Macri kirchnerista

Macri está teniendo un comportamiento kirchnerista: sigue con un gasto elevado, lo que supone emisión monetaria y la continuación de niveles de inflación

Por Gonzalo Neidal
gonzalo.neidal@gmail.com

2016-02-10_MACRI_CRISTINA webEl publicitado shock liberal no ha ocurrido. No en la medida en que muchos lo esperaban.
Macri no recibió un país en llamas al estilo 2001. Recibió, probablemente, algo peor que eso: un país con la falsa sensación de un aceptable nivel de actividad y pocos problemas pero, en realidad, al borde del precipicio.
Un déficit fiscal galopante con todo lo que suele acompañarle: alta inflación y retraso cambiario. Un combo mortal que los argentinos ya conocemos de sobra porque lo hemos vivido durante muchos años de nuestra historia económica reciente. Y muy difícil de sortear.
Se esperaba que, a fines de parar la inflación, Macri incurriera en un recorte drástico del gasto público (y, consecuentemente, de la emisión monetaria) a la vez que el tipo de cambio se disparara a las nubes.
No es eso lo que ha ocurrido hasta ahora. Macri no quiso hacer La Gran López Murphy.
Es que, en cierto modo, Macri está teniendo (aunque de un modo morigerado), un comportamiento kirchnerista: sigue con un gasto elevado, lo que supone emisión monetaria y la continuación de niveles de inflación también altos.
Es la forma que ha encontrado para que el nivel de actividad no descienda mucho más. Además, su condición de minoría política en ambas cámaras, demanda un comportamiento amigable con las provincias y esto siempre supone dinero.
Para completar el panorama, ahora viene una negociación de salarios. Y el gobierno no está en condiciones de enfrentarse con los gremios. Puede, eso sí, intentar explicarles que, si los salarios suben demasiado, eso repercutirá en mayor inflación y terminará perjudicando el ingreso de los trabajadores. Pero los gremialistas no suelen escuchar argumentos de este tipo. Ellos necesitan exhibir un alto porcentaje de aumento ante sus afiliados. Es el modo en que ganan prestigio y posicionamiento en el gremio.
La explicable flexibilidad con que se mueve el gobierno nos hará continuar probablemente, en altos niveles de inflación por varios años. Es lo que algunos funcionarios han salido a explicar por estos días.
El gobierno abriga la esperanza de que, con un gran plan de obra pública, la situación económica mejore y, entonces sí, podrá ajustar un poco más los tornillos que faltan.
Mientras tanto, para tratar de salir de la compleja situación dejada por el kirchnerismo, el gobierno necesita, también, ser un poco kirchnerista. Después de todo, los sueros antiofídicos se fabrican con el mortal y ponzoñoso veneno de las serpientes.