Peligra el armisticio entre el TSJ y los judiciales

Las conversaciones se estancaron, ya que la reunión que debía concretarse el lunes pasado se postergó, a pedido del ministro de Trabajo provincial, Omar Sereno, que interviene en el conflicto como una suerte de amigable componedor.

ministerio-de-trabajoA principios de julio, antes de la feria, los empleados de la Justicia cordobesa comenzaron a manifestar cierto fastidio por lo que definieron como “pasividad sindical”.
Pese a que a partir de abril la Asociación Gremial de Empleados del Poder Judicial (Agepj) terminó su duelo post cambio de Gobierno y empezó a mostrarse más activa, luego de un 2015 discreto, el sector que nuclea se fue de vacaciones de invierno sin novedades sobre la suerte de sus haberes.
La entidad, que concretó varias asambleas, generó movilizaciones y llevó adelante tres medidas de fuerza en lo que va del año, en reclamo de mejoras salariales, depuso su actitud combativa y aceptó la prórroga que le solicitó el ministro de Trabajo, Omar Sereno, en su carácter de “mediador voluntario”, en las negociaciones con el Tribunal Superior de Justicia (TSJ).
Aunque antes y durante el último paro, que incluyó la toma del Palacio de Justicia de la calle Caseros, el titular del gremio, Federico Corteletti, se expresó en duros términos, la Agepj firmó una suerte de armisticio con el Alto Cuerpo, a instancias de Sereno, un paso que generó desconcierto entre los empelados.
En su momento, los dependientes avalaron a sus dirigentes y le dieron un voto de confianza a las tratativas con la cartera provincial, que parecían bien encaminadas.
Todas las miradas estaban puestas en las charlas que comenzaron en junio, cuando decidieron suspender las acciones directas y esperar los resultados de la gestión de la cartera de la Provincia, cuya intervención destrabó un enfrentamiento que se perfilaba como una nueva crisis del Poder Judicial.
Luego de la primera participación de Sereno como mediador las partes firmaron un acta. Con un poco de retraso, cuando se cumplieron 15 días de la especie de “conciliación obligatoria” que se dictó, los judiciales esperaban ansiosos noticias sobre sus sueldos, pero no las recibieron.
Una vez finalizada la reunión con el TSJ previa al receso invernal, la Agepj anunció que recién habría novedades luego de las vacaciones, cuando se retomaran las negociaciones, y que durante la feria la comisión directiva se abocaría a estudiar los temas que llevaría a la próxima reunión.
Esa decisión no convenció a los empleados. Consultados por Alfil, muchos manifestaron su sorpresa por la “falta de agresividad” de sus representantes en defensa de sus “reclamos históricos” y su disconformidad con la “pausa” que aceptaron.
Lo cierto es que las conversaciones que se iniciaron hace casi dos meses se estancaron, ya que el encuentro que debía concretarse el lunes pasado se postergó.
Ahora, a pocos días del vencimiento de la validez de la mediación a la que accedió, la Agepj levantó la guardia por el hecho de que Sereno haya abandonado la última mesa de negociación, aduciendo que el pedido de reapertura de paritarias debía ser tratado en el gabinete, con el gobernador Juan Schiaretti.
Aún no hay fecha fijada para que las partes se sienten nuevamente a dialogar y Corteletti remarcó que pese a la cautela de la asociación, como no hay resultados ni avances desde que la Provincia participa, se lanzará otra etapa de diálogo interna con los cuerpos orgánicos, tras la cual los trabajadores resolverán los pasos a seguir.
Si bien el mecanismo de la “mediación voluntaria” ministerial fue idóneo para evitar que el desentendimiento entre los dependientes y el TSJ por el tema salarial pasara a mayores y cortó la racha de paros y asambleas que se dio durante el primer semestre del año, la impaciencia de los trabajadores podría llevar a que se definan nuevas medidas de fuerza.
Cuando venzan los plazos, la nueva “élite gremial” afín al kirchnerismo, encabezada por Corteletti, Belén Juárez (secretaria adjunta) y Adrián Valán (secretario gremial) deberá mostrar resultados en el plano relacionado con los sueldos de los judiciales.
En cuanto a otro de los reclamos históricos, el de la carrera, si se lograron avances. El sindicato calificó como positivo el reciente anuncio de 136 efectivizaciones de contratados, que junto a las 70 que ya se dispusieron totalizan 206. A eso se suman los 3.500 ascensos que el TSJ ordenó en mayo,
Según la entidad, esas medidas constituyen “verdaderos avances en la normalización de la carrera”.