Las provincias reclaman

Los gobernadores del PJ se mantuvieron callados durante todos estos años, silenciando su reclamo por miedo a despertar la ira de Cristina pero ahora, a menos de tres meses de la asunción del nuevo gobierno, le reclama a éste lo que se reprimió de exigirle al gobierno kirchnerista.

Por Gonzalo Neidal
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2016-03-02_MACRI_webHace pocos días, el ex gobernador José Luis Gioja confesó que uno de los problemas políticos de la Argentina consistía en el peronismo fuera del poder. Y es, efectivamente, así.
El peronismo (y no tan sólo el kirchnerismo) parece sentir que el poder le pertenece por designio divino y que si otro partido lo ocupa, siempre es por un tiempo breve y que quien lo habita lo hace porque el pueblo, en un momento de confusión, no se dio cuenta que es el peronismo el único partido apto para gobernar. Ello lleva al peronismo en la oposición a una actitud de hostigamiento con ánimo destituyente, a todo gobierno que no sea de su signo. Consciente o inconscientemente.
Al día siguiente que el Presidente Macri dio su primer discurso ante la Asamblea Legislativa, un importante grupo de gobernadores peronistas se reunió para decirle al presidente que quieren más fondos que los que en principio habían acordado.
Se trata del 15% de los impuestos, que durante varios años el gobierno de Cristina se negó a restituirle a las provincias pese a que las AFJP ya habían sido estatizadas y que, en consecuencia, ya no tenía sentido que continuara vigente la retención que las provincias habían pactado en su momento con Domingo Cavallo durante el gobierno de Carlos Menem. Cristina se negó sistemáticamente a devolverle esos fondos pero pocos días antes de que asumiera Macri, firmó un decreto magnánimo para que el nuevo gobierno los devolviera de inmediato. Si el gobierno cumpliera con ese decreto, en forma inmediata, el alocado déficit fiscal que heredó se incrementaría aún más.
Los gobernadores del PJ se mantuvieron callados durante todos estos años, silenciando su reclamo por miedo a despertar la ira de Cristina pero ahora, a menos de tres meses de la asunción del nuevo gobierno, le reclama a éste lo que se reprimió de exigirle al gobierno kirchnerista.
Los gobernadores, al parecer, se sintieron molestos con las críticas que Macri hizo al anterior gobierno en su discurso ante la Asamblea. Esto sería lógico y aceptable si se tratara únicamente de los gobernadores más estrechamente vinculados al gobierno de Cristina Kirchner. Pero también estuvo presente el Juan Manuel Urtubey, que se muestra razonable y criterioso y que parece no compartir los puntos de vista que sostienen un Gioja o alguien como Alicia Kirchner.
Es probable que los tonos altos de la declaración firmada por los gobernadores no sean más que una estrategia de negociación y que en definitiva no refleje el verdadero ánimo del peronismo y que este sea más amigable que lo que dice el texto.
Los gobernadores por un lado reconocen que la actitud de Cristina al firmar el decreto fue un claro sabotaje a la gestión que se iniciaba pero, por otro lado, piden su cumplimiento en plazos que al gobierno se le vuelven complicados.
Ofrecen “gobernabilidad” pero en los hechos sus reclamos refuerzan el hostigamiento al gobierno, lo debilitan y no dejan que pueda implementar mínimamente las políticas que se propone y que han sido votadas por la mayoría de los argentinos.