Con maquillaje épico, CFK declara por primera vez en tribunales

La peregrinación kirchnerista a los tribunales federales porteños para apoyar la ex presidenta en su declaración ante el juez Bonadío pretende ser una versión remasteriza del 17 de octubre de 1945

ilustra-cristina-al-comodoro-PIEl regreso de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner al epicentro de la política nacional significó también el retorno del relato K. Dirigentes, militantes y kirchneristas silvestres prometieron que hoy acompañarán a su “jefa” hasta los tribunales de Comodoro Py, donde la exmandataria declarará a las diez de la mañana ante el juez Claudio Bonadio por la causa de venta de dólar futuro en la que está imputada.
La peregrinación kirchnerista a los tribunales federales porteños pretende ser una versión remasteriza de la movilización que hace casi 71 años exigía la liberación del expresidente Juan Domingo Perón al gobierno de facto de Edelmiro Farrel. Las comparaciones son siempre odiosas, pero el kirchnerismo se empeña en teñir de épica este episodio judicial y lograr su propio 17 de Octubre.
Quizás la diferencia central sea que en aquella oportunidad –con ciertas licencias históricas- se pude decir que surgió el peronismo, y ahora el grueso del justicialismo se manifestará prescindente de la movilización. “Si esto es el 17 de octubre, yo soy Alain Delon”, ironizó hace unos días el analista Julio Bárbaro.
Será el sector K paladar negro el que acompañe hoy a Fernández de Kirchner y la militancia emocional la que se apostará en el importante vallado que rodea a Comodoro Py para darle su apoyo, tal como lo hicieron el lunes por la noche cuando arribó de Santa Cruz o con la guardia permanente apostada en su departamento de Uruguay y Juncal.
El kirchnerismo procuró evitar que el regreso de la exmandataria estuviera manchado por irregularidades judiciales. En este sentido, uno de los directores del Banco Central, Pedro Biscay, recusó a Bonadio por supuesta falta de imparcialidad. Una medida que de haber sido ratificada por la Cámara habría suspendido la declaración.
Sin embargo, el recurso no prosperó y el kirchnerismo ya no podrá jugar más la carta del retorno, que según varios dirigentes tenía previsto utilizar el 25 de mayo, para conmemorar el aniversario de la asunción del ex presidente Néstor Kirchner.
De todas formas la capacidad de convocatoria de la ex mandataria tiene preocupada a la Casa Rosada. No se trata de un retorno esplendoroso, ni mucho menos. Pero su llegada cae justo cuando el gobierno de Mauricio Macri pierde cierto hándicap y comienza a despedirse de su luna de miel electoral, al tiempo que emerge un cierto descontento por las medidas económicas.
Cristina tendrá que declarar hoy por defraudación a la administración pública frente a uno de los jueces menos afectos al kirchnerismo, a quien la misma expresidenta calificó en su momento como un “pistolero del partido judicial”.
No obstante la coincidencia generalizada señala que esta causa no es la que más preocupa al entorno de la presidenta. En última instancia, la venta de dólar futuro fue una decisión política, que para Bonadio significó una pérdida para el Estado de casi 80 millones de dólares. Máxime podría tratarse de una mala praxis económica. La causa Hotesur es el verdadero Talón de Aquiles.

Peregrinación
El kirchnerismo cordobés también se movilizará hasta Buenos Aires para demostrar su devoción. Un puñado de colectivos partía anoche desde la Plaza Vélez Sarsfield – epicentro de la resistencia K- con militantes de La Cámpora, Movimiento Evita y demás tribus domésticas.
La peregrinación incluía también a los legisladores de Córdoba Podemos según se desprendió de la reunión del bloque que mantuvieron ayer. La única exceptuada sería Liliana Montero, quien se excusó de la invitación por ser una aliada a la bancada por fuera del esquema del FpV. Fernando Salvi también se quedará hoy para la sesión en la Legislatura.
Si bien no todos viajarán por los mismos medios –Martín Fresneda volará hoy a primera hora con el riesgo de que las condiciones climáticas le frustren su llegada- la sincronía en Comodoro Py les sirve para cohesionar y exponer su identidad kirchnerista como bloque.
Vale señalar que desde que asumieron sus legisladores, Córdoba Podemos afrontó varios cimbronazos que atentaron contra su propia unidad. El primero fue la fractura de bloque en marzo pasado, cuando el legislador Ricardo Vissani de Movimiento Evita estrenó el mercado de pases en la Legislatura y en un sólo movimiento pasó integrar las filas de UPC.
Paradójicamente el traspaso de este segmento a nivel provincial no implicó que la organización relegara su fe kirchnerista, de hecho el diputado Andrés Guzmán -miembro de Movimiento Evita- integra el bloque del FPV y estará junto a Vissani en la movilización de hoy.
Además, otro episodio complicado sacudió el bloque. La causa que involucra al ex candidato a gobernador Eduardo Accastello y al secretario del bloque Fernando Boldú amenazó con generar nuevas bajas en la bancada, pero eso no sucedió, aunque la tensión se mantiene.
Por último, si bien el bloque mantuvo el discurso K y votó en contra de que la Provincia contrajera un empréstitos por más de 1.000 millones, colaboró con El Panal acompañando la inversión para los Gasoductos en la provincia (salvo Montero). Amén de este episodio el bloque de Córdoba Podemos siempre envió señales al Panal.
En todo caso, la confluencia en Buenos Aires les sirve a los dirigentes K para demostrar su autonomía del PJ provincial, la vigencia de su fe kirchnerista y conservar unidad a la militancia, que quedó sentida por la derrota de Daniel Scioli.
El kirchenrismo cordobés parece haber implementado, tarde, la idea de “unidos y organizados” y ahora busca generar cierta cohesión interna. Su instinto de supervivencia los obliga a ensayar la unidad, aunque sea con mística. Las reuniones en barrio Pueyrredón son menos tensas que hace cinco meses. Ya no hay poder en juego, ahora está el “legado” de Cristina, su único denominador común.