Gesto de Tamarit al kirchnerismo duro: apoya a Sabbatella

El rector de la UNC cuestionó en duros términos las decisiones del gobierno nacional con respecto a la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación. Las declaraciones son un gesto a los sectores más identificados con el kirchnerismo con quienes tuvo algunos roces en las últimas semanas.

Marcos tamarit contra macriBuen sabido es que el eje que guía todas las acciones de Francisco Tamarit es su propia reelección al frente del rectorado de la Casa de Trejo. En función de este objetivo alinea tanto sus iniciativas políticas como sus expresiones públicas.

Antes de cerrar el ciclo lectivo sorprendió a propios y extraños organizando un homenaje con toda la pompa al ex gobernador Eduardo Angeloz. Esta actividad fue leída en clave electoral por todos los sectores que componen la fauna universitaria y provocó reacciones variadas. Los “halcones” del oficialismo rectoral no pudieron ocultar su disgusto por lo que consideraron una maniobra de acercamiento a la oposición radical.

Las agrupaciones estudiantiles parakirchneristas agrupadas en Sudestada (recientemente rebautizadas como La Mella) hicieron conocer un comunicado donde se diferenciaron tajantemente de la decisión de Tamarit. También un grupo de docentes orientados por referentes como el decano de Filosofía Diego Tatián enviaron una misiva dirigida a la dupla rectoral donde hacían conocer su desacuerdo. “Estamos convencidos y convencidas de que la figura del exgobernador que en esta oportunidad usted, en nombre de la Universidad distinguió, no representa esa ética de la lucha por el bien común. Esta posición está dirigida fundamentalmente a los jóvenes que deben saber y conocer, quiénes son los que acompañaron y los que no, al campo popular en nuestra historia y memoria” rezaba la carta que hicieron llegar a las máximas autoridades universitarias.
Ante este inédito grado de tensión, el rector aprovechó la primera oportunidad para ensayar un movimiento de acercamiento con los grupos más ultras de su coalición. Conocedor de las sensibilidades del kirchnerismo silvestre eligió la polémica desatada por las decisiones del gobierno nacional con respecto a la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación.

“Al intervenir Afsca están dañando nuestra representatividad” dijo Tamarit en declaraciones a la radio universitaria. De esta manera, se encolumnó con el discurso de quienes pretenden sostener a Martín Sabbatella al frente del organismo nacional. Este tema es particularmente sentido por los grupos militantes que pretenden una exposición mayor del rector a la hora de enfrentarse a la gestión de Mauricio Macri.
El rector de la UNC cuestionó la decisión del ministro Oscar Aguad de intervenir el AFSCA. Forzando el argumento, utilizó la representación que tiene la universidad en los consejos consultivos para solidarizarse con las autoridades desplazadas. “Nosotros estamos doblemente lesionados en forma indirecta. En el Consejo Federal de Comunicación Audiovisual hay un representante de todas las universidades. Pero además también hay un representante de las universidades que tienen facultades, o escuelas, o carreras de comunicación”, dijo.

Además, estas declaraciones se encuentran a tono con las expresiones que hicieron públicas las autoridades la Facultad de Filosofía y la Escuela de Ciencias de la Información avalando la posición de Sabbatella en el conflicto y saliendo al cruce de las expresiones de Aguad con respecto a la llamada Ley de Medios. “Al intervenirnos nos interviene también nuestra participación en el Afsca” dramatizó Tamarit con el objetivo de congraciarse con estos sectores que forman parte del núcleo duro de su frente electoral.

Cabe señalar que las autoridades de Ciencias de la Información, unidad académica recientemente “elevada” a la categoría de facultad, hicieron llegar en los últimos días una carta pública al recientemente designado Secretario de Políticas Universitarias (SPU) de la Nación, Albor Cantard, en la que expresan su preocupación con respecto al tema en cuestión.
Tamarit pretende llegar con una estrategia a dos aguas. Por un lado, sabe que no puede presentarse como un opositor franco a la nueva administración nacional. Por experiencia propia, sabe lo importante que puede ser la intervención de los funcionarios del gobierno en una asamblea universitaria. El apoyo del entonces titular de la SPU, Martín Gill, fue decisivo a la hora de convencer voluntades para su propia elección como rector.
En otro sentido, el rector pretende contener a los sectores más ideologizados de su núcleo duro para evitar desbordes que puedan ser contraproducentes. Esta situación lo empuja a sostener una suerte de estrategia bífida que lo mantenga en la centralidad del escenario sin producirle grandes costos. Su pragmatismo ya es conocido en los pasillos de la UNC, en marzo se conocerán los resultados de sus movimientos.