Proyectan que este año la balanza comercial será superavitaria

El primer trimestre mostró signos de recuperación en el saldo comercial. Si la actividad comercial mejora, las importaciones volverán a crecer.

r3qcien-pesos-para-que-alcanzanLos datos oficiales ratificaron que en 2015 hubo déficit comercial, lo que también marca que el actual gobierno heredó un problema en ese frente. El primer trimestre muestra ciertos signos de mejoría: incrementos en las cantidades exportadas, los cuales a pesar de verse moderados por la reducción en los precios internacionales, alcanzaron para apuntalar las exportaciones tras diez trimestres consecutivos de caídas. Además, por la recuperación de los precios internacionales de los productos agrícolas (especialmente, soja) es factible que sus valores de venta comiencen a acompañar a las mayores cantidades vendidas.
Un informe de Ecolatina señala que, sin embargo, no todas las perspectivas son buenas a la hora de analizar el porvenir del comercio exterior. Un mundo que cuenta con stocks remanentes y una demanda global anémica, sumados a que Brasil, el principal socio comercial de Argentina, cae desde mediados de 2014, no apuntala las ventas externas y amenaza por el lado de las importaciones.
Además, si bien el set de medidas aplicado por el gobierno funciona como un incentivo a las exportaciones, es probable que en los próximos meses se configure un escenario de apreciación cambiaria (menor a la experimentada a fines de 2015, pero aún relevante). Asimismo, cuando se concrete el repunte de la economía y de la inversión en particular, esperamos un fuerte crecimiento de las importaciones.
Para este año Ecolatina estima que el resultado comercial será levemente superavitario (en torno a US$ 1.500 millones), gracias al impulso de las exportaciones agroindustriales y la anemia de las importaciones. Pese a menores restricciones a la compra de bienes del exterior, no esperamos un repunte significativo de las importaciones por la contracción de la actividad.
“Si el gobierno logra a partir de 2017 recuperar una senda de crecimiento, es probable que las importaciones de bienes vuelvan a superar las exportaciones. Más allá de las medidas para apuntalar las ventas argentinas al resto del mundo, la recuperación de la inversión (intensiva en bienes de capital importados) y la persistencia de cierto atraso cambiario pueden imprimir a las importaciones un incremento difícil de igualar”, agrega el reporte.
En los primeros tres meses de este año el saldo comercial arrojó un déficit de casi US$ 400 millones; la cifra implica una mejora de US$ 800 millones en relación al rojo del mismo período del año pasado. La mejora en el saldo la explican tanto el crecimiento de las exportaciones como la caída de las importaciones.
En un contexto recesivo, los aumentos en el volumen importado (por caso, los bienes de consumo mostraron incrementos de 14% interanual) dan cuenta de una relajación de las restricciones a las importaciones respecto a los años en que las DJAI operaron para reducir la demanda de divisas en un intento de frenar la continua pérdida de reservas internacionales.
En el caso de las exportaciones, la de Productos Primarios y Manufacturas de Origen Agropecuario fueron determinante en la mejora del primer trimestre. No sólo porque incrementaron el valor de sus ventas 23% hasta alcanzar los US$ 8.600 millones, sino porque ese resultado se explicó completamente por incrementos en las cantidades que sobre compensaron las generalizadas caídas de precio. Por caso, las ventas de productos primarios crecieron 65% en cantidades y similar situación se observó en la exportación de Manufacturas de Origen Agropecuario (MOA) las cuales mostraron una expansión de casi 45%.
Gracias al aporte de la agroindustria (liquidó casi US$ 6.000 millones en los primeros tres meses del año, el mayor monto histórico para un primer trimestre) la apertura del cepo cambiario implicó una devaluación más acotada de lo que podría haber sido.
De cara al resto del año, Ecolatina considera que es poco probable que el sector agropecuario mantenga el dinamismo observado en los primeros meses. Las variaciones recientemente observadas responden a la venta excepcional de la cosecha stockeada durante 2015, por lo que esperamos que los próximos incrementos de las cantidades vendidas sean más acotados.