María Eugenia, la hija pródiga

El “fenómeno Vidal” es el paroxismo del estilo político que impuso desde el 2005 Durán Barba en el PRO.

Por René Palacios

DYN13Como se señaló en una nota pasada, el éxito de María Eugenia Vidal es clave para el futuro de Mauricio Macri. La gobernadora de la provincia de Buenos Aires ha empezado a desplegar una serie de iniciativas políticas –en las cuales el reclamo por más recursos para la provincia está en primer lugar– y, a diferencia del Presidente y del jefe de Gobierno De la CABA, Horacio Rodríguez Larreta, su buena imagen con la opinión pública parece no menguar. El “fenómeno Vidal” se ha convertido en un lugar en los medios de comunicación desde que “La Chica del Flores de Girondo”, como la llama Jorge Asís, ganó contra todo pronóstico la madre de todas las batallas.
¿Cómo desentrañar este fenómeno? La tesis de esta nota es que Vidal es el paroxismo del estilo político que impuso desde el año 2005 el consultor ecuatoriano Jaime Durán Barba en el PRO. Y cuando digo estilo político estoy hablando de política. Mal que le pese a muchos, hay que entender que, guste o no, la visión política del PRO no es tan solo una propuesta marketinera.
Es simplemente otra visión. Otra forma de ver las cosas. “Se necesita pensar la política como un paradigma innovador, pero siendo consciente de que es política y no marketing”, dijo Durán Barba. Vidal es parte de ese fenómeno. El libro “Mujer, sexualidad, Internet y política” es algo así como la biblia del PRO. Cuando muchos dicen que no entienden a Mauricio Macri y sus “apóstoles”, deberían volver a su piedra filosofal.
La cuestión sería la siguiente: la crisis de representación política no es un fenómeno superficial, sino parte de un cambio de fondo que viven las sociedades fruto del avance tecnológico (Internet), la feminización de la sociedad y la aparición de nuevos valores que cambian la forma en que las personas ven el mundo.
Vamos a repasar algunas acciones de comunicación de la gobernadora para enmarcarlas en el contexto que plantea el ecuatoriano más famoso del país.

1 Liderazgo femenino. En sus primeros meses de gestión las notas periodísticas más leídas relacionadas con la gobernadora de la provincia de Buenos Aires daban cuenta de su separación, cómo había cambiado su dieta, su mudanza a su nueva casa y cómo afectaba el nuevo ritmo a la relación con sus hijos.
Vidal es una representante fiel de lo que Durán Barba llama la agonía del machismo. Antes, la gente vivía en hogares donde el único que tenía el mando era el hombre, confinando a la mujer a un lugar secundario. La revolución sexual y su incorporación al mundo del trabajo cambiaron ese viejo esquema del cual eran representantes dirigentes como Juan Domingo Perón o Lázaro Cárdenas. El mundo cambió, la relación de poder se hizo más democrática y la mujer ganó espacios en todos los ámbitos, y la política es uno de ellos. Por eso puede entenderse cómo fue tratado el caso de su separación con el actual intendente de Morón, Ramiro Tagliaferro, y cómo en diversas notas se la muestra como una mujer que puede combinar el cuidado de sus hijos con la responsabilidad institucional de conducir la provincia más grande del país.

2 La imagen es todo. Dice Durán Barba: “En la antigüedad, la vida era tremendamente aburrida, no había mucho que hacer en la casa, no había oferta de placer. Si uno tenía que aburrirse frente a la radio o no tenía más que dos o tres canales de televisión absolutamente tontos, podía parecer divertido ir a oír a un señor, a un líder como Perón”. Vidal es hija de la revolución tecnológica que cambió la manera en que los políticos se comunican. Perón, Cárdenas, Alfonsín son parte del viejo paradigma, los políticos de la voz. Vidal es parte del cambio, donde lo que predomina es la imagen y el reino de la emoción. Nadie mejor que Durán Barba para explicarlo. Las palabras que transmiten ideas dejan paso a las imágenes que transmiten sentimientos.

3 La revolución de la gente común. “Cerca de la gente”, “la fábrica de juguetes de San Nicolás” o “la peluquería de Hebe” son algunos de los nombres en las publicaciones de redes sociales de la actual gobernadora. Federico Suárez, secretario de Comunicación, lo dijo con todas las letras: “Nosotros comunicamos lo que hacemos en función de para qué lo hacemos. No comunicamos ladrillos, comunicamos personas”. Historias, esa es la clave. Durán Barba lo explica claro: “La innovación consiste en que cambió el centro de gravedad de la política: lo importante es la gente común, se produjo la revolución de las masas, de lo que habló Ortega y Gasset. Ahora es la gente común la que manda, la que impone sus gustos en todo lo que se consume y en la política”.
En resumen, aunque el raid mediático de los últimos días lo dejó inmiscuido en polémicas con propios y ajenos, Durán Barba fue y sigue siendo el ideólogo de este nuevo estilo político PRO, donde María Eugenia Vidal es la mejor exponente de esa nueva visión de ver y sentir la política made in Balcarce y Belgrano.
Publicado en elestadista.com.ar