Enroque Corto

No ayuden más

2015-11-02_SCIOLILa izquierda universitaria parece haber evolucionado en sus consignas. El muy setentista “cuanto peor, mejor”, que pugnaba por la agudización de las contradicciones del sistema, ha dado lugar a la política del mal menor. Pero el tono del documento que emitió la corriente Patria Grande, sello partidario que cobija a la agrupación cordobesa Sudestada, hace difícil mensurar cuan menor es el mal.

“Elegir a Daniel Scioli como candidato oficial, con la tesis de que un personaje más moderado sería mejor para enfrentar a las propuestas más derechistas, se demostró inútil. De esa manera la conducción del kirchnerismo terminó imponiendo un candidato que expresa un claro giro conservador, al mismo tiempo que fue y es ampliamente resistido por parte de su militancia”, sostiene el texto del comunicado elaborado por la izquierda “independiente”.

Luego, acusa concretamente al Frente para la Victoria de haber sido cómplice del macrismo.  “La política de colaboración con el PRO en la Ciudad de Buenos Aires, acordando en numerosas ocasiones en la Legislatura porteña, también emerge en el escenario actual. ¿De qué sirvió fortalecer a la nueva derecha macrista en la capital del país en los últimos ocho años?”, agregan. “Lo cierto es que las consecuencias negativas de las limitaciones del proyecto kirchnerista, las sufriremos las amplias mayorías de la población”, señalan.

Luego de consignar que el candidato de Cambiemos está “nutrido con lo más conservador de la política nacional, de clara orientación neoliberal” el documento anuncia, para sorpresa del lector desprevenido, que los militantes de esa fuerza votarán a la fórmula del FPV en el balotaje. Referentes sciolistas pidieron a los muchachos universitarios que no ayuden más.

Audiencias de conciliación

El universo del kirchnerismo doméstico atraviesa una primavera de reconciliaciones forzadas como consecuencias del trauma electoral que sufrió el oficialismo nacional. Tribus K y sciolismo, procuran poner entre paréntesis a sus tensiones de convivencia  al menos por unas semanas. El periodista se comunicó con un kirchnerista pragmático, de los que no abundan, y mantuvieron el siguiente diálogo.

Periodista: ¿Cómo le va querido amigo?

Kirchnerista práctico: Acá esperando órdenes de Buenos Aires. Se acuerda hace unos años cuando los canales de televisión locales debían esperar hasta que las señales porteñas retomaran la transmisión. Nosotros estamos igual, aguardamos conexión.

P.: Alguna señal por lo menos.

K.P.: Esperamos un inminente aterrizaje de los alfiles sciolistas en Córdoba para encarar este tramo de la campaña.

P.: Mientras tanto…

K.P.: Mientras tanto estamos en una etapa de audiencias de conciliación.

P.: ¿Lo dice por los intentos de reconciliación?

K.P.: Exacto,  hay una reunión pendiente entre Unidos y Organizados y el Círculo Celeste y Blanco. Es para diagramar como va a ser nuestra estrategia territorial.

P.: Hubo algunos inconvenientes en la primera conferencia de paz.

K.P.: No fue lo que se esperaba. Hubo algunos desentendimientos en la convocatoria al Orfeo. Pero sabemos que nos tenemos que concentrar en lograr nuestra unidad.

P.: O por lo menos la apariencia.

Las vueltas de Martino

El secretario del Comité Central de la UCR merodeaba la Casa Radical cuando se encontró con el periodista. El dirigente le contó los próximos pasos de la campaña presidencial de Cambiemos y, de paso, insistió con uno de los temas favoritos de la interna partidaria, ya tomado jocosamente.

Dirigente radical: Ramón Mestre va a recibir en el quincho del Palacio 6 de Julio a los intendentes radicales. Quiere mostrarle a Emilio Monzó, el negociador de Mauricio Macri en la provincia de Córdoba, que tiene a todos los intendentes bajo la suela y trabajando por la campaña.

Periodista: ¿Y va a poder?

D.R.: ¿Por qué lo pregunta?

P.: Porque usted sabe que en las últimas semanas aparecieron varios díscolos.

D.R.: Dejen de insistir con eso. Fueron unos pocos intendentes y de pequeñas ciudades.

P.: Es cierto, pero hace ruido…

D.R.: Poco. Y encima Alberto Martino, el díscolo de la ciudad más grande, Río Tercero, volvió. Ahora dice que está arrepentido y que votará a Mauricio Macri.

P.: Dejó a Scioli.

D.R.: Una nueva vuelta de tuerca…

P.: Parece divertirle…

D.R.: No es para menos. ¿Sabe que el diario Tribuna, de Río Tercero, publicó una foto de la Municipalidad en la que se ve justo frente al edificio donde trabaja Martino un pasacalle de Scioli? Me pregunto si lo hará sacar ahora…

Clausura bonaerense

Un dirigente de Cambiemos compartió un café con el periodista en un coqueto bar céntrico. La conversación inició con los títulos deportivos que dejó el pasado domingo para repasar, con el último sorbo de la popular bebida, algunos pasos de la campaña de la coalición encabezada por Mauricio Macri.

Dirigente: La provincia va estar menos caminada que en la campaña por la elección general.

Periodista: Naturalmente.

D: Emilio Monzó y Gabriela Michetti vendrán esta semana. Macri es probable que la próxima. Todavía no está confirmado.

P: ¿No prevén algún acto o movilización?

D: Me parece que no. Es más, es altamente probable que el nuevo cierre de campaña no sea en Córdoba. En la provincia nos sentimos seguros.

P: ¿Le toca el turno a la provincia de Buenos Aires?

D: Me imagino que sí. María Eugenia Vidal hizo una excelente elección; pero allí no hay que relajarse porque la variable Aníbal Fernández, que tiraba para atrás a Daniel Scioli, está despejada.