Del “golpe” en UTA a la junta de firmas contra Salerno

El referente de los choferes aseguró que no dejará su puesto hasta que caduque su mandato en 2019.

ilustra-salerno-harry-potterLa resistencia interna de delegados y parte de la Junta Ejecutiva de UTA sobrevivió la bochornosa declaración de paro general que, afortunadamente, no consiguió la adhesión de los choferes. El revés político de los opositores a su secretario general invitaba a pensar que un lapso de relativa calma se viviría puertas adentro de la asociación sindical. Más aún, si se tiene presente las sanciones de UTA Nacional a los mentores de la revuelta.
Nada de eso fue suficiente para calmar los ánimos golpistas. Circulan entre los choferes varias hojas fotocopiadas para que los afiliados firmen la solicitud de revocatoria de mandato de Salerno. “Por haber cometido una grave falta a sus obligaciones como secretario General, habiéndose ausentado del gremio en medio de un conflicto gravísimo con Autobuses Santa Fe; incumpliendo la resolución de la comisión directiva y del cuerpo de delegados”, justifican los promotores de la descafeinada levantisca.
“No sintiéndonos representados por Salerno, ya que no defiende nuestros derechos ni asiste a la sede gremial, los abajo firmantes brindamos nuestro apoyo a los miembros de la Junta Ejecutiva de Córdoba y los delegados que participaron del conflicto”, cierre de la nota que deja en claro que más que forzar la renuncia del sindicalista a cargo de UTA, la meta es blindar a los dirigentes que hoy están en la mira del Tribunal de Ética del gremio que comanda a nivel nacional, Roberto Fernández. Cabe recordar que se analiza la quita de los fueros y desafiliación; mientras, tienen prohibida la entrada a la sede de UTA en calle Vélez Sarsfield.
Claro que la circular no sería el único elemento para prestar atención. Las actas de la paritaria salarial cerrada en Buenos Aires hace más de 15 días estarían por llegar a manos de la cúpula sindical. Pese a que los términos acordados son similares a los de sus pares de todo el país y contempla las ventajas del convenio colectivo local, el descontento sería una herramienta de trabajo para los delegados díscolos que pretenden que la disconformidad tome forma de paro.
Hace un par de años que la UTA Córdoba no discute más la pauta con los empresarios locales, sino que el paquete viene cerrado de Buenos Aires. Si bien Salerno tiene espacio en las negociaciones, mantiene una postura orgánica frente a las decisiones de la entidad madre que molesta. La conducta se vio reflejada cuando, una vez lanzado el paro general de la semana pasada, el exdelegado de Coniferal aceptó la declaración de ilegalidad de la medida dispuesta por el Ministerio de Trabajo, tal como había dispuesto Fernández. Si se producían más despidos, correría por cuenta de los titulares de un paro por motivos de interna gremial claros.
La recolección de firmas y el caldo de cultivo preparado para una nueva retención de servicios obligaron a Salerno a retomar la iniciativa y refrescar el mensaje que dio la noche de la huelga fallida a través de los medios. “Sobre el golpe institucional quiero aclarar que el sindicato se ajustará a la Constitución Nacional, a nuestro estatuto y al convenio colectivo de trabajo. Voy a actuar dentro del marco legal para defender los derechos de los trabajadores. Este grupo no consideró que la familia de UTA podría perder sus puestos de trabajo. Dentro de la ley, todo; fuera de ella, nada”, dijo Salerno en clara respuesta a los movimientos comentados.
“No voy a perjudicar a ningún trabajador. La unidad hace la fuerza y la fuerza va a hacer que podamos conquistar y reconquistar a todos los trabajadores del transporte. Voy a conducir UTA dentro del marco legal, le guste y no le guste. Mi mandato vence en 2019”, remató.
El objeto del video fue claro. Salerno no dejará el puesto, cuenta con los avales de UTA Nacional para contener el libanizado sindicato de los choferes.