El impacto de la devaluación en las economías provinciales

Un estudio privado analiza cómo actúa el nuevo tipo de cambio en sectores claves y si es suficiente para dinamizar la actividad.

origilia El impacto de la devaluación en las economías provincialesPor la importancia del aporte al empleo de las cadenas agrícola y turística en las provincias, distintas consultoras ya comenzaron a analizar los efectos que la devaluación del peso podría llegar a tener sobre sus economías.
En el caso de la actividad agrícola el verdadero impacto del ajuste de tipo de cambio y de la eliminación o rebaja de las retenciones, fue evaluado por NOAnomics, el centro de estudios que dirige Félix Piacentini, desde dos ópticas: estudiando el tipo de cambio real efectivo (TCRE) de cada cultivo y su precio efectivo de exportación.
Con la corrección cambiaria y quita o alivio de derechos de exportación, y ya tomando diciembre con el nuevo tipo de cambio oficial, ciertamente se produce un alivio respecto del TCRE promedio para todo el 2015: del 24% para soja, 44% para maíz y 34% para el trigo. Obviamente el impacto es mayor para los cultivos en los que las retenciones pasan a cero (trigo y maíz) que para la soja en la que se reducen en cinco puntos porcentuales.
Sin embargo el TCRE actual de la soja todavía se ubica un 13% por debajo del registrado en todo el 2014, estando el trigo en un nivel 11% inferior. El maíz sí consigue mejorar respecto del promedio de 2014 en un 14%. En todos los casos un mejor tipo de cambio y el alivio de retenciones es insuficiente para superar el promedio histórico registrado desde marzo de 2002.
En relación a un sector no transable como el turístico se ha convertido en un importante generador de mano de obra de muchas provincias. De acuerdo a estimaciones de NOAnomics la actividad llega a explicar hasta un ocho por ciento del empleo total.
La apreciación cambiaria también afectó intensamente a este sector, incentivando el turismo emisivo (a pesar del recargo del 35% cuando la brecha con el dólar blue se ampliaba) en detrimento del interno y receptivo. La visita de turistas extranjeros se retrajo un ocho por ciento para el total país este año con bajas en todas las regiones, salvo para las de Buenos Aires y la zona Centro cuya participación en el total de todos modos es baja.
Excepto esos dos casos en el acumulado a septiembre (último dato disponible) las visitas de turistas no residentes sufrieron caídas del 14% en Cuyo, del 10% en Capital Federal y la Patagonia, y del dos y uno por ciento respectivamente en las regiones Litoral y Norte.
NOAnomics toma como referencia una habitación doble estándar de un hotel categoría 4 estrellas la tarifa promedio de 2013 llegaba a los US$ 114, bajando a los US$ 103 en 2014 y volviendo a subir hasta los US$ 112 de enero a noviembre de 2015.
Con el salto cambiario diciembre quedaría con una tarifa de US$ 103, lo que implica una ganancia de competitividad turística del 16% respecto de diciembre de 2014. También en este caso se presenta una mejoría respecto del promedio del año que se va, pero que se esfuma en relación a 2014.
Piacentini plantea que, aunque el sinceramiento del tipo de cambio y la quita de retenciones en el caso del agro, eran medidas que urgían desde hace tiempo para dar aire a las producciones y economías regionales, la magnitud que la corrección implica para dos sectores muy importantes de las provincias como el agro y el turismo (uno transable y otro no transable) se convierte en una “mejora relevante pero que sin embargo no resulta suficiente” para superar los niveles de competitividad vigentes en 2014.
Subraya que la duración de este alivio dependerá de la evolución del precio de las commodities y de la velocidad del pass throuhg (pase) a precios de la devaluación, pero del análisis de estos dos casos testigo surge el interrogante de si el nuevo nivel del tipo de cambio con el que el sector financiero parece sentirse cómodo no es insuficiente para la economía real, o lo será pronto.