Acelerador de tensión

La actual conducción del gremio de judiciales parecía más tranquila que la anterior, encabezada por Irina Santesteban.

allocoLa actual conducción del gremio de judiciales parecía más tranquila que la anterior, encabezada por Irina Santesteban.
De hecho, las fuentes consultadas por Alfil cuando se reanudó la actividad tribunalicia -y, con ella, los reclamos- no dudaron al calificar al actual titular de la entidad, Federico Cortelletti, como “moderado” y “racional”. Hasta “tibio”, dijeron algunos.
Sin embargo, durante los últimos dos meses los epleados ya hicieron tres paros y se perfila una nueva crisis judicial, algo que preocupa a los actores del sistema de Justicia, que una vez más temen que, tal como sucedió en el segundo semestre del 2013, sus ingresos se estanquen en el marco de una disputa que parece no tener fin.
Como está planteado el escenario del conflicto, en el cual ninguna parte cede, fracasó la intención de los nuevos dirigentes de la Agepj, que aseguran que querían manejarse con “un modelo sindical distinto”.
El TSJ no contribuye a calmar la tensión. Pese a las advertencias del sector de dependientes, por primera vez descontó el paro de mayo y el trabajo “a código” de los empleados que se atienen al reglamento a la hora de cumplimentar sus tareas; es decir, que dejan de lado los “usos y costumbres” que hacen de la delegación de funciones una regla.
Los empleados insisten en señalar que pese a la disparidad de ingresos, ellos cumplen gran parte de las obligaciones de sus “jefes” y alegan que se se atienen al reglamento y se niegan a concretar determinados encargos para hacer notar esa realidad.
Mientras los desentendimientos entre las partes se profundizan, los abogados claman por la interveción exitosa del Ministerio de Trabajo de la Provincia, como “mediador”, con el fin de enfrentar el mes previo a la feria de invierno con alguna certeza sobre la marcha de sus asuntos en los distintos fueros.