A la distancia, Scioli apeló al peronismo

El postulante del Frente para la Victoria suspendió a último momento su visita a Córdoba argumentando problemas de agenda. Realizó declaraciones radiales en las que se centró en convocar a los votantes peronistas.

DYN003.JPGEl comando de campaña de sciolista había informado que el candidato al sillón de Rivadavia llegaría en el día de ayer a nuestra provincia. Sobre la hora, decidieron postergar el arribo para la última semana de campaña previa a la segunda vuelta presidencial.

Desde el Frente para la Victoria se arguyeron problemas de agenda, aunque algunas fuentes dejaron trascender que Scioli está enfocado en la preparación del debate con Mauricio Macri previsto para el próximo domingo. Los operadores del bonaerense se juegan todas las fichas a retomar la iniciativa en el cruce del fin de semana.

En nuestra ciudad tenía previsto para un encuentro con jóvenes, una visita a una fábrica y una recorrida barrial en sectores periféricos escoltado por dirigentes leales. El cambio de planes postergó estas acciones para la semana que viene. A modo de premio consuelo aceptó una entrevista en Radio Mitre Córdoba donde emitió su mensaje a los votantes locales.

“Yo convoco a los cordobeses en favor de la independencia del Estado, de políticas que garantizan la productividad, el empleo. Estoy seguro que con el gobernador Schiaretti me voy a poner de acuerdo para bien de Córdoba y para bien del país” arrancó el gobernador de la provincia de Buenos Aires retomando la promesa de normalizar las relaciones entre las administraciones nacional y provincial.

También insistió con el tono confrontativo que inauguró pasada la elección de octubre. Adelantando los ejes del debate venidero,  atacó su rival duramente. “Le molesta que se pusieron en evidencia sus contradicciones, las expresiones de sus economistas, que dijeron que van a sacar los subsidios, que no hay más margen para jubilaciones, que van a encarar una devaluación”, fustigó.

Otra de las líneas discursivas fue tomar distancia de Cristina Kirchner y reforzar un perfil propio. En ese sentido sostuvo que “la Constitución es muy clara: el ejecutivo es unipersonal y es el presidente el que toma las decisiones.  Y yo voy a ejercer en plenitud las facultades constitucionales con una agenda de trabajo que va a fijar las prioridades: la competitividad de las economías regionales, los salarios, la eliminación de ganancias hasta 30 mil pesos netos, el 82% móvil, la baja de las retenciones y el aumento de los reintegros para darle sustentabilidad a la producción agrícola-ganadera que en estos momentos por la baja de los precios internacionales tiene dificultades”.

La enumeración de propuestas tampoco es inocente, muchas de ellas son tomadas de la UNA. Uno de los objetivos de Scioli en nuestra provincia es capturar a los votantes que eligieron a Sergio Massa en la primera vuelta. Además, reiteró compromiso por “solucionar el conflicto de la caja previsional, de la central termoeléctrica y fundamentalmente darle un gran dinamismo a todos los sectores productivos de la provincia”.

La insistencia en diferenciarse del kirchnerismo busca romper el bajísimo techo electoral del oficialismo nacional. En ese sentido, y utilizando el recurso del discurso “hacia adelante”, tomó distancia de la gestión del gobierno nacional.  “en el balotaje hay dos opciones: una boleta que dice Scioli y otra que dice Macri. No es un tema del gobierno ni de la Presidenta o de un ministro u otro. Soy yo contra el candidato de la Alianza Cambiemos, con dos proyectos totalmente distintos”, señaló.

Ante la pregunta sobre las razones de su bajo desempeño electoral en Córdoba, el postulante del Frente para la Victoria ensayó una explicación novedosa: “los cordobeses son muy exigentes”, dijo luego de meditar unos segundos. Tambien hizo gala de sus habilidades elusivas cuando evitó pronunciarse sobre las declaraciones de Aníbal Fernández y sobre los casos judiciales más incómodos para el ejecutivo nacional como Hotesur o las causas del vicepresidente Amado Boudou.

Por último, intentó profundizar su convocatoria al justicialismo local. “Me parece de una gran prudencia y responsabilidad por parte del gobernador electo y del actual gobernador que hayan dejado en libertad de acción a los peronistas, que se están sumando detrás de lo que represento” dijo evitando cualquier roce con De la Sota y Schiaretti. “Yo quiero aprovechar para saludar a los peronistas de Córdoba. Les pido que estemos unidos”, terminó haciendo referencia a la marcha partidaria. En la última semana de campaña promete volver a nuestra provincia, su territorio más hostil.