Suben acciones de Gill en PJ provincial (Accastello en baja)

El intendente de Villa María recibió a los funcionarios provinciales que llevan adelante la implementación del Programa de Seguridad Provincial. El ex diputado K mejora su relación El Panal y abona la posibilidad de la unidad.

martin gillMartín Gill recibió ayer a la comitiva de El Panal encargada de poner en marcha el Programa de Seguridad Provincial, una de la principales banderas de la nueva gestión de Juan Schiaretti junto con el Boleto para Adultos Mayores (BAM). El encuentro entre el intendente de Villa María y los funcionarios tuvo ciertamente un carácter técnico. El modo de aplicación y organización del millonario plan que anunció el gobernador esta semana fue el eje que articuló la reunión.
Sin embargo, son extrapolables también algunas conclusiones políticas. La posibilidad de este tipo de encuentros de gestión habla a las claras de un renovado vínculo entre El Panal y la tercera ciudad de la provincia. Aunque vale hacer la aclaración que la relación entre el ex gobernador, José Manuel de la Sota, y el anterior intendente, Eduardo Accastello, siempre se mantuvo dentro de los canales institucionales.
Gill tendrá a su cargo la coordinación del programa a nivel departamental. Un lugar estratégico si se tiene en cuenta que deberá articular con el resto de sus pares de General San Martín. Este premio que recibió del oficialismo provincial lo ubica como una referencia en ese distrito.

Relación con Accastello
Esta es una de las principales preocupaciones de Accastello. La relación entre Gill y su antecesor sufrió un quiebre cuando el ex diputado nacional logró quedarse con la candidatura a intendente de Villa María. La intensión de el candidato a gobernador K era designar a José Carignano, quien fuera Jefe de Gabinete municipal durante el último período.
Si bien creció al amparo de Accastello, Gill siempre quiso tener vuelo y juego propio. Sirve como ejemplo que a diferencia de su ex compañera de bancada, Carolina Scotto, el otrora rector de la Universidad de Villa María ya alcanzó la una intendencia, mientras la ex rectora de la UNC se fugó del sistema político.
Gill se irguió como el líder del Foro de Intendentes K y se posiciona como un referente que excede los límites de su departamento originario.
Por si esto fuera poco, sin un lugar expectable dentro de la política, el ex intendente de Villa María vería erosionado su capital político dentro de su propio distrito.

Relación con el Panal
La buena relación que Gill está edificando con El Panal es otro dato a tener en cuenta. El ex secretario de Políticas universitarias, inclusive antes del resultado de las elecciones presidenciales, ya había mandando gestos hacia el peronismo provincial. Señales de unidad que fueron respondidas por El Panal.
El traspaso del kirchnerismo al peronismo parece no haberle afectado a Gill, que siempre se encargó de abonar su condición de hombre del PJ. Esa carta parece haberle dejado la puerta abierta para reingresar al partido.
La idea de conformar un interbloque – en lugar de un lugar propio- en la mesa Provincia-Municipio con el sector peronista manifiesta la intención del sector de los intendentes kirchneristas de reconciliarse con la administración provincial.
Al igual que Córdoba y Río Cuarto, Villa María también recibió durante diciembre la visita de Schiaretti. Se trató de la ratificación del gesto de diálogo que tuvo el gobernador durante su discurso inaugural en la Legislatura, cuando invitó a todos los intendentes a emprender una relación institucional.
En su vista a la ciudad sede del Festival de Peñas a fines de diciembre, Schiaretti anunció una batería de obras por 150 millones de pesos.