Fastidio no docente con Tamarit por blanqueo de militantes

Fastidio no docente con Tamarit por blanqueo de militantesEl año político de la UNC está a punto de comenzar, con la próxima reactivación del Consejo Superior. Este será el último inicio que el rector Francisco Tamarit vivirá como titular de dicha responsabilidad en su primer mandato, ya que el próximo 19 de marzo deberá enfrentarse a los designios de la Asamblea Universitaria.
Serán los 247 asambleístas (consejeros directivos de las 13 facultades) quienes elegirán a quien ocupe la cabecera de la Casa de Trejo durante el período 2016-2019. El físico Tamarit está confiado en sus chances de repetir en el cargo, pues no se conoce aun otro candidato decidido a enfrentarlo.
Sin embargo, no por ello el camino hacia la Asamblea está libre de piedras para el Rector. Además de tener que lidiar con algunos aliados indomables, como el “halcón K” Diego Tatián (decano de Filosofía y Humanidades), e intentar disimular su pública trayectoria kirchnerista ante las nuevas autoridades del Ministerio de Educación de la Nación, un nuevo frente de conflicto podría abrirse para Tamarit.
Algunos empleados no docentes comenzaron a visibilizar su enfado por supuestas acciones del Rector que desconocerían acuerdos paritarios con el sector para poder beneficiar con estabilidad laborar a militantes de sus filas.
A menos de 40 días de la elección que definirá su carrera política, entrar en una etapa de discordia con el pragmático claustro no docente pondría en duda el apoyo de sus 13 consejeros para Tamarit.

Denuncia sectorial
Los correos electrónicos de universitarios de las 14 dependencias universitarias (en cuestiones no docentes, el Área Central funciona casi como una decimocuarta unidad académica) fueron destinatarios ayer de una circular firmada por “No Docentes PRI”, en referencia a la Prosecretaría de Relaciones Institucionales.
Dicha área depende de manera directa del Rectorado, y está a cargo del traductor Guillermo Badenes, quien arribó al Pabellón Argentina de la mano de la vicerrectora y exdecana de Lenguas, Silvia Barei, a comienzos de la actual gestión.
De acuerdo a la misiva distribuida de manera abierta, en dicha repartición se habría consumado uno de los casos de “blanqueo” de militantes contratados que la actual gestión estaría llevando adelante. Según el texto, el objetivo sería “designar en planta permanente de manera encubierta y a través de un concurso viciado” a contratados que responden políticamente a la actual gestión.
La metodología implicaría la apertura de concursos cerrados internos de antecedentes y oposición en el marco del Acta Paritaria N° 13, acuerdo firmado en 2011 por las entonces autoridades de la UNC con el interventor de la Gremial San Martín. La misma establece condiciones excluyentes que los contratados deberían cumplir para inscribirse en dichos concursos.
En particular, el acta establece que los aspirantes a la estabilidad “a la fecha de la presente (22/12/2011) se encuentren prestando servicios como personal interino, contratado o docente en tareas no docentes dentro de la dependencia” y que “a la fecha del llamado a la selección, (…) cuenten con una antigüedad mínima de dos (2) años, ininterrumpida, cualquiera fuera la modalidad de contratación”.
El caso concreto denunciado por el correo electrónico difundido ayer es el de María Eugenia Marcuzzi, a quien se sindica como militante de la agrupación kirchnerista La Bisagra, que responde directamente al rector Tamarit. La misma habría sido beneficiada con la inscripción a un concurso cerrado bajo el amparo del Acta Paritaria N° 13 en diciembre pasado, pero sin cumplir con los requisitos que la misma establece.

Costumbres de familia
La metodología descripta se asemeja a la utilizada a nivel nacional por el kirchnerismo durante su década de gobierno. Desde que asumió, Cambiemos se encontró con una innumerable cantidad de empleados que revisten dicha condición por virtud de su militancia.
De confirmarse el uso de dicho ardid, Tamarit podría estar replicando la estrategia de sus referentes partidarios: minar la estructura del Estado con militantes que le continúen respondiendo, más allá de qué sector ocupe el gobierno de turno. Ante la inminencia del final de su primer mandato y con la incógnita sobre su continuidad pesando sobre su cabeza, el Rector podría intentar condicionar el desempeño de una futura gestión de signo político contrario.
La movida podría ser peligrosa para sus intenciones. El claustro no docente participa de las disputas institucionales de la UNC con una postura más gremial que ideológica. Por ello, la violación de un acuerdo paritario dificultaría la armonía relativa que hasta ahora ha logrado mantener con el sector, en la recta final hacia la Asamblea.