategia no sería compartida por todos los sectores que conforman el kirchnerismo universitario, generándose debates al respecto de las posiciones a adoptar que, ya frecuentemente, exhiben las fisuras de la oposición.