Enroque – Otra soga

Enroque Corto

Trolebuses rusosEl intendente Ramón Mestre recibió dos buenas noticias por parte del Gobierno nacional en menos de una quincena. La primera: con intervención del Banco Ciudad de Buenos Aires y la autorización de la cartera de Hacienda y Finanzas, la Municipalidad obtuvo financiamiento por 300 millones de pesos. Los fondos serán utilizados para cubrir vencimientos por toma de capital que vence en el año en curso.  La segunda buena nueva la comentó el informante municipal al periodista.

Informante municipal: Macri condonó los impuestos de importación a los famosos troles rusos, varados en la Aduana desde los tiempos del “había una vez”.

Periodista: Los beneficios de tener teléfono directo con la Rosada.

IM: Las cinco unidades ya estarían en condiciones de ser puestas en circulación. No van a demorar ni un segundo más.

P: Claro. ¿No haría lo mismo después de la polémica que se armó? Recuerdo que la oposición criticó con dureza la importación de troles, pese a que en el país aún sólo existen algunos prototipos.

IM: Si el año empezó así…

 

Cendoya, el vicegobernador que no fue

Al enterarse de la noticia de la muerte del ex senador nacional y ex presidente del Banco de Córdoba, Jorge Cendoya, el periodista buscó el libro biográfico de Eduardo Angeloz, “La memoria necesaria”, para recordar lo que el ex gobernador escribió sobre la designación de su compañero de fórmula para la elección provincial de 1983. Cendoya había sido la primera opción de Angeloz. Ayer mismo, le leyó el párrafo a un dirigente radical muy entristecido con el que habló por teléfono.

Dirigente radical: No recuerdo cómo fue.

Periodista: ¿Quiere que le lea lo que escribió Angeloz?

D.R.: Por favor.

P.: Así: “Cuando se abre la etapa electoral, después de Malvinas, se lanzan las candidaturas y cuando se llega al consenso sobre mi persona, comenzamos a barajar nombres para la candidatura a vicegobernador. Había una ley no escrita según la cual si el candidato a gobernador era de capital, el vice debía ser del interior, más precisamente del sur, que es una región con mayor densidad poblacional. Y que el candidato a gobernador en este caso es el gran elector, ya que en definitiva es quien debe aceptar a su compañero de fórmula. Así es como yo viajo a Río Cuarto, me junto con algunos amigos y empezamos a tratar el tema. Allí teníamos a un dirigente de primera, Jorge Cendoya, un hombre muy capaz que después será ministro de Gobierno y senador nacional, entre otras funciones. Nos juntamos, hablamos, yo le dije que me parecía que el candidato debía ser alguien de su propio perfil. Jorge me agradeció y me dijo: ‘Yo, concretamente, no te voy a favorecer. Es más, te puedo perjudicar’. Ocurría que Cendoya, en época de la dictadura, había sido asesor legal del Banco Popular de Río Cuarto y a partir de una denuncia metieron presos a varios jerárquicos, entre ellos, a Jorge. Yo, como tantos dirigentes, habíamos ido a verlo a la cárcel, para remarcar el contenido político de esa medida contra un reconocido hombre de bien. La causa aún no había cerrado. Y agregó: ‘Al mejor candidato lo tenés acá cerca, en General Cabrera: el Chiche Grosso’. Me golpeé la frente: ¡pero claro!”.