“Me entero ahora”

Fue al enterarse de los atrasos de tres años en los pagos que Paenza pronunció la frase que ya amenaza con quedar en la historia. Su “me entero ahora” fue respondida por Ceccato: “vos te enterás ahora y eso me apena”.

Por Gonzalo Neidal
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2016-05-23_PAENZAEn estos días circuló por las redes sociales un tramo de una entrevista que realizó el difusor científico Adrián Paenza al titular del Conicet Alejandro Ceccatto. Paenza cuestionaba vivamente la política científica del actual gobierno e intentaba que Ceccatto se sumara. Pero el hombre del Conicet no lo hacía sino que, por el contrario, informaba de algunos incumplimientos en que incurrió la gestión anterior. Dijo, por ejemplo, que los pagos a los investigadores estaban atrasados desde 2013. Luego, esta información fue ratificada por el ministro de Ciencia y Tecnología, Lino Barañao quien además aclaró que el actual gobierno se está poniendo al día con esos pagos.
Paenza no se dio por vencido e insistió intentando demostrar a Ceccatto que la gestión macrista en materia científica era un desastre. Pero el titular del Conicet le ratificaba sus puntos de vista en el sentido de que existe una continuidad en la política científica y que podría considerarse esto como “lo más parecido a una política de estado”.
Fue al enterarse de los atrasos de tres años en los pagos que Paenza pronunció la frase que ya amenaza con quedar en la historia. Su “me entero ahora” fue respondida por Ceccato: “vos te enterás ahora y eso me apena”.
Nada debería estar más alejado de los vaivenes de la política que la estrategia científica de un país. En la ciencia, como en otros rubros importantes, sería razonable que se trazara una política consensuada entre las principales fuerzas políticas, con gran influencia de la comunidad científica y que luego los sucesivos gobiernos, del signo que fueren, la mantengan contra viento y marea y la doten de recursos y apoyo de todo tipo.
En principio, esto es lo que está haciendo este gobierno que dejó intacta la estructura heredada del gobierno anterior, le pidió a los responsables que continuaran en el área, los apoya y alienta.
No puede entenderse que la ciencia pura deba padecer los humores de cada uno de los gobernantes que se sucedan en el poder ni transitar con marchas y contramarchas el duro camino del progreso en área tan sensible y áspera.
Barañao, aún en tono amistoso, le dedicó a Paenza algunas frases un tanto duras. Dijo que “hay científicos que no quieren que al gobierno le vaya bien”. Y respecto del prejuicio de Paenza hacia el actual gobierno manifestó que “tal vez la formación matemática no es la que más habilita a tener dos pensamientos opuestos en la cabeza, como en política”.
No ha de ser muy fácil que la ciencia pueda progresar si los investigadores son prejuiciosos. Al revés: es la mente abierta lo que permite absorber los conocimientos y los datos de la realidad, que no esperábamos. El prejuicio, sólo lleva al estancamiento y la repetición de los conceptos.
Paenza consideró que es una traición que Barañao haya decidido quedarse en su cargo con el cambio de gobierno. Pero no parece pensar igual de su propia permanencia al frente de un programa en la TV estatal.