UNC: carrera de obstáculos hacia la Asamblea

Los resultados que arrojó la primera vuelta electoral despertaron especulaciones en todos los sectores de la sociedad, y no son pocos los procesos políticos que debieron ralentizar su desenlace. La UNC no escaparía a dicha tendencia
Una combinación de factores operativos y políticos complicaría al rector Francisco Tamarit su intento de concretar lo que podría ser un hito de su mandato: crear dos nuevas unidades académicas, que se unirían a las trece ya existentes.

Promesas incumplidas
La instauración de un sistema de elección directa de autoridades y reconvertir las dos escuelas de la Facultad de Derecho en sendas Facultades (de Comunicación y de Ciencias Sociales) fueron las promesas inaugurales de Tamarit como titular de la UNC. Sin embargo, a menos de 6 meses del final de su mandato, ambos compromisos siguen sin cumplirse.
La reforma política fue cajoneada por el oficialismo, tras probables reflexiones sobre el peligro que un sistema más participativo podría traer a la coalición gobernante.
Las nuevas facultades, por su parte, sufrieron un lento proceso en el que el propio tamaritismo las sumió desde su asunción. Debieron esperar hasta hace poco menos de 2 meses para llegar a ser discutidas en el Consejo Superior.
Allí, la discusión sacó a relucir uno de los máximos lazos comunes entre el oficialismo universitario y el nacional, caracterizado por el denuesto del debate parlamentario y la utilización asimilación de los legisladores al batallón militar.
Finalmente, el Consejo Superior decidió convocar una Asamblea Universitaria que decida si las Escuelas deben separarse de Derecho y cuántas nuevas Facultades deben constituirse (mientras el tamaritismo pugna por 2, referentes de distintas facultades plantean que debería ser una sola que integre ambos proyectos).

Fechas problemáticas
Usualmente, los 247 asamblearios son convocados a sesionar durante días sábado, lo que facilita la participación. Sin embargo, la realización del balotaje complicaría la logística de la Asamblea.
Mientras que los comicios del 22 de noviembre imposibilitan una Asamblea el sábado 21, los siguientes 28 de noviembre y 5 de diciembre forman parte de sendos fines de semana largos, por lo que serían evitados para sesionar.
A causa de ello, Tamarit contaría con 4 alternativas al respecto, igualmente incómodas: sorprender con una convocatoria para el 14 de noviembre (debería realizar la convocatoria antes del martes próximo), arriesgarse a realizarla a mediados de diciembre (sábado 12), utilizar un día laborable o, su opción menos deseada, posponer la Asamblea para el 2016.

Balotaje, antes y después
Gobernar la UNC bajo una gestión nacional de signo político distinto al actual parece no haber estado entre los planes del tamaritismo. Sin embargo, los guarismos del domingo y las reacciones políticas de los días sucesivos indican que dicho escenario es posible.
La gestión de Tamarit ha estado signada por su estrecha relación con el kichnerismo y sus fluidos contactos en despachos porteños. Incluso en su misma elección, Tamarit se habría valido de la benevolencia de Martín Gill, entonces secretario de Políticas Universitarias, para lograr sellar el heterogéneo cúmulo de votos que lo ungió en su cargo.
La posibilidad de que el radicalismo se haga con el control de la SPU convertiría al Rector en un candidato menos atractivo para la reelección, a los ojos de sus pragmáticos aliados.
Las expresiones recientes de referentes de Filosofía no lo ayudan. Un escenario de permanente conflicto con el gobierno nacional espantaría a dichos sectores, más gustosos de la moderación.
Una nueva ley de gratuidad universitaria que podría desfinanciar a las tecnicaturas aranceladas de Ciencias de la Información. Una Facultad tomada con argumentos presupuestarios. Proyectos de nuevas Facultades con imprescindibles requerimientos de financiamiento nacional.
La coyuntura envuelve al oficialismo, pero las soluciones no estarían en sus manos. Por el contrario, emergerían del fondo de las urnas, en tan solo tres semanas.

Elecciones de la Caja Complementaria de Jubilaciones y Pensiones

Se eligieron ayer a los miembros del directorio de la Caja Complementaria de Jubilaciones y Pensiones de la UNC. Resultaron electos Silvia Daer y Jorge Funes de la Lista 2 (identificado con la Gremial San Martín), con un total de 1189 preferencias (59%), por sobre los 769 (38%) conseguidos por la Lista 18, de la que participaron agrupaciones opositoras a la conducción del gremio. Además, hubo 43 votos en blanco y 20 nulos, participando un total de 2021 agentes no docentes.