Nuevo paro de judiciales recuerda conflicto de 2013

Luego de varias asambleas, de cortes de calles y marchas, los empleados de la Justicia cordobesa están en huelga. Se trata de la segunda medida de fuerza del año, en reclamo de mejoras salariales.

p05-1El conflicto entre el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) y la Asociación Gremial de Empleados del Poder Judicial (Agepj) derivó en un paro total de actividades de los tribunales cordobeses.
La medida fue decidida tras el fracaso de la reunión que mantuvieron los representantes de la entidad con los vocales del Alto Cuerpo, en la cual no se tocó el tema salarial.
Luego de que la Agepj endureciera el plan de lucha que lanzó a principios de abril, el TSJ la convocó a dialogar. El encuentro estaba pendiente desde el 23 de febrero, cuando las partes se acercaron por última vez.
Atendiendo a uno de los reclamos del gremio, el TSJ ofreció disponer mil ascensos dentro de la planta de personal, de 5.500 plazas, en forma inmediata.
Pese a que la medida implica promociones para el 18 por ciento de los dependientes, Federico Cortelletti, titular de la Agepj, adelantó antes de sentarse en la mesa de negociación que si no se analizaba un aumento salarial la propuesta no iba a conformarlo.
Además, en la “previa”, resaltó que ningún sector de trabajadores afrontó el primer semestre del año con una suba del 10 por ciento y sostuvo que necesitan un “refuerzo” de al menos el cuatro por ciento.
Luego del encuentro, consultado por Alfil, Germán Viani, representante del fuero Laboral e integrante del área de comunicación de la entidad, indicó que “no fue del todo satisfactorio” porque el TSJ no abordó el tópico de los ingresos y que no se habló de aumentos ni a corto, mediano o largo plazo. Además, detalló que el ofrecimiento se basó en una sugerencia que se le hizo hace meses, consistente en “reconvertir cargos”, tal como permite la legislación sobre presupuesto.
Tal como adelantó Viani, el hecho de que la oferta se haya limitado a la carrera judicial complicó su valoración por parte de los empleados y todo derivó en la huelga de hoy.
El primer paro del año fue el 28 de abril. En Córdoba consistió en la suspensión de actividades desde las 11 de la mañana y tuvo un acatamiento cercano al 90 %. En tanto, en el interior los dependientes no trabajaron y, así, el gremio cumplió su objetivo de “provincializar” el conflicto.
La Agepj critica lo que califica como una “doble política salarial” entre funcionarios y empleados; es decir, que los ingresos de los primeros estén “atados” por ley a la Corte y que los sueldos de los segundos hayan quedado “encadenados” a la pauta salarial de la Provincia. En concreto, piden desde hace años que sus ingresos suban “enganchados”, mediante un porcentual, a los de los funcionarios. También reclaman que se les devuelva el 1 por ciento de la bonificación por antigüedad fue recortada durante la emergencia económica de 1995 y que comenzó a ser recuperada en las paritarias del 2015 por todos los empleados públicos, salvo ellos.
El martes, los judiciales abandonaron sus tareas y se concentraron al mediodía frente al Palacio de Justicia para insistir con sus pedidos. Recién mañana volverán a trabajar.
Hasta ahora, tuvieron un aumento del 10 por ciento y se prevé que la Corte otorgue otra mejora, del 15 por ciento, en junio.
Cortelletti reiteró que el sector que representa es el único que tuvo una mejora del 10 por ciento durante el primer semestre del año, señaló que luego de la última reunión se cortó el diálogo con el TSJ y adelantó que, de persistir la situación, la semana que viene podría haber otro paro, con movilización.
En septiembre de 2014, Corteletti se impuso en las elecciones gremiales encabezando la lista “Confluencia” y reemplazó a la combativa Irina Santesteban.
El tiro de gracia para la salida de la dirigente fue el endurecimiento de su pleito con el TSJ, una batalla que perdió y que complicó la actividad en los tribunales durante los últimos seis meses del 2013.
En ese lapso se concretaron siete medidas de fuerza y el servicio de Justicia fue interrumpido constantemente por asambleas que no dieron resultaron. Incluso, en agosto de aquel año algunos empleados “tomaron” el Palacio de Tribunales durante una noche.
Durante los últimos meses del 2013, los abogados comenzaron a manifestar sus quejar y el entonces presidente del colegio que los agrupa, Alejandro Tejerina, manifestó que las acciones gremiales perjudicaban a los letrados. Por su parte, la Federación de Colegios de Abogados de Córdoba consideró que las medidas de fuerza del gremio eran “excesivas”.
Si bien el diálogo de la actual conducción con el TSJ parece desarrollarse con más racionalidad, fuentes de la Agepj subrayan que el problema que persiste es que el Alto Tribunal no resuelve el planteo referido a los sueldosde los judiciales, lo que los llevó a marchar hace tres semanas hacia el Ministerio de Trabajo. Tal como habían anunciado, extendieron su reclamo al Poder Ejecutivo, pero eso tampoco dio frutos, ya que la cartera no planteó posibles soluciones ni emplazó al TSJ.
Ante el panorama, el Colegio de Abogados planteó su preocupación; en especial, teniendo en cuenta las tensiones que prácticamente paralizaron a la Justicia provincial hace tres años.
Así, cuando comenzaron los primeros roces entre la actual dirigencia y el TSJ, Héctor Etchegaray, actual presidente de la entidad, pidió que haya contacto entre las partes y que se agoten los recursos para evitar medidas de fuerza.