Scioli busca cobijar heridos peronistas

Por Juan Pablo Carranza
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santa-fe-el-candidato-a_416278[dc]L[/dc]a estrategia que diseñó personalmente Daniel Scioli para desembarcar en Córdoba tiene un eje fundamental: cobijar a los heridos del peronismo provincial. El viernes por la tarde desfilaron por los coquetos salones del Hotel Sheraton numerosos dirigentes de los más variados colores, pero todos con un denominador común: estar marginados del esquema de UPC.
Lograr la confianza de este tendal de outsiders parece ser la llave en la que trabaja el gobernador de Buenos Aires y sus operadores para destrabar el blindaje con el que José Manuel de la Sota custodia la estructura partidaria.
Todos los peregrinos que se llegaron hasta el cuarto piso del Sheraton fueron recibidos por el crédito K que más mide en las encuentras de cara a octubre. Desde Olga Riutort, hasta Tomás Méndez y los concejales de la lista ADN, pasando por legisladores peronistas como Dante Heredia y Nadia Fernández o los dirigentes kirchneristas de Unidos y Organizados, tuvieron su momento a solas con Scioli.
Sobre estos cuatro pilares reposa el esquema que esbozan para la Capital los embajadores de Villa La Nata.
1)La reciente incorporación del olguismo a las filas del kirchnerismo, con el que siempre coqueteó, le brindo al sector que comanda la ex secretaria General de la Gobernación un refugio bajo una referencia nacional.
Selladas sus posibilidades de concretar su apuesta por Sergio Massa (la alianza con De la Sota clausuró esa vía) y vetada su sociedad electoral con Luis Juez, el olguismo no tuvo más remedio que cobijarse bajo el manto naranja para no perder sustento.
Se trata de una sociedad de beneficios mutuos. Mientras el espacio de la ex concejala recibe el abrigo del sciolismo y una puerta de regreso al peronismo, Scioli consigue una aceitada estructura en la Capital que puede traducirse en votos.
2)En segundo lugar, el encuentro con el ex comunicador amanecía como una consecuencia lógica luego de la sposorización, tanto tácita como explícita, de algunos dirigentes del oficialismo nacional. Aún no hay un alineamiento manifiesto del comunicador, pero todo indica que será cuestión de tiempo. Las fotos y los gestos dan cuenta de ello.
3) Pero la principal apuesta de Scioli está dirigida a romper con la malla metálica con la que blindó De la Sota al partido. Desde algunos sectores que abrevan en el oficialismo provincial se arriesgan a desafiar la orden de su jefe político.
No se trata de una medida orgánica, pero hay dirigentes que manifiestan en el más riguroso off que cortarán boleta el 25 octubre.
4) Unidos y Organizados es el cuarto pilar sobre el que descansa el armado de Scioli. A la luz del resultado del 13 de septiembre es el más débil de todos, pero el único del que no puede desprenderse.
5) El quinto elemento es el despliegue en el interior. Para esa empresa Scioli compuso una troika integrada por Eduardo Accastello, Fabián Francioni y Martín Gill, que se encargará de sembrar sciolismo en las intendencias. Más allá de que no estuvo en los convites del viernes pasado por sus compromisos junto al Papa Francisco, las acciones del intendente de Villa María se recotizaron el parquet sciolista pese a los resultados electorales.
Conjugar estos cinco espacios será tarea del alfil más preciado de Scioli, Alberto Pérez. El martes por la mañana, el jefe de Gabinete bonaerense descenderá en Córdoba para ajustar la táctica electoral.
Pasados los convites, las fotos y los encuentros cara a cara, Pérez comenzará a exigir resultados. No puede darse el lujo de cometer los mismo errores que en las PASO, cuando confió en Unidos y Organizados y aún carecía de referentes gravitantes para hacerse cargo de la empresa proselitista.
Scioli sabe de la importancia de Córdoba para alcanzar un triunfo en octubre. Por eso insiste manifestar su vínculo con Juan Schiaretti como una forma de seducir al electorado propio de UPC. Y comandará una campaña teledirigida a Córdoba, tal como lo hizo durante las PASO.
En lo que resta de la campaña, Scioli volverá en dos o tres oportunidades más a Córdoba. Aún se sabe en desventaja en esta provincia respecto a sus principales adversarios: Mauricio Macri y Massa. La esperanza naranja es pasar la barrera de los 20 puntos. Habrá que ver cómo se articula este heterogéneo armado. Su eficacia solo se verá en las urnas el 25 de octubre.