La lucha interna en el juecismo (sin Juez)

¿Debe continuar el alineamiento oficialista, o el partido tiene que recuperar el estilo híperopositor y denuncista que lo llevó a administrar la ciudad, entre 2003 y 2007, y lo dejó a las puertas de la Gobernación, en 2007?

p04-1Luis Juez sigue enviando por Twitter, desde Ecuador, fotografías de sus actividades diplomáticas, mientras el Frente Cívico de Córdoba debate su destino provincial con él robustecimiento interno de figuras que antes quedaban totalmente opacadas por la presencia del histórico jefe político del partido.
Una de las más evidentes disidencias sobre el rumbo que debe tomar el Frente Cívico queda graficada en el comportamiento en la Legislatura de Daniel Juez y de Juan Pablo Quinteros.
En varios debates, Juez y Quinteros exhibieron diferencias de criterio en relación con los proyectos del oficialismo. Juez, comprensivo; Quinteros, fuertemente opositor. Incluso, el hermano del actual embajador en Ecuador llegó a cuestionar las estrategias legislativas de los bloques de la oposición.
Daniel Juez está perfectamente encolumnado en el eje señalado desde Buenos Aires por el macrismo, que pretende una relación correctísima y colaborador entre los tres niveles de gobierno: el nacional (Mauricio Macri), el provincial (Juan Schiaretti) y el de la ciudad de Córdoba (Ramón Mestre).
Quinteros, en cambio, golpea sobre las debilidades del gobierno de Córdoba, como el recorte del Paicor, la polémica por los costos de construcción del Hotel Ansenuza, y las dificultades con el Camino del Cuadrado. Lo hace, en realidad, en sociedad con dos legisladores de otros bloques: el solitario vecinalista Aurelio García Elorrio, y la autónoma Liliana Montero, del bloque Córdoba Podemos de inspiración K.
La discusión entre los dos estilos derrama por toda la Capital, o al menos por los reductos donde sobrevive el Frente Cívico. ¿Debe continuar el alineamiento oficialista, o el partido tiene que recuperar el estilo híperopositor y denuncista que lo llevó a administrar la ciudad, entre 2003 y 2007, y lo dejó a las puertas de la Gobernación, en 2007?
Curiosamente, Daniel Juez representa la posición más lejana a las tradiciones políticas del Frente Cívico, y puede presumirse que ésas son las órdenes que recibe de su hermano.

Desde el interior
Mientras el tironeo capitalino va ganando tensión, desde el interior se mueve el carlospacense Walter Gispert, quien aspiraría a presidir el Frente Cívico en el recambio de autoridades que deberá producirse hacia fin de año.
El actual presidente del Frente Cívico, Ernesto Martínez, no tendría intenciones de buscar la reelección, al menos según sus traductores, ya que pretendería dar paso a una renovación generacional dentro del partido.
Sin Martínez, ni Luis Juez, Gispert empuja para hacerse un espacio. El presidente del Concejo de Representantes de Villa Carlos Paz reunió en marzo a concejales y tribunos de cuentas del Frente Cívico, y hace unos días lideró la formación del Consejo Federal de Legisladores Comunales (Cofelco), que convoca a dirigentes que no respoden a los partidos mayoritarios, o sea el Partido Justicialista y la Unión Cívica Radical. Además, Gispert avanzó unos casilleros en la interna del Frente Cívico cuando consiguió que Luis Juez, de paso por Argentina, participara en Villa Carlos Paz del tradicional locro del 1° de Mayo. Así, ha ido ganando visibilidad.
El Frente Cívico está descosido y son pocos los dirigentes que pueden mostrar protagonismo. Por ahora, ésos son Quinteros en la ciudad de Córdoba y Gispert en Villa Carlos Paz. Resta ver si les alcanza para torcer el plan de congelamiento partidario.