PRO, escéptico sobre aporte de aparato PJ

Por Yanina Passero
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DYN60.JPGComo ocurrió tras las PASO cuando el gobernador José Manuel de la Sota quedó afuera de la competencia en el marco de la interna de UNA, quien siguió en carrera se convirtió en árbitro pero en un escenario diferente y desconocido: el balotaje. Sergio Massa y su patrocinador cordobés dieron algunas pistas hacia dónde aspiran que derramen los más de cinco millones de votos que obtuvo la coalición peronista. Ayer por la tarde fueron enfáticos en un único aspecto, no son los dueños de los votos, aunque se inclinaron hacia el “cambio”.
Momentos antes, el gobernador de la Provincia había anticipado que no votará por el delfín de Cristina Fernández, el gobernador bonaerense Daniel Scioli. Ambos candidatos que se enfrentarán el balotaje trataron de ganar el beneplácito de UNA, o bien, la “sugerencia” pública. Mauricio Macri anticipaba a viva voz que “chateaba” con Massa y De la Sota; Scioli ofreció puestos clave en su orgánica para los referentes del espacio que quedó en el tercer lugar del podio.
Tímido posicionamiento que el macrismo agradece. A peronismo dividido, ganancia de pescador. Lo cierto es que en el plano local, los alfiles de Macri se muestran escépticos sobre el aporte real de la estructura del PJ para transferir sus votos a quien representaría el “cambio”. El votante independiente, sobre todo aquellos que se inclinaron por otras opciones, seguirán siendo el objetivo de conquista de Cambiemos no sólo en Córdoba, sino en todo el territorio.
La desconfianza de los hombres del partido amarillo no sólo se fundamentan en la realidad que muchos peronistas paladar negro se dividirán entre apoyar a un peronista K o a un no peronista anti K. No es fácil la decisión, incluso para los cabecillas de Unión Por Córdoba.
De la Sota deslizó que no votará a Scioli, pero lo hizo a título personal. Se encargó de aclarar oportunamente que no es titular de los sufragios que él o su presidenciable supieron conseguir. No podía hacer más. Mantenerse fiel al ADN peronista hubiese significado ir en contra de un posicionamiento histórico del PJ local, desde que desembarcó el kirchnerismo en la Casa Rosada. No puede exigir lo mismo a sus dirigentes.
Los macristas no desconocen esta situación que comparten altos miembros del PJ. De hecho, Juan Schiaretti, gobernador electo, prefirió profundizar la distancia que había mantenido de cara a las generales de octubre. Mantiene buenas relaciones tanto con Scioli como con Macri. Adelantar preferencia podría costarle caro si no se impone la opción elegida.
El panorama se repite desde la cúspide del justicialismo cordobés hacia su base. Carlos Caserio, diputado electo y referente ineludible del PJ, también anticipó en reuniones de dirigentes que no apoyará a Macri, aseguran hombres del partido amarillo bien informados. Cada mimbro de UpC tendrá libertad de acción.
Desde el PRO Córdoba hacen el cálculo rápido: no pueden contar con los votos del aparato del PJ provincial (al menos no orgánicamente) y dudan que puedan apelar a la red de fiscales del espacio. El resultado los invita naturalmente a mantener la estrategia que le permitió crecer a Cambiemos en la provincia casi 18 puntos entre las primarias y la elección presidencial del domingo pasado.
Pese a las solidaridades manifiestas, las expectativas del macrismo es redoblar el crecimiento en la provincia, en especial en Capital, donde sorprendieron con un 60 por ciento de los votos. Curiosamente, en donde el peronismo tiene una magra penetración y donde detectan buena parte de los independientes que optaron por Massa.