PRO asume déficit estructural y paga con visitas a Río Cuarto

El presidente bajaría a la ciudad imperial hacia finales de marzo. El PRO respaldará al candidato de la UCR. Retirados de la actividad de construcción partidaria por el momento, apuestan a cosechar un triunfo con sus aliados en la primera ciudad que le abrió las puertas al partido porteño.

Por Yanina Passero
ypassero@diarioalfil.com.ar

_MG_7919 (1)“Ahora todo es gestión”, admite una alta fuente del PRO. Parece que atrás quedaron las efusivas tareas de armado del PRO en la provincia, iniciadas en 2013 cuando el macrismo probaba suerte en las elecciones legislativas. Los comicios de medio término del año que viene se sitúan aún en un horizonte lejano, pese a que voceros autorizados del macrismo ya salieron a anticipar que buscarán quebrar las dos décadas peronistas en el gobierno de la Provincia.
Una declaración de intensiones un poco arriesgada, más si se tiene en cuenta el PRO tiene la necesidad de hacer equilibrio entre el bipartidismo que configura la distribución del poder en Córdoba. La consigna bajada por Mauricio Macri para sus armadores en el interior del país es contribuir a la concordia. El momento de depurar la estrategia se verá cuando los tiempos y las necesidades políticas apremien.
En ese marco, el macrismo seguirá cimentando las relaciones con sus socios de Cambiemos, pero a la vez sin perder la vocación frentista del PRO. Si se suman dirigentes de otras extracciones partidarias serán bienvenidos. Los canales serán los conocidos: hace poco tiempo, intendentes que simpatizan con el jefe de Estado formaron una liga de intendentes para facilitar los contactos con la Casa Rosada. Son liderados por el jesusmariense Gabriel Frizza. Fuera de la línea, por ahora no habrá más nada.
Claro que los hombres del partido amarillo no quieren perder el protagonismo. Aquello que pueda realizarse dentro de la alianza Cambiemos se aprovechará. La referencia incluye, con especial atención, a la elección de Río IV prevista para junio. Desde el macrismo no ocultan la intensión de hacerse de un triunfo, pese a que esta vez ocuparán el segundo plano, detrás del candidato radical que encabece la boleta.
Cómo jugará Macri es el gran interrogante, si se confirma que el dirigente que propone el actual intendente Juan Jure asoma en desventaja frente a sus competidores internos como Eduardo Yuni. El fundador del PRO no olvida que la puerta a la provincia se abrió en Río Cuarto. De hecho, los primeros anuncios para Córdoba, cuando el sueño presidencial parecía una quimera, se realizaron en la capital alterna de la provincia. En Río Cuarto comenzó a tejerse la alianza con el radicalismo, siendo Oscar Aguad, hoy ministro, otro de sus promotores. El Banco Ciudad, que concentraría una de las cuentas más importantes del interior, realizó su desembarco.
Los alfiles del Presidente admiten que trabajarán para el candidato que triunfe en la compulsa. Sin incomodar las relaciones con el referente peronista, claro está. Es por esto que las contribuciones a la causa serán las habituales del macrismo. Se prevé bajada de funcionarios nacionales a Río Cuarto y tampoco descartan la visita de Macri.
Según calificadas fuentes, es altamente probable que el responsable del Ejecutivo nacional desembarque hacia finales de marzo para respaldar al candidato del frente. Las ruedas de prensa y las caravanas por la ciudad, el marco en el que los hombres del PRO se sienten cómodos. El trabajo territorial será responsabilidad del partido centenario, más entrenado en tales trajines.
Tal será el aporte del macrismo. Dan por descontado que la gira de Macri será suficiente para generar adhesiones, esta vez no para el cambio, sino la continuidad. Por qué no, revertir el resultado peleado de las encuestas, hasta ahora a favor del referente del PJ, Juan Manuel Llamosas. No obstante, desde el PRO aseguran que buscarán sumar otros porotos. En la primera elección después del recambio de autoridades general de 2015, todo apoyo suma. Kirchneristas y peronistas díscolos son los próximos objetivos a conquistar.