Jure echó dos funcionarios para frenar una polémica por drogas

juan jureEl intendente de Río Cuarto, Juan Jure, aceptó finalmente ayer las renuncias del secretario y del subsecretario de Gobierno, Guillermo Aón y Juan Pablo Casari, a los que responsabilizó de “un accionar equivocado” por reincorporar a un empleado municipal que está acusado por tenencia y comercialización de drogas.Jure lo había echado a Antonio Frangie. “Yo tomé una decisión política y fue apartarlo de su trabajo”, recordó el intendente radical.
“Confío ciento por ciento en los atributos personales de los funcionarios y sé que no tienen nada que ver con la cuestión de fondo, pero creo que hubo un accionar equivocado, y por ahí tuvo que ver porque no tomaron los recaudos acertados”, explicó.
Al aceptar las renuncias, Jure espera ponerle punto final a la crisis política que amenazaba al final de su segunda gestión.
Aón no tomó de buena gana que Jure haya aceptado su renuncia. “Con la aceptación de nuestras renuncias nos coloca en la incómoda situación de tener aclarar estas cuestiones”, enfatizó en un comunicado que publicó en su cuenta de Facebook.
“Desde hace más de veinte años, participamos en la vida política, y aún así, resulta increíble asimilar y menos aún entender el origen de semejante y evidente manipulación de los hechos”, escribió.
“Desde ya que asumimos un error, pero se nos coloca en el lugar de jueces ante una situación que claramente es ajena a nuestra labor como funcionarios municipales. Se intenta figurar que nuestra actitud ha sido al menos complaciente, cuando en realidad las decisiones que hemos tomado han estado sustentadas en aquellas emanadas de los órganos judiciales, que liberaron al ex empleado municipal, en contraposición con los otros dos implicados en el caso. Si el ex empleado está involucrado en la causa que se lo imputa, ojalá la justicia caiga con todo su peso para castigar el delito cometido”, explicó el ex funcionario.

Desmiente internación
Por otro lado, Jure desmintió que se haya internado en Chile en una clínica para desintoxicarse por el consumo de drogas.
“Hace más de un año que se advierte una intención de daño sobre mi persona, donde me vinculan con las peores cosas. Sin ir más lejos, en mis últimas vacaciones me preguntaban si estaba en Chile cuando estaba acá a 50 kilómetros, en Las Albahacas”, protestó.
“Hay que poner las cosas sobre la mesa, y hay que hablar con absoluta y total claridad. Yo hace un año y medio estoy soportando una campaña de injurias, calumnias, de miseria. Cuestiones mal intencionadas, de las que me cansé porque dañan a todo su contexto familiar”, dijo.
“Recuerdo que una vez vi una pintada y nunca imaginé que me relacionaran con este tema. Son comentarios maliciosos, miserables, y no los voy a permitir por mi familia, mis amigos y por mis hijos a quienes agradezco el acompañamiento a lo largo de estos ocho años”, agregó.
“No sé si es políticamente correcto lo que estoy haciendo, porque varios me dicen que no hay que hablar de los rumores. Pero veo que, calladamente, quienes más me quieren, sufren por esto”, concluyó.