Olguismo tendrá bloque propio (sin Juez)

Por Juan Pablo Carranza
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Olga JuezAntes de conocer el resultado electoral del 13 de septiembre, Olga Riutort y Luis Juez enfatizaban que su alianza tenía voluntad no perecedera. Debían, lógicamente, lucir solidez para demostrar que no era exclusivamente una sociedad electoralista. Pero los números vetaron la inesperada fórmula y también parecen haber diluido su animus societatis inicial.
Es de suponer entonces que el pálido 16 por ciento termine por reconfigurar las cláusulas del contrato hasta el punto de su disolución. Caída la condición central que lo estructuraba (ganar la Municipalidad), es atendible que ya no tenga razón de ser. La naturaleza del tratado está extinta.
Será solo cuestión de tiempo para que las incompatibilidades congénitas con las que se gestó la entente olgojuecista comiencen a manifestarse. Están latentes. Y por lo bajo varios dirigentes del olguismo afirman que antes que llegue el 10 de diciembre cortarán los lazos con el juecismo.
Esta posible declaración de independencia o fin de la sociedad marital tiene múltiples razones. La principal es para el olguismo recuperar su soberanía.
Acuciado por la necesidad de recuperar al menos una porción del hándicap político que supo tener, Luis Juez observa atentamente los movimientos de la estructura del olguismo. De hecho, algunos días después de la elección confirmó la vocación de unidad del espacio. El fin sería poder llevar agua hacia su molino e incorporarlo a las filas del Frente Cívico.
Juez será una voz gravitante en el próximo Concejo. Más allá de lo supone este descenso electoral de pasar a competir por una Senaduría –con grandes posibilidades de concretarla- a ocupar un escaño en el edificio del Pasaje del Comercio, el ex intendente seguramente acareará gran parte de la atención y buscará consolidarse como la voz opositora del recinto, disputándole este cetro a Tomás Méndez.
Impedida Riutort de asumir su banca por tercera vez –según estipula la Carta Orgánica-, al olguismo le costará lograr la misma exposición que su verborrágico socio circunstancial. La actual concejala era el contrapeso necesario en esta relación. La alternativa de marcar su autonomía del bloque del Frente Cívico le permitiría sortear esta posible invisibilización a manos de Juez.
De concretarse esta división del bloque Fuerza de la Gente, el olguismo tendría dos bancas: la de María Victoria Flores (hija de Riutort) y la de Martín Llarena. Mientras que el FC contaría con Juez y Graciela Villata. Si se produce la fragmentación, el juecismo volvería a la representación más baja en el Concejo desde su existencia: dos concejales, tal como consiguió en el 2011 sin su líder en la boleta.
Pero además, hay otra incompatibilidad más reciente. Juez tibiamente mantiene su apoyo a Mauricio Macri, y su aún socia acaba de incorporarse a la huestes del sciolismo. Será solo cuestión de horas para que se haga pública la foto entre Daniel Scioli y Riutort, quien pasó en la tarde del viernes por el concurrido cuarto piso del Hotel Sheraton.
Sería lógico entonces que el espacio que conduce la ex secretaria General de la Gobernación busque congraciarse con el líder de su nuevo horizonte político. Para Juez es un salto imposible, aunque ya ha demostrado que es digno de las más inverosímiles piruetas ideológicas.
Impugnado su alineamiento con Sergio Massa vía Pacto de Palermo, al olguismo no le quedó otra salida que abrevar en las costas del kirchnerismo, con el que siempre coqueteó.
Pero no será el único espacio que tribute su devoción al candidato presidencial que más mide en las encuestas. En la vereda del frente estará Méndez y la lista de concejales del Movimiento ADN, quienes aun no explicitaron su alineamiento con Scioli, pero cada día están más cerca.
Quienes fueran opositores en las urnas ahora se disputan la exclusividad de la camiseta naranja (ver página 6). Scioli, no se preocupa por las cuitas domésticas, mientras ambas incorporaciones le redunden en votos en octubre.
Si ante su desnudez política, el olguismo apeló a su instinto de supervivencia, seguramente sus próximas acciones vayan en el mismo sentido. Mantener su autonomía es trascendental para ello.