Weekend macrista aleja al PRO de la UCR

Como si no se hubiera atizado demasiado el fuego de las diferencias entre macristas y radicales en Córdoba, Monzó formuló declaraciones periodísticas en las que afirmó que no imagina un futuro con partidos tradicionales como el PJ o la UCR

p05-1La reciente reunión del Comupro (el foro de intendentes que encabeza el macrismo) en Córdoba y las últimas declaraciones de Emilio Monzó colocan al PRO a mayor distancia del radicalismo provincial. Toda una incógnita de cara al 2017.
El Comupro (Comunidad de Municipios de Córdoba) es el grupo de intendentes macristas y juecistas que decidió desafiar al Ente de la Unión Cívica Radical, que preside el cordobés Ramón Mestre. El presidente del Comupro es el intendente de Jesús María, Gabriel Frizza, precisamente un ex radical que mudó al juecismo y terminó por recalar en el macrismo; casi una descripción del propio grupo.
El viernes, en el hotel Quórum, intendentes y dirigentes (porque los primeros no son muchos) recibieron al presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Emilio Monzó, para reafirmar su pertenencia alejada de la UCR, a pesar de que el PRO y los radicales forman parte de la alianza que gobierna a nivel nacional y en la estratégica ciudad de Córdoba.
Monzó encabezó el encuentro junto a Frizza y los juecistas Ernesto Martínez y Walter Gispert, dos habituales críticos del radicalismo cordobés. También estuvieron el diputado nacional Javier Pretto y el viceintendente capitalino, Felipe Lábaque.
A la reunión asistieron también, para mayor desafío, dos ex funcionarios de la primera gestión de Ramón Mestre, a los que se señala como los autores de errores fundamentales que provocaron que la UCR tarde en acomodarse en el Palacio 6 de Julio. Entre macristas y juecistas estuvieron el ex secretario de Economía, Diego Dequino, y el ex secretario General y de Finanzas, Sergio Torres. Ambos ex funcionarios pasaron del radicalismo al olguismo, del olguismo al massismo, y del massismo al macrismo; en todos los casos, dejaron cada grupo en el peor momento.
Como si no se hubiera atizado demasiado el fuego de las diferencias entre macristas y radicales en Córdoba, Monzó formuló declaraciones periodísticas en las que afirmó que no imagina un futuro con partidos tradicionales como el PJ o la UCR, sino con “actores más difusos”.
Justo ayer los radicales celebraban los 125 años de la fundación del partido a nivel nacional, por lo que Monzó hasta resultó falto de timing para el protocolo político.

2017
Los radicales cordobeses dudan sobre cuál será el rumbo que tomará el PRO en 2019, con la estancia previa de la elección de diputados nacionales de 2017. ¿Acaso respetará la alianza con el radicalismo, que dentro de tres años tratará de alcanzar la Gobernación con Ramón Mestre? ¿O Mauricio Macri considerará más apropiado un acuerdo con el peronismo cordobés? En la época de los “actores difusos” todo es posible.
Para que la alianza dure más tiempo, algunos radicales evalúan ofrecer al macrismo la posibilidad de que encabecen la lista de candidatos a diputados nacionales en 2017. Se trataría, también, de proteger a la UCR de un resultado desfavorable, como ocurriría si Unión por Córdoba lleva de cabeza de lista al ex gobernador José Manuel de la Sota.
Los radicales celebraron, sin embargo, que el Comupro perdió adherentes desde su lanzamiento, en especial algunos intendentes de la UCR que habían pasado por allí.
La alianza UCR-PRO seguirá bien tensa, mientras los radicales mirarán con atención cada movimiento de los operadores del Presidente, apostando, además, a que en la interna del macrismo cordobés se imponga el grupo Lábaque/Baldassi sobre el de los ex Unión por Córdoba que encabeza Javier Pretto.