Clan Moyano busca (con Covelia) hacer pie en Río Cuarto

La cobertura del clan Moyano a la candidatura de Llamosas tendría como contraparte la adjudicación del servicio de la basura a Covelia.

Por Gabriel Osman
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DYN13, BUENOS AIRES 11/02/16, EL TITULAR DE LA CGT AZOPARDO, HUGO MOYANO, ARRIBA A CASA ROSADA PARA REUNIRSE CON EL PRESIDENTE, MAURICIO MACRI.FOTO.DYN/JAVIER BRUSCO.

Para el moyanismo y el crecimiento sostenido de su imperio gremial/empresarial, la aparición primero y la consolidación después de Mauricio Saillén en el Surrbac ha significado un grano en las partes más incómodas para que broten estas incómodas protuberancias. Particularmente, después que el capo del clan, Hugo Moyano, rompiera con el kirchnerismo. Pero aun agotado el ciclo K, el enfrentamiento perdura. Principalmente por la pertinaz actitud de los Moyano, en este caso a través de la figura de Pablo Moyano, que no declina en su objetivo de retener la esquiva Córdoba dentro del radio de acción de zar del gremialismo argentino.
Una de las últimas intentonas de ganar espacio en la provincia fue el plan fallido de Pablo Moyano de medrar en el complejo proceso de indemnizaciones que deben cobrar los empleados de Cotreco y de Lusa, las dos prestadoras de Córdoba, por el demorado traspaso del servicio que, hasta la llegada de Ramón Mestre a la Municipalidad, estaba a cargo de la ex Crese. Fue una guerra de panfletos del gremio de los recolectores con activistas afines al Sindicato de Camioneros que responde a nivel nacional a Hugo Moyano.
El folleto encabezado por un titular que decía “Moyano conducción” denunciaba que “Mauricio Saillén negoció sus indemnizaciones con el intendente Mestre. Por cuarta vez consecutiva, Saillén privilegia un acuerdo económico para su bolsillo y el de Catrambone a cambio de los más de 1.800 compañeros que no cobran lo que le corresponde por la conquista gremial del compañero Hugo Moyano”, sentenciaba.
El Surrbac replicó con una denuncia penal contra Pablo Moyano y también contra funcionarios que dirigieron el INAES y la Superintendencia de Salud, por entonces controlados por un moyanismo encuadrado en el kirchnerismo y con su debida cobertura. La presentación fue ante el fiscal federal Gustavo Vidal Lascano. Se trata de una serie de irregularidades que encuadran en las figuras de “estafa, enriquecimiento sin causa, incumplimiento de los deberes de funcionario público y asociación ilícita”, entre otros.
Esta síntesis resume del estado del conflicto entre el moyanismo y el Surrbac hasta el último episodio escenificado en la segunda ciudad de la provincia, Rio Cuarto, que se encamina a un duelo electoral el próximo domingo y que tiene como animadores excluyentes al peronista Juan Manuel Llamosas y al radical Eduardo Yuni, parejo hasta ahora en las encuestas.
Son conocidas las promesas de Llamosas de ir, si gana el domingo, hacia un nuevo servicio de higiene urbana y eventualmente hacia un nuevo prestador (el actual es Cotreco). En realidad, recientes encuestas indican que la recolección y barrido no tienen mala recepción de parte de los vecinos, aunque la imagen de la gestión de Juan Jure, ya en su epílogo, es mala y arrastra a todos los servicios de responsabilidad municipal.
Estas promesas de Llamosas parecieran estar en línea con versiones insistentes desde círculos gremiales que señalan que Hugo Moyano ha “apostado” a favor de su triunfo, que no es remoto ni mucho menos si se observa la paridad de las más recientes encuestas. Es obvio que, de ser ciertas, no se trata de adhesiones desinteresadas. Un hombre de la estrecha confianza del líder de la CGT, más precisamente un alto dirigente del Gremio de Camioneros de la Ciudad de Rosario, estuvo el lunes en Río Cuarto para entrevistarse con el candidato.
La cobertura del clan Moyano a la candidatura de Llamosas tendría como contraparte la adjudicación del servicio de la basura a Covelia. Un negocio, en definitiva, con un “bonus” muy oportuno y útil como “playa de desembarco” en la provincia para medirse con más posibilidades con el Surrbac conducido por el “réprobo” Mauricio Saillén.