Diputado “importado” promete evitar suba de boleto

El macrista bahíense Nicolás Massot, que representa a Córdoba en la Cámara Baja asomó como garante de más subsidios para evitar nueva suba del pasaje del transporte urbano.

DPP_0037Con el resultado electoral de Cambiemos en Córdoba, en especial en la Capital, ningún coterráneo albergaba la duda que la artillería pesada del macrismo, ahora en el Gobierno, se desplegaría en el distrito electoral que le permitió conquistar la liga más importante de la política nacional. Un gobierno no peronista debería apelar a la construcción de concesos y búsqueda de aliados circunstanciales de manera permanente. Al menos la dirigencia local, interesada, no ofrecería resistencias y defienden cada avanzada del macrismo.
Mucho menos el radical Ramón Mestre, socio local de la alianza y habitué permanente de los principales despachos de los dependiente de Mauricio Macri. Cierto es que el constante peregrinar le aportó algunos réditos, algunos más de vidriera política que de gestión. La entrega de subsidios para el sistema de transporte para todo el interior del país –la mayoría de ellos destinado al sostenimiento de los sueldos de los choferes- trajo tranquilidad a la administración municipal, pero no descomprimió las presiones de las concesionarias para incrementar la tarifa.
La realidad que rodea al mandamás del Palacio 6 de Julio, que intenta reponerse de las críticas por el estado de la ciudad luego de las lluvias estivales, indica que elevar el precio del boleto generará cierto malestar que no será fácil revertir con puntos en contra. Ahora bien, ignorar el pedido de empresarios que piden una tarifa planta de $13,50 conducirá inevitablemente a un conflicto de gran escala.
Se sabe que la UTA, la mayoría de las veces razón de las cuantiosas pérdidas empresariales, con su poder de fuego suele ser funcional a la causa patronal. Con el mero hecho de abonar a destiempo una parte del salario, con un paro Mestre tendrá razones de sobra para evaluar su primera posición. Así fue como la Nación debería ser la salvadora de un caos en puerta en la ciudad que se volcó en masa a las urnas a favor del “cambio”.
El diputado “importado” por Córdoba, Nicolás Massot, envió señales positivas en este sentido. El joven presidente del bloque PRO en la Cámara Baja, aseguró ayer en los micrófonos de Cadena 3 que se están gestionando las vías necesarias para cubrir el sueldo del 600 choferes que tiene el sistema de transporte local, no cubiertos por fondos no reintegrables.
“Estamos tratando de ver alternativas y gestionar algún aporte del tesoro nacional para cubrir esa brecha o que la Provincia cubra una parte como parte por el ingreso de coparticipación más que recibe desde diciembre”, aseguró el dirigente oriundo de la ciudad de Bahía Blanca.
El nuevo paladín de los pasajeros del sistema de transporte cordobés fue sindicado como uno de los hombres clave en las tratativas que se realizan con el titular del Ministerio de Transporte de la Nación, Guillermo Dietrich. No puede ocultarse cierta necesidad de las altas esferas del PRO de lograr la empatía y el nivel de conocimiento de Massot entre el electorado más amable con la troupe del partido amarillo.
Los últimos sondeos de opinión difundidos, entre ellos el del analista Gustavo Córdoba, revela que el joven dirigente concentra un nivel de desconocimiento del 70,2% en la provincia a la que representa. La problemática y preocupación que genera el posible aumento del boleto sin duda será una buena promoción local para la espada de Emilio Monzó, si finalmente Nación cubre la presión salarial extra de las transportistas privadas que explotan el servicio.
Dos pájaros de un tiro. Massot, quien tiene buenos lazos con el peronismo, despeja dos rumores: el primero, sobre preferencias políticas atadas a la filiación política de su mentor nacional, y sobre su presunta mala relación con el intendente Mestre.