Judiciales buscan sumar al interior provincial

El gremio de empleados de la Justicia descartó que haya un paro total de actividades en el sector si no avanzan las negociaciones que la nueva conducción lleva adelante con el TSJ

_MG_4747Luego de varias jornadas de reuniones informativas en la planta de empleados del Poder Judicial, ayer se complicó la actividad en los tribunales, por la asamblea que la AGEPJ llevó a cabo desde las 10 de la mañana.
La medida fue anunciada la semana pasada por el titular de la entidad, Federico Cortelletti, quien ocupa el cargo desde octubre del 2014.
Hasta el mediodía, sobre el cierre del horario de atención a letrados y justiciables en las barandillas de los distintos fueros, alrededor de 500 personas se concentraron en el Palacio de Justicia.
En la reunión –de la cual participaron los cuerpos orgánicos, dependientes de todos los fueros y delegados del interior provincial- la entidad reiteró que considera “absolutamente insuficiente” el aumento salarial del 10 por ciento que se le otorgó al sector.
Al respecto, Cortelletti insistió en la “brecha” del 30 por ciento existente respecto de las subas que se verificaron en los haberes de funcionarios y magistrados y calificó a la situación como “discriminatoria” y como un “ejemplo de doble estándar” a la hora de discutir la pauta de salarial.
Al ser consultado por Alfil, Germán Vianni, representante del fuero Laboral e integrante del área de comunicación de la entidad, adelantó que las próximas medidas del gremio se darán la semana que viene y precisó que consistirán en asambleas “sorpresa”, aclarando que resta definir si serán por fuero o por edificio.
También se refirió a la intención de la Agepj de “provincializar el conflicto”, para darle visibilidad a la problemática que se da en el interior.
Si bien reconoció que es difícil que haya acciones en las 23 sedes que tiene la Justicia provincial, adelantó que habrá novedades en ciudades importantes, como Villa María y Cruz del Eje.
Además, Vianni no descartó la posibilidad de que pronto haya un paro total de actividades en el sector si no avanzan las negociaciones que la nueva conducción de la AGEPJ lleva adelante con el TSJ.
Entre otros reclamos, los judiciales critican la doble política salarial que hay entre funcionarios y empleados; es decir, que los ingresos de los primeros estén “atados” por ley a la Corte Suprema y que los haberes de los segundos hayan quedado “encadenados” a la pauta salarial de la Provincia. Los empleados quieren que sus ingresos suban “enganchados”, mediante un porcentual.
La actual conducción también hace hincapié en la necesidad de que el área recupere el 1% de la bonificación por antigüedad que fue recortada durante la emergencia económica declarada en 1995, durante la gestión del fallecido gobernador Ramón Bautista Mestre.

Rezagados
En ese sentido, resaltan que en las paritarias del 2015 todos los empleados públicos comenzaron a recuperarla, menos los dependientes judiciales. Así, sin “enganche” de sueldos y sin 1%, insisten en su condición de “rezagados”.
Por eso, pese a su buena relación con el TSJ, es previsible que la AGEPJ extienda su reclamo al Poder Ejecutivo y que plantee acciones; en especial, teniendo en cuenta que si bien el Alto Cuerpo es independiente, carece de autonomía financiera.
Otra razón que hace pensar que los pedidos de los judiciales llegarán al Gobierno provincial es que pese a que fuentes del gremio señalan que la relación de la nueva conducción con el Tribunal Superior se desarrolla sin sobresaltos, que hay diálogo en términos racionales y que, en general, la dinámica del vínculo mejoró, tanto en el plano de la forma como en el del contenido, el problema es que el TSJ se retira de la “mesa de negociación” cuando los ánimos de los dependientes se caldean.
Así, los dirigentes se inquietan porque si bien reconocen que existe intercambio de proyectos entre las partes, no hay resultados ni resolución.
Durante el año 2015, todos los sectores gremiales se moderaron, tal vez por prudencia, a la espera de los resultados de los comicios. La AGEPJ no fue la excepción.
Puede haber influido también el perfil del actual secretario del gremio, Cortelletti, quien llegó a su puesto encabezando la lista “Confluencia” y es definido por sus pares como más “moderado” y “dialoguista” que su antecesora, Irina Santesteban, la militante de izquierda y simpatizante kirchnerista que comandó al AGEPJ durante dos periodos consecutivos, a partir del 2008.
Si bien Cortelletti también apoyó la administración del matrimonio Kirchner y participó en la anterior gestión gremial, manifestó sus discrepancias con la ex secretaria, al igual que muchos afiliados, que le cuestionaron Santesteban la falta de resultados, pese a las muchas medidas y acciones que propuso y llevó adelante.
Aunque se especulaba que las características del nuevo dirigente (más jóvenes y más K) acentuaría el conflicto con el TSJ, el perfil de Cortelletti no es tan intenso como el de Santesteban y, de hecho, muchos empleados opinan que en 2015 “no pasó demasiado”.