Movimiento Evita predica ingreso de tribus K a UPC

El PJ cordobés apuesta a sumar a los sectores kirchneristas que quedaron huérfanos tras la derrota en la elección presidencial del FpV. Busca mostrarse unido de cara a las elecciones legislativas del 2017.

Por Juan Pablo Carranza
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movimiento-evita-cordoba-fotos-telamLa caída libre que atraviesa el kirchnerismo, con ex funcionarios constantemente involucrados en episodios de corrupción, dejó a las organizaciones que abrevaban en el proyecto nacional y popular pedaleando en el aire. En Córdoba -distrito anti K por excelencia- esta orfandad es más pronunciada. A las tribus K les cuesta encontrar un ecosistema para sobrevivir.
Esta zozobra política es observada atentamente por Movimiento Evita, otrora parte de Unidos y Organizados y ahora en la gestión provincial. La organización que comandan a nivel nacional Emilio Pérsico y Fernando “Chino” Navarro asoma como una vía para que las tribus K –aquellas de matriz peronista fundamentalmente- reingresen o se incorporen por primera vez al PJ cordobés.
“Nos están planteando desde el PJ provincial que seamos la puerta de entrada para aquellos compañeros que eran parte del kirchnerismo”, afirma el legislador Ricardo Vissani, quien apenas se desempeñó unos meses en el bloque de Córdoba Podemos para engrosar las filas UPC.
La estrategia sería la misma que señaló Vissani apenas se sumó al oficialismo provincial: el cambio de escenario por la derrota del kirchnerismo en las elecciones presidenciales. “La única herramienta para enfrentar a la alianza PRO-UCR es el partido, más allá de los matices”, puntualizó el dirigente.
Con el kirchnerismo hiperdevaluado, las tribus K tienen en frente un escenario complicado. Su supervivencia depende de su capacidad de adaptación. Lógicamente, aquellas agrupaciones de matriz peronista (La Jauretche e inclusive algunos segmentos de La Cámpora) podrían ser más permeables a esta propuesta. El ala progresista -Nuevo Encuentro, PSOL, entre otros- tiene otras limitaciones para aceptar el ofrecimiento. La evangelización peronista no sería una alternativa.
“Nuestro adversario es ahora la alianza PRO-UCR”, enfatiza Vissani y señala el costado social de la gestión de El Panal como el elemento persuasivo por excelencia para acercar a quienes se quedaron en la orilla K. Se trata de un ofrecimiento complicado para aquellas agrupaciones que dispararon duramente contra el oficialismo provincial durante el pasado año electoral. Aunque, vale señalar, que el kirchnerismo cordobés de matriz peronista siempre se sintió más cómodo dialogando con Juan Schiaretti que con José Manuel de la Sota.

Elecciones 2017
Para el peronismo provincial, que ya diseña su estrategia para las elecciones legislativas del año próximo, las incorporaciones no son vitales pero aportan. La unidad sería un plus para UPC. El 2017 será una parada complicada. Para ratificar su proyección nacional, De la Sota deberá revalidar su primacía en su distrito electoral y mostrarle al oficialismo nacional que los altos rendimientos de Mauricio Macri en el balotaje se correspondían con un sentimiento anti K y no con su figura.
En este sentido, el PJ sabe que no puede dejar ningún cabo suelto. El kirchnerismo ya no es una amenaza y UPC es la única referencia peronista en la provincia. Por esa razón, parece abrir una suerte de amnistía para aquellos “nac & pop” que quieran incorporarse a su filas.
Para esa labor nada mejor que un interlocutor que ya recibió el perdón de El Panal. Movimiento Evita sale a predicar la reconciliación bajo el paraguas del peronismo provincial para competir contra Cambiemos.