Duelo entre Fabrissin y Jalil por los números de Unquillo

Ahora, el juecista acusa al vecinalista: dice que el problema es político y no económico.ale Fabrissin y Jalil

El duelo entre el intendente de Unquillo, el vecinalista aliado al peronismo, Jorge Fabrissin, y el juecista (ex radical), Germán Jalil, por los números de la Municipalidad alcanzó ayer un nuevo registro.

Jalil desmintió las acusaciones de Fabrissin, acerca de un desmanejo burocrático que habría provocado el caos financiero. El vecinalista acusa al juecista de repoblar la Municipalidad antes de retirarse. Por ello, el nuevo intendente declaró el cese de la relación laboral de 182 empleados, lo que desató una protesta gremial en las calles de la ciudad.

Fabrissin no descartó, incluso, denunciar a Jalil ante la Justicia, responsabilizándolo de un desmanejo de la economía municipal.

Para Jalil, según declaró a Cadena 3, el problema “es político, no económico”, y tiene que ver con la idea de cerrarle el paso a un posible intento por volver a candidatearse, en 2019.

“Son diferencias muy grandes entre lo que dice un gobierno y otro. Éste no es un problema económico, es político. Acá hay una instancia que se quiere marcar y es que desaparezca la imagen de Jalil, por si el día de mañana me quiero volver a postular”, acusó.

De todos modos, el ex intendente reconoció que la ciudad atraviesa por dificultades, que atribuyó a los severos daños que provocaron las inundaciones del verano pasado.

“Unquillo no es parámetro. En 2015 sufrimos un desfinanciamiento tras las inundaciones. Por esto asistimos a 600 familias, tanto comerciantes como vecinos. Y durante todo el año no les cobramos impuestos. Esto implicó una falta de tres millones de pesos en ingresos”, justificó.

Jalil aseguró que en su gestión destinó “el 50 por ciento del presupuesto al pago de los empleados municipales”.

“Hasta el 9 de diciembre (último día de su gestión), el municipio funcionaba y se podían pagar los salarios. Nada indica que esto haya podido cambiar de un día para otro”, agregó.

Ahora, dijo, “la Municipalidad se ha quedado con la mitad de la planta de personal y el resentimiento de servicios tiene que ver con eso; pero no es así, la economía se hace por otro lado”.

Zozobra

Jalil afirmó que “todos los vecinos y empleados municipales de Unquillo asistimos a un panorama preocupante y desolador; vivimos en un marco de zozobra”.

En su crítica a Fabrissin, el ex intendente sostuvo que “en su anterior gestión hizo lo mismo”. “También había planteado que el municipio era inviable y echó a municipales que no compartían la misma línea política, entre ellos mi padre. El juicio –recordó- lo ganó mi familia y lo tuve que pagar yo cuando asumí”.