Tintura delasotista en boca Schiaretti (Vigo se despega de Scioli)

José Manuel de la Sota y Alejandra Vigo, jefa del bloque de UPC.
José Manuel de la Sota y Alejandra Vigo, jefa del bloque de UPC.

El berenjenal de operaciones destinadas a captar el voto del peronismo cordobés sigue siendo top five en la agenda de los candidatos a presidente, fundamentalmente de Daniel Scioli, quien puede ganar en primera vuelta y también perder en la segunda si la hubiere.
Ya asistimos a los piropos, floreos y demás artilugios de seducción del gobernador bonaerense hacia los dirigentes locales del PJ, e incluso, a la cooptación de algunos de ellos, como es el caso de Carlos Alesandri, cosa que generó ciertos malestares en el Panal, pero también, por cierto, algunas alegrías, según confiesan algunos funcionarios provinciales de primera plana que quisieran alinearse ya al exmotonauta, porque creen que será el nuevo comandante en jefe del peronismo nacional y ya todos sabemos cómo funciona el peronismo.
Sin embargo, a veces las jugadas que se hacen no son las que en el fondo tienen que ver con el “corazón” de los dirigentes. En ocasiones (cuando no siempre), los dirigentes quieren algo, pero dicen otra cosa, para tener chances de quedarse con alguna posición expectable, o para “cotizar”, cual suele decirse en la jerga política. Con alguna información de fuente muy válida pero a las sombras, es posible al menos hipotetizar con que ese es el caso del schiarettismo. Un schiarettismo cercano “ideológicamente” al sciolismo, pero en pose de difícil por cuestiones tácticas hoy.
Los mil veces publicados elogios de Alejandra Vigo de Schiaretti para con Karina Rabolini en Corrientes pueden haber sido un desliz en el plan schiarettista de hacerse necesario para el candidato a presidente kirchnerista. Basta ver que primero salió José Manuel De la Sota, el líder indiscutido del justicialismo mediterráneo, a relativizar el “será una excelente primera dama” que le profirió de la esposa de Schiaretti a con la esposa de Scioli. De la Sota tiene que mantener su apego a Sergio Massa para ser coherente y también para valer más si hay ballotage. Pero ahora, la propia Vigo, sin desdecirse, fue enviada a criticar al kirchnerismo muy combativamente, a pesar de su habitual su estilo sosegado.
No es casualidad. Falta muy poco para las elecciones presidenciales, Scioli cree que tiene el bastón en la mano y la banda cruzada, pero si la base peronismo de Córdoba no vota al primer mandatario bonaerense podrían menguar esos puntitos que le evitarían una complicadísima segunda vuelta y lo harían presidente. Por eso, este embate del schiarettismo, (en este caso a través de Vigo) supuestamente más cercano a Scioli que el delasotismo, no es grato para deportistas retirado.
Encuadremos la vehemencia de la futura primera dama provincial en un plenario del Partido Justicialista cordobés, que tuvo lugar en barrio General Paz, más precisamente en el local que se encuentra en la céntrica avenida General Paz.
“Si Daniel Scioli quiere ser presidente, no puedo creer que lleve a La Cámpora al Congreso para defender a Córdoba”, dijo Vigo y fue repetida en el portal La Política Online. “Córdoba – necesita candidatos que la defiendan”. Esto va exactamente contra el segundo término de la fórmula de Scioli, que es Carlos Zannini, y contra de sus propios dichos al posar en la foto con Rabolini.
Vigo luego profundizó en frases explícitas: “No conozco a la candidata de Daniel Scioli, esta chica del Anses”. Se refería a la titular del Anses en Córdoba, Gabriela Estévez, que es cabeza de la lista de candidatos a diputados nacionales del Frente para la Victoria. Y como corolario de la pegada, la presidente del bloque de concejales de Unión por Córdoba terminó: “Los kirchneristas representan a unos pocos que se están yendo”.
Vaya si se redimió ¿no? Por supuesto, esto no fue publicado por casi ningún medio kirchnerista, y no tendrá el impacto que tuvieron sus frases en Corrientes, lógico.
Ahora bien, un interrogante queda en ese limbo que solo conocen los cocinan y no los que compran la comida hecha: ¿fue lo de Vigo, es decir, lo de Schiaretti, una respuesta a algún pedido explícito, a algún imperativo del delasotismo?
El voto de Córdoba tiene importancia en este contexto donde unos pocos puntos pueden cambiar la suerte de un candidato nacional, o de otro. Y la transición hasta el 10 de diciembre, la existencia de dos gobernadores (el que está y el que viene), se nota.