Expectativas nacionales retrasan paritaria local

El déficit de la Caja de Jubilaciones es la prioridad para los equipos económicos de la Provincia. Fuentes del Panal estiman que recién hacia fines de agosto podría haber algún tipo de novedad respecto a la negociación salarial.

Por Juan Pablo Carranza
jpcarranza@diarioalfil.com.ar

pihen-y-monserrat paritariaLa relación entre el presidente Mauricio Macri y el gobernador Juan Schiaretti es sincrónica. Luego de años de líneas cortadas entre la Casa Rosada y El Panal, La Nación y la Provincia muestran puntos de contacto y un diálogo fluido, impensados durante el gobierno kirchnerista. La visita de ayer de Macri -la cuarta desde que asumió- ubica a Córdoba como una de las provincias favoritas del mandatario nacional, fruto posiblemente del resultado en el balotaje. Sin embargo, como toda relación tiene reglas y momentos.
Dejando de lado la apostilla sobre las preferencias geográficas presidenciales, lo cierto es que Macri y Schiaretti -quien devolvió ayer la visita y estuvo en la Casa Rosada durante los anuncios para las obras sociales sindicales- cultivan un vínculo político que le ha permitido al Gobierno nacional lubricar consensos con otros mandatarios (sólo para recordar, el gobernador fue el primer anfitrión de la cumbre con el ministro del Interior, Rogelio Frigerio). Y ahora le estaría por traer, finalmente, algunos beneficios para Córdoba.
Desde el Panal esperan que este canal –que ya se manifiesta en el intercambio de información entre las gestiones- tenga más flujo de componentes políticos y económicos que administrativos.
La situación por la Caja de Jubilaciones, fue durante mucho tiempo la madre de todas las batallas entre la Nación y la Provincia. Ahora supone un punto de negociación, que ha tenido en los últimos días varios avances. La embajada de funcionarios nacionales para atender y observar el rojo previsional fue auspiciosa señalaron fuentes cordobesas.

Sintonía e incidencia
La sintonía entre el Panal y la Casa Rosada necesariamente incide sobre los temas domésticos. Por caso, el pedido de reapertura paritaria del sector público.
Ayer la UEPC se reunió -como lo hace periódicamente- con las autoridades del Ministerio de Educación. En la agenda, entre los reclamos laborales y previsionales estructurales, el gremio coló una demanda coyuntural: el aumento salarial.
Luego de haber presentado una nota para la reapertura de la paritaria el mes pasado (el primero de julio junto al SEP y UPC solicitaron reabrir la discusión) y una vez comenzada las clases, los dirigidos por Juan Monserrat acercaron su inquietud hasta El Panal.
“Planteamos concretamente el pedido de aumento salarial (al Panal). Es una situación muy complicada si se sigue este camino económico. El Gobierno nacional no puede parar la inflación”, advirtió el secretario general de UEPC con su usual tono apocalíptico previo a todas y cada una de las negociaciones salariales. Como es costumbre, tampoco indicó una cifra aproximada para la posible discusión, aunque posiblemente el número ya esté más pulido.
La respuesta del ministro de Educación, Walter Grahovac, fue la esperada en todos estos casos. “No vamos a abrir la discusión salarial”, afirmó.
Desde el Ejecutivo sostienen que recién se está acreditando el último tramo del aumento este mes. Léase: es temprano para rediscutir. Sobre todo por un punto que señala el funcionario: “Hasta que no se aclare la situación nacional no vamos a poder discutir la situación acá”, explicó el Grahovac.
La escena parece ser calcada de lo que sucede todos los años entre febrero y marzo- un tironeo entre dos conocidos que hablan el mismo lenguaje, un libreto repetido- sólo que ahora la discusión salarial depende de otros resortes, que exceden la agenda local y que debe resolver el Ejecutivo directamente con la Nación.
La Provincia aduce que –amén de que la paritaria está vigente- la inflación aun no superó el aumento promedio, que rondó el 33% incluyendo una suba extraordinaria del Fonid que depende de la Nación.
Admitir un número por encima de la inflación tiene dos consecuencias. 1) Reconocer una cifra que el equipo económico del oficialismo nacional se esfuerza por contener. Y 2) dar luz verde para que el sector público se ponga a negociar con El Panal. Lo que podría ser tomado como un desafío al ajuste fiscal que pretender acordar la Nación con las Provincias.
Vale recordar que a principios de año, Macri intentó ponerle tope a las paritarias (25% de acuerdo con sus propias expectativas inflacionarias). Las administraciones provinciales intentaron imitar sus palabras, como un gesto de confianza y también para acomodar sus arcas.
Del resultado la reunión en Buenos Aires, dependerá en gran parte la reapertura de la paritaria. El déficit de la Caja de Jubilaciones es la prioridad para los equipos económicos de la provincia. Fuentes del Panal creen que hacia fines de agosto podría haber algún tipo de novedad sobre los salarios.
Es muy temprano poder develar los números. Pero sólo para tener una referencia. Vale apuntar que seguramente El Panal hará valer los puntos porcentuales que redujo de los aportes y devolvió a los activos.
Además, usualmente, la última parte de los aumentos es la más pequeña. En los casos en los que el sector público acordó una paritaria en tres partes ese remante nunca superó las dos cifras ni su pago se realizó más allá de octubre.

Agenda
Los docentes estarían más apurados en cerrar este acuerdo, la semana próxima tendrá un plenario. En varias provincias aún no comenzaron las clases.
Hoy Monserrat, como miembro de CTERA, participará junto a otros integrantes de la mesa directiva de un encuentro con los ministros de Educación, Esteban Bullrich, y su par de trabajo, Jorge Triaca.