Scioli, tras el voto PJ liberado

El sciolismo retoma la agenda en Córdoba de la mano del sindicalismo. El ministro de Trabajo bonaerense, encabezará hoy un mitin junto a José Pihen y el resto de los dirigentes gremiales en apoyo a la candidatura del presidenciable K.

Por Juan Pablo Carranza
jpcarranza@diarioalfil.com.ar

Daniel Scioli comandará hoy a uno de sus alfiles de confianza a retribuir el gesto del Movimiento Obrero Peronista que la semana pasada anunció su apoyo al candidato presidencial de cara al balotaje. Oscar Cuartango, el ministro de Trabajo bonaerense, será el encargado de refrendar este respaldo gremial en la sede del SEP junto a José “Pepe” Pihen y el cuerpo de secretarios generales que se sumaron a la solicitada publicada en el día de la fecha en los medios gráficos de la provincia.
El aterrizaje de Cuartango viene a descongelar la postergada empresa del sciolismo en Córdoba, que tras el acotado margen resultante entre Scioli y Macri el 25 de octubre, optó por reforzar su campaña en la provincia de Buenos Aires.
El cónclave que reunirá a referentes de las dos CGT cordobesas augura el próximo e inminente desembarco del presidenciable K. Según afirman desde Villa La Ñata, Scioli repasará la provincia una vez más antes de la segunda vuelta.
El mitin de hoy confirma los plantes del sciolismo en Córdoba. A sabiendas de la hostilidad manifiesta al kirchnerismo y de la ineficacia de Unidos y Organizados, el oficialismo nacional busca nutrirse de los sectores peronistas que ven en el candidato opositor, Mauricio Macri la opción más lejana, identificada con el neo liberalismo.
Scioli ahora está más suelto para comenzar la pesca de dirigentes que suscriben en esta encrucijada a su figura. Hoy lo hará de la mano de dirigentes gremiales.
El gobernador José Manuel de la Sota y el PJ provincial rompieron su silencio y dejaron en libertad de acción a la grey justicialista. Por más que haya sido anterior, la jugada de los sectores delasotistas del gremialismo cordobés tiene esta lectura y no significa un distanciamiento con El Panal.
No obstante los dos pronunciamientos –el del gobernador y el del partido- estuvieron lejos de instar al electorado de matriz peronista de inclinarse por Scioli. El gobernador se encargó de de dejar bien en claro que ninguno de los dos candidatos es peronistas. Punto y seguido repasó el destrato que sufrió la provincia de parte de la Nación en los últimos tiempos.
La jugada del gobernador está en sintonía con la estrategia de UNA, que está interesado en un escenario post balotaje.
El sciolismo goza ahora de mayor libertad para lograr nuevas adhesiones. Comenzó antes de las generales con esta empresa de captar a los segmentos del peronismo excluido, por caso Olga Riutort. Luego recayó en los sectores del heridos del oficialismo provincial, como fueron Eduardo “Lalo” Barrionuevo, Dante “Cacho” Heredia y Emeterio Farías. La frutilla de esta serie de incorporaciones la puso Carlos Alesandri, alineado directamente con el gobernador.
Con las cartas sobre la mesa, la operación de romper el blindaje con el que custodió UPC su estructura local amanece menos engorrosa. Resta ver quienes quieren compartir en esta recta final el paraguas naranja.
Para Scioli está claro que el único terreno fértil para abonar su candidatura y hacer frente a los números récords que conquistó Mauricio Macri en Córdoba es el electorado de génesis peronista. Atrás quedaron las rutilantes incorporaciones de radicales, como Alberto Martino, que sucumbieron bajo los auspiciosos porcentajes de Cambiemos, y sin pruritos ni vergüenzas decidieron volver como los hijos pródigos a la casa paterna.
El segmento peronista además es el que más cómodo le siente a Scioli para juntar nuevas adhesiones. Esta vez será de la mano del gremialismo.