Hasta fin de año se necesitan US$ 23 mil millones

bancocentral2[dc]A[/dc]unque quedan menos de tres meses para el recambio presidencial, el camino por recorrer en materia cambiaria para lo que resta del año luce muy extenso. De mantenerse la tendencia actual, la venta de divisas del Banco Central (BCRA) cerrarían este mes en línea con la de agosto (US$ 1.500 millones), dejando a las reservas en US$ 33 mil millones como punto de partida para el último trimestre.
El dato se desprende del último reporte de Ecolatina que enfatiza que la primera parada relevante en lo que queda del año es sin duda el vencimiento de la deuda pública del mes próximo: entre el Boden 2015 (US$ 6.525 millones) y el título de la Provincia de Buenos Aires (luego del canje realizado en junio, el monto neto adeudado bajaría a US$ 675 millones), ambos con fecha de pago en la primera semana del mes, se necesitarían US$ 7.200 millones, es decir 21,5% de las reservas brutas actuales.
Sin embargo, existe la posibilidad de un rollover o recompra del título soberano (sobre todo con la reciente baja del precio tras la resolución de la CNV). Las estimaciones del mercado refieren a un 30% del valor total, de modo que la necesidad de divisas para el pago de la deuda sería cercano a US$ 5.000 millones. Este es el monto máximo de potencial caída de reservas, ya que una parte de los dólares podrían permanecer depositados en el sistema financiero local y, por ende, seguir contabilizándose dentro del stock (encajes).
A este pago contingente deben sumarse los desembolsos que presionan las reservas todos los meses, y que de manera genérica podemos dividir en tres grandes grupos: venta Dólar Ahorro, gasto en turismo emisivo, y el pago de las importaciones de bienes y otros servicios.
En lo que respecta a la demanda de divisas para atesoramiento, el importante crecimiento de la venta de “Dólar ahorro” de los últimos tres meses (pasó de US$ 470 millones promedio por mes en el segundo trimestre, a US$ 680 millones entre julio y septiembre) hace pensar que el gobierno evitará que la sangría supere los US$ 700 Millones por mes. De hecho, el informe que señala que tras las PASO se observa un menor monto promedio aprobado compensado por una mayor cantidad de operaciones cursadas. “El cierre del grifo podría recrudecer tras los comicios”, plantea.
El turismo emisivo ha sido desde la imposición del cepo la otra alternativa para aprovechar el valor del Dólar oficial. Pese al 35% de recargo, las compras con tarjetas de crédito en dólares se aceleraron ante las recientes turbulencias: de crecer 29,5% interanual en el primer semestre, pasaron a 54% i.a. en lo que va de la segunda mitad del año.
Ecolatina advierte de replicarse este comportamiento sobre el gasto agregado del turismo, la pérdida de divisas ascendería a US$ 2.500 millones para el último trimestre (y a US$ 9.000 millones para el año).
Si a estos factores se le suma el pago esperado de importaciones (US$ 13.500 millones conforme a las cifras que se desprenden de estimaciones oficiales), la necesidad de divisas para los próximos tres meses ascendería a US$ 23.000 millones, cifra que supera la demanda del tercer trimestre (US$ 20.000 millones estimados) y revela así la mayor complejidad del escenario cambiario para el cierre del año.
La consultora resalta que las exportaciones son la principal fuente de ingresos. Para los próximos meses espera una menor liquidación de divisas de lo que fue el trimestre anterior, no sólo por una cuestión estacional de la salida de la cosecha sino también por la tendencia al acopio de mercancía producto de las crecientes expectativas de devaluación y la posible quita de retenciones que aplicaría el Gobierno entrante.
En ese marco la primera alternativa que –según Ecolatina- tiene el Gobierno para evitar que se profundice la caída de las reservas del Central es aumentar el financiamiento externo por encima del período anterior. El swap de monedas con China estaría prácticamente agotado aunque existen trascendidos sobre la posibilidad de renovación del acuerdo e incluso de una ampliación del monto. Sin embargo, aunque ambas cosas sucedieran o, alternativamente, se reabriera la línea de crédito del Banco de Francia que permitió estabilizar el frente cambiario en el mismo período del año pasado, la asistencia financiera necesaria debería ser sustantiva para poder contrarrestar la creciente demanda de divisas.