Médicas sin cupo: “Habría que quintuplicar docentes”

La-emoción-a-flor-de-piel.A casi una semana de la aprobación de la reforma de la Ley de Educación Superior (LES), que rige el funcionamiento de las universidades nacionales, no existen aún certezas sobre la implementación de una de sus partes más sensibles: la instauración de la admisión “libre e irrestricta” a las carreras de grado, y la consecuente eliminación del cupo en los sistemas de ingreso.
Mientras el rector Francisco Tamarit guardó silencio durante la jornada (se menciona que habría viajado a Buenos Aires en busca de certezas), el decano de la Facultad de Ciencias Médicas, Marcelo Yorio, admitió no contar con la información necesaria para programar el levantamiento definitivo del sistema de cupo.

Un decano con pocas respuestas

Ayer por la mañana, Yorio reunió a los miembros del Consejo Directivo y a sus funcionarios. Allí les advirtió que, si bien él no se opone a lo sancionado por el Congreso, su implementación sería inviable en este momento, al tratarse de una disciplina con un requerimiento altísimo de clases prácticas.
Más temprano, se había expresado con similares expresiones en diálogo con Miguel Clariá, en su programa radial por Cadena 3. “Estoy absolutamente de acuerdo con la gratuidad y el ingreso libre”, afirmó Yorio, a contramarcha de la defensa del cupo que realizó su predecesor Gustavo Irico en el Consejo Superior a comienzos de año. Sin embargo, a continuación agregó que “cuando uno trata el tema Salud, la cosa cambia, porque el entrenamiento está ligado invariablemente con la práctica en la carrera”.
Además, afirmó sin tapujos que la aprobación de esta medida “fue sorpresiva, el proyecto estaba detenido, pero no se supo cuando se trató y se aprobó”. Sucede que esta modificación a la LES recibió la media sanción de la Cámara de Diputados a mediados del 2013, pero el kirchnerismo demoró su aprobación definitiva en el Senado hasta la semana pasada.
El decano, aclaró que para garantizar las clases prácticas se necesitan “docentes entrenados para eso y ambientes necesarios para esa práctica”, estimando luego que la Ciencias Médicas debería “quintuplicar” la planta docente, ante la consulta de su opinión sobre los dichos de la secretaria académica de la Universidad Nacional de Tucumán, Marta Juárez de Tuzza, quién afirmó que en dicha Casa de Estudios existiría la necesidad de “duplicar y hasta triplicar los profesores de los primeros años”.
“Si uno no puede garantizar esas condiciones, entonces la formación de los profesionales no es la adecuada”, se sinceró Yorio, advirtiendo veladamente lo que muchos universitarios estarían temiendo por estas horas: si la eliminación del cupo no viene acompañada de una fuerte inversión en infraestructura y cargos docentes y no docentes, solo redundará en un caída libre de la calidad académica.
Además, un ingreso masivo de estudiantes a la carrera podría acarrear un incumplimiento de los estándares de calidad exigidos por la Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria (CONEAU), órgano estatal encargado de supervisar académicamente las carreras universitarias. Una evaluación negativa podría provocar la quita de la acreditación de la carrera de Medicina, con consecuencias insospechadas para los egresados.
A tan solo un mes del inicio de las inscripciones para el ingreso 2016, las dudas al respecto del cambio de sistema inundan la Casa de Trejo. Docentes, estudiantes, futuros ingresantes y padres volcaron sus preocupaciones sobre el tema en los medios y redes sociales, empujados por la falta de información concreta al respecto.

Estudiantes for export
En sus declaraciones radiales, Yorio versó alrededor de la posibilidad de limitar las inscripciones de acuerdo al origen del interesado, para evitar que estudiantes de todo el país concurran a las más prestigiosas.
Así, el Decano relató que la UNC recibe a estudiantes de provincias que cuentan con carreras públicas de Medicina. Sin expresarlo concretamente, insinuó que si optaran por su provincia de origen, el impacto de la reforma sería menor.

Intereses cruzados
En esta disputa, los cuatro claustros de la UNC tienen intereses puntuales que se entrecruzan. La preocupación entre el personal docente y no docente, por ejemplo, ha estado en ebullición desde el inicio del fin de semana. Ambos sectores temen verse abrumados por una avalancha de estudiantes que multipliquen sus tareas sin ninguna compensación.
Por su parte, actuales estudiantes y graduados que ya ejercen la profesión pusieron el grito en el cielo ante un posible crecimiento exponencial de competidores que, aseguran, no tendrán una formación con la misma calidad.
Los cuatro claustros coinciden en que el problema se centra en la irresponsabilidad del gobierno nacional por haber impulsado el cambio de sistema sin prever las inversiones necesarias para mantener el actual nivel académico. Desde sectores opositores al kirchnerismo especulan incluso con que el único objetivo de la medida sería generar costo político para su sucesor, que tendrá que optar entre erogar sumas astronómicas o volver atrás con la medida, con las consecuentes protestas.
En cuanto a los aspirantes a ingresar a la carrera de Medicina, la incertidumbre al respecto también genera complicaciones múltiples. Muchos de ellos están ya asistiendo a cursos de preparación para el ingreso, cuyo valor de mercado supera los 15 mil pesos en muchos casos. Otros, dudan entre optar por la UNC o alguno de los desarrollos privados en la disciplina, tanto la Universidad Católica de Córdoba como el Hospital Privado cuentan con sendas carreras de Medicina.
En simultáneo, distintas organizaciones estudiantiles se organizan para acudir esta tarde a la sesión del Consejo Superior, en reclamo de una inmediata implementación de la nueva ley.
La eliminación del cupo ha sido una bandera del gremialismo estudiantil por demasiado tiempo, y la mayoría de las agrupaciones no estarían dispuestas a seguir esperando. “No podemos permitir que la implementación de la reforma se demore, pero tampoco podemos dejar que la calidad de la educación que recibimos se degrade”, expresó ayer Lautaro Blatto, presidente de la Federación Universitaria de Córdoba.
“Es necesario que el gobierno nacional se responsabilice e invierta en las facultades de Medicina de inmediato, sino la reforma solo será maquillaje y demagogia”, agregó Blatto, quien criticó además al Ejecutivo nacional por no incluir fondos para eliminar el cupo en el Presupuesto 2016.
En vísperas de la carrera por su reelección, el rector Tamarit intentará salir lo mejor parado posible de esta encrucijada, pero las presiones contrapuestas entre sus pragmáticos aliados de Ciencias Médicas, sus seguidores de la izquierda universitaria y el movimiento estudiantil complicarían sus intenciones.